Archive for December, 2011

Transgenes in Mexican maize, ten years on.

Ten years ago, the discovery of transgenes in Mexican maize sparked an international discussion on the use of GM crops in centers of origin and genetic diversity. Since then, the pertinent question is no longer if transgenes will contaminate Mexico’s maize landraces, but more importantly, what we might lose if this continues. Answering this requires addressing the right questions within Mexico’s context – not only the scientific concerns of environmental, health and biodiversity-level effects – but also their inter-related social mand economic impacts. Domestic society should therefore play a role in the assessment of whether genetically modifi ed (GM) maize is appropriate for Mexico as the center of origin and genetic diversity. Today, a more integrative decision making process on the appropriateness of GM maize for Mexican agriculture is needed, including consideration of whether alternative approaches to meeting maize production challenges may provide greater benefits with fewer risks.

Read the brief at:

Click to access Biosafety_Brief_2011_5.pdf

IIº Seminario Internacional de reflexión y análisis “Planeta tierra: movimientos antisistémicos”.

Invitación
IIº Seminario Internacional de
reflexión y análisis:

 

“…planeta tierra:
movimientos
antisistémicos…”

Participantes confirmados:

… Pablo González Casanova, Sylvia Marcos,
Boaventura de Souza, Fernanda Navarro, Javier
Sicilia, Julieta Paredes (Bolivia),
Jean Robert, Anselm Jappe, Mercedes Olivera,
Gustavo Esteva,
Luis Villoro, Carlos Marentes (Texas), Paulina
Fernández C., Luis Andrango (Ecuador), Xóchitl
Leyva, Nelson Maldonado T., Jérôme Baschet…

Fechas:
30-31 diciembre 2011
1-2 enero 2012

Lugar:
CIDECI-UNITIERRA CHIAPAS
Camino Viejo a San Juan Chamula s/n.
Colonia Nueva Maravilla.
San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México.
email: unitierra_chiapas@prodigy.net.mx

Y esto es lo que nos dicen sus palabras y sus silencios: Que la historia de México se ha vuelto a manchar de sangre inocente. Que decenas de miles de personas han muerto en esta guerra absurda que no lleva a ninguna parte. Que la paz y la justicia no encuentran ya lugar en ninguno de los rincones de nuestro país. Que la única culpa de estas víctimas es haber nacido o vivido en un país mal gobernado por grupos legales e ilegales sedientos de guerra, de muerte y de destrucción. Que esta guerra ha tenido como principal blanco militar a seres humanos inocentes, de todas las clases sociales, que nada tienen qué ver ni con el narcotráfico ni con las fuerzas gubernamentales. Que los malos gobiernos, todos, el federal, los estatales y municipales, han convertido las calles en zonas de guerra sin que quienes las caminan y trabajan estuvieran de acuerdo y vieran la forma de resguardarse (…) Que los malos gobiernos crearon el problema y no sólo no lo han resuelto, sino que lo han extendido y profundizado en todo México. Que hay mucho dolor y pena por tanta muerte sin sentido.
Que alto a la guerra. Que no más sangre. Que estamos hasta la madre. Que ya basta.

Palabras del EZLN en la movilización de apoyo a la
Marcha nacional por la Paz, 7 de mayo del 2011.

Sí, de verdad, podemos organizar. No sólo los malos gobiernos qui sí saben, también nosotros tenemos cabeza, tenemos idea de pensar cómo organizar, cómo organizarnos… También nosotros vamos a luchar con todo el pueblo de México… y lo animamos a toda la gente también que se organicen, para juntar lucha, porque si no vamos a luchar, si los dejamos con los malos gobiernos nos van a engañar…
Sí, podemos gobernarnos, ya lo vimos que sí se puede formar nuestro municipio, aunque no le guste al mal gobierno… pero, sí, lo vamos a hacer porque estamos en nuestro derecho.

Comandanta Dalia (“Entrevista en Radio Insurgente”, Rebeldía, 78, 2011)

Hoy, más que nunca, las fuerzas globales modelan la vida de los pueblos. Nuestros trabajos, salud, vivienda, educación y pensiones son controladas por bancos, mercados, paraísos fiscales, corporaciones y crisis financieras. Nuestro entorno es destruido por la polución en otros continentes. Nuestra seguridad está determinada por guerras internacional y el comercio internacional de armas, drogas y recursos naturales.
Estamos perdiendo el control sobre nuestras vidas. Esto debe parar. Esto parará.
Los ciudadanos del mundo deben de tomar el control sobre las decisiones que les afectan a todos los niveles, desde lo global a lo local. Esto es la democracia global. Esto es lo que pedimos hoy.
Como los zapatistas mexicanos, decimos “¡Ya basta. Aquí el pueblo manda y el gobierno obedece!”. Como las plazas tomadas en España decimos “¡Democracia Real Ya!”. Hoy llamamos a los ciudadanos del mundo:
¡Globalicemos la Plaza de Tahrir! ¡Globalizemos la Puerta del Sol!

Manifiesto ” Unidos por una democracia global ” (15 de octubre de 2011)

México, Acteal: 14 años de impunidad.

Este 22 de diciembre se cumplen 14 años de la matanza de Acteal. Ese fatídico día, durante horas, un grupo paramilitar entrenado, armado y protegido por las más altas jerarquías militares, policiacas y civiles de los tres niveles de gobierno, asesinó con toda premeditación, alevosía y ventaja a 45 personas indefensas, en su gran mayoría niños y mujeres, entre ellas, cinco embarazadas, y causó graves lesiones físicas y sicológicas a otras personas que sobrevivieron. La masacre se llevó a cabo en el contexto de una estrategia contrainsurgente o de guerra irregular, cuya parte sustancial de su doctrina castrense se fundamenta, precisamente, en la formación de grupos de civiles afines, o paramilitares.

Durante todos estos años, diversas investigaciones independientes, (que incluyen tesis académicas e informes de organismos de derechos humanos), testimonios de sobrevivientes, actores activos confesos y testigos colaterales, y sobre todo, en el terreno judicial vinculatorio, los resultados de la Fiscalía especializada en delitos cometidos en la procuración y administración de justicia en el estado de Chiapas, dados a conocer este año, señalaron, sin lugar a dudas, un crimen de Estado, pese a la defensoría de oficio de intelectuales de la contrainsurgencia que lograron –en una campaña bien orquestada–, que la desprestigiada Suprema Corte de Justicia de la Nación, dejara en libertad a varios de los autores materiales de la matanza de Acteal. Han sido identificados como autores intelectuales, cómplices y encubridores de este delito de lesa humanidad, por omisión y comisión: Ernesto Zedillo Ponce de León, Liébano Sáenz Ortiz, Emilio Chauyffet Chemor, Julio César Ruiz Ferro, Jorge Madrazo Cuéllar, entre otros funcionarios, así como la entonces alta oficialidad de la Secretaría de la Defensa Nacional y comandantes de la séptima Región Militar.

Por mi parte, en mi calidad de presidente en turno de la Comisión de Concordia y Pacificación (Cocopa), presenté el 30 de abril de 1999 una demanda en la PGR, en torno a la existencia en Chiapas de grupos paramilitares, uno de los cuales habría realizado la masacre de Acteal. En la citada demanda estipulaba que “los paramilitares son ahora la fuerza de contención activa en Chiapas. Mientras que el Ejército se ha desplegado como una fuerza de contención pasiva, los paramilitares han estado dedicados a hostigar con acciones armadas a las bases de apoyo zapatistas, a lideres agrarios y a obispos y sacerdotes de la diócesis de San Cristóbal. La cooperación de los militares y policías supondría la aplicación de una táctica militar de contraguerrilla conocida como ‘yunque y martillo’, la cual consiste en que el Ejército e instituciones policiacas adoptan la función de fuerzas de contención (yunque) y permiten realizar la función de golpeo de los grupos paramilitares (martillo) contra el EZLN y sus simpatizantes.”

A partir de la experiencia chiapaneca y el estudio de grupos represivos como la llamada Brigada Blanca, que actuaron en la sombras de la guerra sucia de los años setenta, ochenta y noventa, y que vuelven a resurgir ahora con la guerra de Calderón, definimos a los grupos paramilitares como aquellos que cuentan con organización, equipo y entrenamiento militar, a los que el Estado delega el cumplimiento de misiones que las fuerzas armadas regulares no pueden llevar a cabo abiertamente, sin que ello implique que reconozcan su existencia como parte del monopolio de la violencia estatal. Los grupos paramilitares son ilegales e impunes porque así conviene a los intereses del Estado. Lo paramilitar consiste entonces en el ejercicio ilegal e impune de la violencia del Estado y en la ocultación del origen de esa violencia. Existen víctimas, hechos de sangre, como el de Acteal, pero ningún gobierno mexicano ha reconocido nunca la existencia de grupos paramilitares, porque sería reconocer la paternidad de masacres y actos represivos.

La organización Sociedad Civil Las Abejas, con justa razón, ha cuestionado fuertemente a un grupo que se separa de la misma, y que promueve a través de un bufete de abogados con domicilio en Miami, una demanda en contra de Ernesto Zedillo, a quien se acusa de crímenes de guerra y lesa humanidad. Se aduce que esta demanda tiene un carácter meramente civil y no penal, y que busca tan solo una reparación económica, que consideran inadmisible. No obstante, no hay que perder de vista que pese a estas limitaciones, la demanda abre un camino para un juicio a un ex presidente, quien, como jefe de Estado y comandante supremo de las fuerzas armadas, representa al conjunto de los funcionarios y militares implicados en los graves delitos cometidos. En las pruebas de la acusación, se pueden consultar importantes documentos que comprueban la responsabilidad de numerosos funcionarios y jefes militares y que van más allá de un enfoque conspirativo, en el sentido de que el proceso iniciado –señalan algunos analistas– podría ser maniobra electorera o venganza de personajes turbios como Felipe Calderón y Carlos Salinas de Gortari, respectivamente. No considero posible que en la lógica de semejantes protagonistas políticos, se pretenda violar la regla no escrita de no tocar, en ningún caso, la sacrosanta imagen de un ex presidente.

Asimismo, la comparecencia de Zedillo ante la justicia, sea esta civil, crea un precedente importante para el curso de la reciente denuncia –firmada por miles de ciudadanos–, en contra de Felipe Calderón y los integrantes de su gabinete de seguridad por presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad para ser juzgados ante la Corte Penal Internacional, con sede en La Haya.

Seguirán repitiéndose masacres como la Acteal en nuestro país –marcado por la violencia– mientras prevalezca la impunidad y se pretenda borrar de nuestra memoria el clamor de justicia.

Gilberto López y Rivas

http://www.jornada.unam.mx/2011/12/18/opinion/016a1pol

México. El derecho de Cherán a elecciones por usos y costumbres.

No ha sido suficiente una insurrección armada de los pueblos indígenas de Chiapas en 1994 –que impuso un debate nacional en materia de derechos y cultura indígenas– para neutralizar las mentalidades racistas de la sociedad mexicana. La traición de la clase política a los acuerdos de San Andrés estableció las nuevas adecuaciones de la mestizocracia mexicana: reconocer derechos formales (y ya de por sí limitados), y violarlos en los hechos.

Los sectores poderosos y sus representantes en los aparatos estatales, en particular, no acatan el espíritu y menos la letra de los ordenamientos constitucionales contenidos en el artículo 2 y los marcos jurídicos internacionales que obligan al Estado mexicano a respetar las autonomías de los pueblos indígenas, los territorios donde habitan, junto con sus recursos y, sobre todo, en el ámbito de lo político, las formas de elegir a sus autoridades que conforman sus autogobiernos, ya que en éstos radica la centralidad e integralidad de la voluntad e identidad colectivas. Por el contrario, se insiste en someter a los pueblos indígenas a los desprestigiados procedimientos de la democracia representativa mediante el sistema de partidos, que tanta fragmentación y divisiones ha llevado a las etnorregiones.

El pueblo purépecha de Cherán, Michoacán, que experimentó en pocos meses un acelerado proceso de concientización que permitió contener a los talamontes y al crimen organizado que impunemente incursionaban en su territorio con la complicidad de los aparatos de procuración de justicia, policías, militares y políticos, decidió no participar en el proceso electoral de noviembre pasado y realizar la elección de sus autoridades comunitarias por usos y costumbres.

Es necesario reiterar el derecho que asiste al municipio indígena de Cherán para retomar esta vía de la democracia directa y participativa, una vez que sus habitantes decidieron expulsar de su territorio a los partidos políticos que constituían poderes heterónomos y lesivos a sus intereses y causaban un permanente conflicto intracomunitario. A esa misma conclusión han llegado los pueblos indígenas en todas las latitudes de nuestra América en torno al papel de los partidos de la democracia tutelada por el capitalismo. Se ha confirmado una y otra vez que sólo el ejercicio de la autonomía garantiza gobiernos locales y regionales que se fundamenten en el mandar obedeciendo. El pueblo de Cherán descubrió a partir de abril de este año la fuerza de su unidad interna y la brújula de la libre determinación que lo ha llevado a tomar las riendas de su propio destino. Cansados sus habitantes de ver impotentes a los talamontes arrasar con sus bosques, secuestrar y extorsionar a las familias, acosar a las mujeres, asesinar a quienes se les oponían, decidieron que era el momento de actuar y asumir todos y todas el poder horizontal y desde abajo por medio de la asamblea comunitaria, máximo órgano de decisión. Así nació la comuna de Cherán, que ratificará próximamente a los sistemas normativos indígenas como el procedimiento de elección de autoridades municipales.

Con toda claridad en el artículo 2 de la Constitución (aun cuando representa la contrarreforma en materia de derechos indígenas) se asienta en la definición del sujeto de la ley: “Son comunidades integrantes de un pueblo indígena, aquellas que formen una unidad social, económica y cultural, asentadas en un territorio y que reconocen autoridades propias de acuerdo con sus usos y costumbres”. Más adelante, al dar cauce y garantizar el derecho de los pueblos a la autonomía, se especifica como uno de sus atributos: I. Decidir sus formas internas de convivencia y organización social, económica, política y cultural. En el acápite III de las formas de la autonomía, se asienta explícitamente: “Elegir de acuerdo con sus normas, procedimientos y prácticas tradicionales, a las autoridades o representantes para el ejercicio de sus formas propias de gobierno interno, garantizando la participación de las mujeres en condiciones de equidad frente a los varones, en un marco que respete el pacto federal y la soberanía de los Estados”. En el párrafo VII se insiste: “Las constituciones y leyes de las entidades federativas reconocerán y regularán estos derechos en los municipios, con el propósito de fortalecer la participación y representación política de conformidad con sus tradiciones y normasinternas”. Por último, en el caso de conflictos, juicios y procedimientos en que sean parte, individual o colectivamente, en este caso en materia electoral, se destaca en la sección VIII: se deberán tomar en cuenta sus costumbres y especificidades culturales respetando los preceptos de esta Constitución.

Por su parte, el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, firmado y ratificado por México, mandata como obligación de los gobiernos, en su artículo seis b): establecer los medios a través de los cuales los pueblos interesados puedan participar libremente, por lo menos en la misma medida que otros sectores de la población, y a todos los niveles en la adopción de decisiones en instituciones electivas y organismos administrativos y de otra índole responsables de políticas y programas que les conciernan. El artículo 18 de la Declaración Universal de Derechos de los Pueblos Indígenas señala: “Los pueblos indígenas tienen derecho a participar en la adopción de decisiones en las cuestiones que afecten a sus derechos, por conducto de representantes elegidos por ellos de conformidad con sus propios procedimientos, así como a mantener y desarrollar sus propias instituciones de adopción de decisiones.” El artículo 33 especifica: Los pueblos indígenas tienen derecho a determinar las estructuras y a elegir la composición de sus instituciones de conformidad con sus propios procedimientos. Todo el apoyo a Cherán.

Gilberto López y Rivas

http://www.jornada.unam.mx/2011/12/09/opinion/025a1pol

SCI Marcos. UNA MUERTE… O UNA VIDA (4ta cuarta a Don Luis Villoro en el intercambio sobre Ética y Política)

UNA MUERTE… O UNA VIDA

Octubre-Noviembre del 2011.

Quien nombra llama. Y alguien acude, sin cita previa, sin
explicaciones, al lugar donde su nombre, dicho o pensado, lo está
llamando.
Cuando eso ocurre, uno tiene el derecho de creer que nadie se va del
todo mientras no muera la palabra que llamando, llameando, lo
trae.”

Eduardo Galeano.
“Ventana sobre la Memoria”, en Las Palabras Andantes. Ed. Siglo XXI.

 

Para: Luis Villoro Toranzo.
De: Subcomandante Insurgente Marcos.

Don Luis:

Salud y saludos.

Antes que nada, felicitaciones por su cumpleaños el 3 de noviembre. Esperamos que con estas letras reciba también el abrazo cariñoso que, aún a la distancia, le damos.

Pues seguimos con este intercambio de ideas y reflexiones. Acaso ahora más solitarios por el barullo mediático que se levanta en torno a la definición de los nombres de los 3 bribones que habrán de disputarse el regir sobre los ensangrentados suelos de México.

Con el mismo frenesí con el que expiden sus facturas por “gastos de promoción de imagen”, los medios de comunicación se alinean a uno y otro lado. Todos coinciden en que las torpezas que exhiben con impudicia los respectivos aspirantes, sólo se pueden tapar haciendo más ruido sobre las del contrincante.

La época del furor navideño de compras ahora coincide con la venta de propuestas electorales. Claro, como la mayoría de los artículos que se expenden en esta época del año, sin garantía alguna y sin la posibilidad de devolución.

Después del sepelio de su ahora ex-secretario de gobernación, Felipe Calderón Hinojosa corrió gozoso al “buen fin” para demostrar que lo que importa es consumir, no importa que los secretarios de Estado sean perecederos y con una fecha de caducidad imprevista.

Pero aún en medio del ruido hay sonidos que laten para quien sabe buscar y tiene los arrestos y la paciencia suficientes para hacerlo.

Y en estas líneas que ahora le mando, Don Luis, palpitan muertes que son vidas.

I.- El poder del Poder.

“La libertad de elección te permite elegir la salsa con
la que serás comido.”

Eduardo Galeano.
“Ventana sobre las Dictaduras Invisibles” Ibid.“Qué nos gobiernen, juzguen y cuiden las putas,
ya que sus hijos nos han fallado”

Tomado del blog laputarealidad.org

Debo haberlo leído o escuchado en alguna parte. Era algo así como “el Poder no es tener mucho dinero, sino el mentir y que te crean muchos, todos, o al menos todos los que importan”.

Mentir en grande y hacerlo impunemente, eso es el Poder.

Mentiras gigantes que incluyen acólitos y feligreses que les den validez, certeza, estatus.

Mentiras hechas campañas electorales, programas de gobierno, proyectos alternativos de nación, plataformas partidarias, artículos en periódicos y revistas, comentarios en radio y televisión, consignas, credos.

Y la mentira debe ser tan grande que no sea estática. Que cambie, no para hacerse más efectiva, sino para probar la lealtad de sus seguidores. Los malditos de ayer serán bendecidos apenas pasadas unas hojas en el calendario.

¿Es el Poder –o su cercanía- el gran corruptor?

¿Llegan a él hombres y mujeres con grandes ideales y es el accionar perverso y pervertidor del Poder el que los obliga a traicionarlos hasta llegar a hacer lo contrario y contradictorio?

Del empleo pleno a la guerra sangrienta (y perdida)…

De “la mafia en el poder” a la “república amorosa”…

Del “con seis mil pesos mensuales alcanza para todo” al “ni en el buen fin consigo una encuesta que me favorezca”…

Del “Dios mío, hazme viuda” al “Lupita D´Alessio, hazme leona frente al cordero”…

Del grupo San Ángel al Yunque totalmente palacio…

Del… del… del… perdón, pero no encuentro nada significativo que Enrique Peña Nieto haya dicho…

Es más, no encuentro que haya dicho nada, como si se tratara de un mal actor secundario, de ésos que salen en las telenovelas, balbucean algún parlamento y en los que nadie repara. Es más, puesto que lo evidente, no le haría mal inscribirse en el CEA de Televisa (según el plan de estudios, desde el primer año enseñan “expresión verbal”).

Sé bien que en los medios de comunicación se ha “leído” la fotografía del registro de Peña Nieto como único precandidato del PRI (donde aparecen los principales personajes de ese partido), como una muestra del respaldo partidario que tiene ese señor.

Mmh… a primera vista a mí me pareció que era la foto de una nota periodística sobre un nuevo golpe al crimen organizado. Que había sido desmantelada una banda de ladrones y que el chaleco antibalas, con el que suelen presentar a los “indiciados”, había sido sustituido por la camisa roja.

Luego miré la foto con más detenimiento. Oiga mi buen, ésos no están dando una muestra de respaldo. Es una banda de buitres que se ha dado cuenta de que Peña Nieto no es más que un títere huérfano y que hay que meterle mano porque, de llegar a la presidencia, no importará él, sino el ventrílocuo que lo maneje.

Su designación como candidato a la presidencia será una muestra más de la descomposición del Revolucionario Institucional, y la disputa por ver quién lo maneja será a muerte (y en los priistas esta imagen no es retórica).

Cómo será de patética la situación que hasta Héctor Aguilar Camín se ofrece a la adopción… y a la urgente alfabetización de la criatura.

En fin, sigamos preguntando:

¿Es el Poder el que corrompe o se debe ser un gran corrupto para acceder al Poder, para mantenerse en él… o para aspirar a él?

En uno de los largos recorridos de la Otra Campaña, pasando por la capital de Chiapas, Tuxtla Gutiérrez, comenté que algo tenía la silla gubernamental chiapaneca que convertía a personas medianamente inteligentes en estúpidos finqueros con poses de tiranuelos. Julio manejaba, Roger era el copiloto. Uno de los dos acotó “o ya eran así y por eso llegaron a gobernadores”.

Y después agregó, palabras más, palabras menos, la anécdota siguiente: “Pasando frente al edificio donde sesionaba el congreso, una señora escuchó gritos: “¡Ignorante!, ¡Idiota!, ¡Puta!, ¡Ladrón!, ¡Criminal!, ¡Asesino!, ¡Defraudador!” y otros calificativos más rudos. La señora, horrorizada, se dirige a un hombre que afuera del edificio lee un libro. “Es un escándalo”, le dice, “nosotros los mantenemos con nuestros impuestos y estos diputados no hacen nada más que pelear e insultarse”. El hombre mira a la señora, luego hacia el recinto legislativo y, volviendo a su libro, le dice a la señora: “no están peleando ni insultándose, están pasando lista de presente”.

-*-

II.- El Poder y la Reflexión sobre la Resistencia.

La izquierda es la Voz de los Muertos
Tomás Segovia. 1994.

 

Mmh… el Poder… la evidencia incuestionable, el sueño húmedo de los intelectuales de arriba, la razón de ser de los partidos políticos…

Ahora, con la muerte del maestro Tomás Segovia, lo nombramos a él, lo llamamos y lo traemos a sentarse con nosotros para, juntos, releer algunos de sus textos.

No sus poemas, sino sus reflexiones críticas sobre y frente al Poder.

Pocos, muy pocos, fueron y son los intelectuales que se han empeñado en entender, que no en juzgar, este accidentado andar que es el nuestro y al que llamamos “zapatismo” (o “neozapatismo” para algunos). En la raquítica cuenta aparecen, entre otros, Don Pablo González Casanova, Adolfo Gilly, Tomás Segovia y usted Don Luis.

A todos ellos, a usted, los abrazamos como sólo abrazan los muertos, es decir, hasta la vida.

Y quienes recuerdan ahora a Tomás Segovia sólo como poeta, lo hacen para escindir a ese hombre de su ser libertario. Como Don Tomás nada puede hacer ahora para defenderse y defender su palabra total, andan los homenajes de “tijera y engrudo”, editando y armando las piezas amables, dejando las incómodas para el olvido… hasta que otr@s incomod@s las recuerdan y las nombran.

Y para no interpretar sus palabras (que puede ser entendida como una forma amable de usurpación) le transcribo partes de algunos escritos.

En 1994, en plena euforia condenatoria de la derecha, ésa sí ilustrada porque la encabezaba Octavio Paz (uno de sus cortesanos era el empresario Enrique Krauze, -oh, no se ofusque don Krauze, a los intelectuales no se les puede reprochar el que sean de derecha o de izquierda, sino, como es su caso, el que para sobresalir, en lugar de usar el intelecto, recurran a la adulación de gánsteres como los que ahora son gobierno-), Tomás Segovia escribió lo siguiente (los subrayados son míos):

Siempre que prevalece una u otra forma de fascismo, la verdad y la justicia toman la forma de la Resistencia.

Pero es que además puede decirse que la izquierda es constitutivamente resistencia. Sin duda la izquierda se precipitó en nuestro siglo en un insalvable error histórico, pero ese error consistió a todas luces en creer que la izquierda podía tomar el poder. La izquierda en el poder es una contradicción, bastante nos lo ha mostrado la historia de este siglo (…).

Hoy está claro, me parece, que la izquierda no es el otro de la derecha, situadas ambas en una relación opuesta pero simétrica respecto del poder: la izquierda es ante todo el otro del poder, el otro ámbito y el otro sentido de la vida social, lo que queda sepultado y olvidado en el poder constituido, la vuelta de lo reprimido, la voz de la vida en común ahogada por la vida comunitaria, la voz de los desposeídos antes que la de los pobres (y la de los pobres sólo porque son mayoritariamente, pero no exclusivamente, los desposeídos) – la izquierda es la Voz de los Muertos.

Una de las ideas que más daño nos hicieron fue la de «reaccionario», que nos dejaba pensar que la derecha se opone al progreso, que es resistencia y habla en nombre del pasado, de las raíces, de lo «superado». Así la izquierda se convencía de que la resistencia es el poder en la medida en que seguía siendo de derecha y en que se oponía al progresismo de la izquierda en la tentativa desesperada de conservar sus privilegios y su dominio, sin ver que el poder, lo mismo de derecha que de izquierda, sólo es resistencia en un sentido diferente y mucho más simple: en el de resistirse a ser sustituido por otro poder, lo mismo de izquierda que de derecha; pero que ante la historia el poder es siempre progresista.

En México, como de costumbre, eso se ve con particular nitidez dada la crudeza de las relaciones de poder en este país: hoy sabemos con claridad que ningún gobierno fue más decidida y activamente progresista que el de Porfirio Díaz, y que en nuestros días es el PRI el que monopoliza y explota toda la retórica del progreso, del cambio, de la modernización, de la superación de los nostálgicos y los «emisarios del pasado», y hasta de democracia.

(Y esto me hace pensar de pasada que también la democracia en el poder o del poder es una contradicción: la democracia no es «demoarquía» –el pueblo en el poder es una utopía o una metáfora, muy peligrosa de tomar literalmente, porque «el pueblo», suponiendo que exista o incluso si no existe sino como entelequia, es por definición lo que no está en el poder, el otro del poder.)

Pero mis encantadores colegas, cuando se entregan al Gobierno a sabiendas de que sus promesas son falsas, ¿es que están seducidos? Imposible: la seducción es deseo en estado puro, implica la visión fulgurante de que tu goce es mi goce. No es posible una visión en la que el goce del Poder sea el goce del «pueblo».

Y en 1996 señaló:

Paralelamente, en un país que no practique ya la prohibición violenta de las expresiones directas de la vida social primaria, la ideología del poder nos chantajeará llamándonos putas –o sea disolventes, negativos, resentidos, atrabiliarios–, o tratará de persuadirnos, como tratan de persuadir los politólogos y otros intelectuales a los zapatistas, como tratan de persuadirme a mí mis colegas (empezando por Octavio Paz), de que la «verdadera» vía de expresarnos y de influir en la vida social es entrar en las instituciones –o en lo instituido en general.

 

-*-

Don Luis, creo que coincidirá conmigo en que, respondiendo a estos provocadores textos de Tomás Segovia, la reflexión sobre Ética y Política debe tocar el asunto del Poder.

Tal vez en otra ocasión, y llamando a otros, podamos intercambiar ideas y sentimientos (que no de otra cosa son los hechos que animan estas reflexiones), sobre este asunto.

Por ahora, vaya este llamado a Don Tomás Segovia, quien declaraba que no tenía tiempo para no ser libre y sin empacho confesaba: “casi toda la vida me la he ganado honestamente, o sea, no como escritor”.

No sólo para traer aquí su palabra irredenta, porque sí viene al caso, o cosa, según.

También y sobre todo, porque más que el poeta de las dos orillas, es el pensador que abrió una tercera puerta hacia el movimiento indígena zapatista. Mirando, viendo, oyendo y escuchando, Don Tomás Segovia cruzó esa puerta.

Es decir, entendió.

III.- El Poder y la Práctica de la Resistencia.

Municipio Autónomo Rebelde Zapatista San Andrés Sacamchen de Los Pobres, Altos de Chiapas. La mañana del 26 de septiembre del 2011, el comandante Moisés se dirigió a trabajar a su cafetal. Como todos los dirigentes del EZLN, no recibía salario o prebenda alguna. Como todos los dirigentes del EZLN, tenía que trabajar para mantener a su familia. Lo acompañaban sus hijos.

El vehículo en el que viajaban se despeñó. Todos quedaron golpeados, pero las heridas que sufrió Moisés fueron mortales. Cuando llegó a la clínica de Oventik ya era finado.

Ya en la tarde, como es costumbre en San Cristóbal de Las Casas cultivar rumores, la muerte de Moisés atrajo periodistas carroñeros que pensaron que el muerto era el Teniente Coronel Insurgente Moisés. Cuando supieron que no era él, sino otro Moisés (el Comandante Moisés), perdieron todo interés. A ninguno de ellos podía importarles alguien que no había aparecido en público como dirigente, alguien que siempre había estado en la sombras, alguien que aparentemente era sólo un indígena zapatista más…

En el calendario debe haber sido en 1985-1986. Moisés supo del EZLN y decidió sumarse al esfuerzo organizativo cuando en los altos de Chiapas los zapatistas se contaban con los dedos de las manos… y sobraban dedos.

Junto a otros compañeros (Ramona entre ellos), comenzó a caminar por las montañas del sureste mexicano, pero entonces con una idea de organización. De entre la niebla salía su pequeña figura a los parajes tzotziles en la zona Altos. Y su palabra reposada iba desglosando el dilatado historial de agravios en contra de quienes son el color que son de la tierra.

“Hay que luchar”, concluía.

La madrugada del primero de enero de 1994, como un combatiente más, bajó de las montañas a la altanera ciudad de San Cristóbal de Las Casas. Participó en la columna que tomó la presidencia municipal, rindiendo a la fuerza gubernamental que la custodiaba. Junto a los otros integrantes tzotziles del CCRI-CG, se asomó al balcón del edificio que daba a la plaza principal. Atrás, en las sombras, escuchó la lectura que uno de sus compañeros hacía de la llamada “Declaración de La Selva Lacandona” a una multitud de mestizos incrédulos o escépticos, y de indígenas esperanzados. Junto a su tropa se replegó a las montañas cuando corrían las primeras horas del 2 de enero de 1994.

Después de resistir los bombardeos e incursiones de las fuerzas gubernamentales, volvió a bajar a San Cristóbal de Las Casas como parte de la delegación zapatista que participó en los llamados Diálogos de Catedral con representantes del supremo gobierno.

Regresó y siguió caminando los parajes para explicar y, sobre todo, para escuchar.

“El gobierno no tiene palabra”, concluía.

Junto a miles de indígenas, levantó el Aguascalientes II, en Oventik, cuando el EZLN aún sufría la persecución zedillista.

Fue uno más de los miles de indígenas zapatistas que, con sus manos desnudas, se enfrentaron a la columna de tanques federales que querían posicionarse en Oventik en los días aciagos de 1995.

En 1996, en los diálogos de San Andrés velaba, como uno más, por la seguridad de la delegación zapatista, cercada como estaba por cientos de militares.

De pie, en las heladas madrugadas de Los Altos de Chiapas, resistía la lluvia que hacía huir a los soldados a buscar techo y refugio. No se movía.

“El Poder es traidor”, decía como disculpándose.

En 1997, junto a sus compañeros, organizó la columna tzotzil zapatista que participó en la llamada “Marcha de los 1,111”, y recabó información vital para esclarecer la matanza de Acteal, el 22 de diciembre de ese año, perpetrada por paramilitares bajo la dirección del general del ejército federal, Mario Renán Castillo, y con Ernesto Zedillo Ponce de León, Emilio Chuayfett y Julio César Ruiz Ferro como autores intelectuales.

En 1998 organizó y coordinó el apoyo y la defensa que, desde Los Altos de Chiapas, se dio a l@s compañer@s desalojad@s por los ataques contra los municipios autónomos por parte del “Croquetas” Albores Guillén y de Francisco Labastida Ochoa.

En 1999 participó en la organización y coordinación de la delegación indígena tzotzil zapatista que participó en la consulta nacional, cuando 5 mil zapatistas (2500 mujeres y 2500 hombres) cubrieron todos los estados de la República Mexicana.

En el 2001, después de la traición de toda la clase política mexicana a los llamados “Acuerdos de San Andrés” (entonces se aliaron PRI, PAN y PRD para cerrar la puerta al reconocimiento constitucional de los derechos y la cultura de los pueblos originarios de México), continuó andando por los parajes tzotziles de Los Altos de Chiapas, hablando y escuchando. Pero entonces, al terminar de escuchar, decía: “Hay que resistir”.

Moisés había nacido el 2 de abril de 1956, en Oventik.

Sin proponérselo siquiera y, sobre todo, sin tener ninguna ganancia, se vio convertido en uno de los jefes indígenas más respetados en el EZLN.

Apenas unos días antes de su muerte, lo vi en una reunión del Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del EZLN, donde se analizó la situación local, nacional e internacional, y se discutieron y decidieron los pasos a seguir.

Explicamos que una nueva generación de zapatistas estaba llegando a los cargos de dirección. Jóvenes yjóvenas que nacieron después del alzamiento, que se formaron en la resistencia, y que se educaron en las escuelas autónomas, son ahora elegidos como autoridades autónomas y llegan a ser miembros de las Juntas de Buen Gobierno.

Se discutió y acordó el cómo apoyarlos en sus tareas, acompañarlos. Cómo construir el puente de la historia entre los veteranos zapatistas y ellos. Cómo nuestros muertos nos heredan compromisos, memoria, el deber de seguir, de no desmayar, de no venderse, de no claudicar, de no rendirse.

No había nostalgia en ninguno de mis jefes y jefas.

Ni nostalgia de los días y las noches en los que, en silencio, forjaron la fuerza de lo que mundialmente sería conocido como “Ejército Zapatista de Liberación Nacional”.

Ni nostalgia por las jornadas en que nuestra palabra era escuchada en muchos rincones del planeta.

No había risas, es cierto. Había rostros serios, preocupados en encontrar juntos el camino común.

Había, eso sí, lo que Don Tomás Segovia llamó alguna vez “nostalgia del futuro”.

“Hay que contar la historia”, dijo el Comandante Moisés, a modo de conclusión, al final de la reunión. Y se fue el Comandante a su champa en Oventik.

Esa mañana del 26 de septiembre del 2011, salió de su casa diciendo “vengo luego”, y se fue a sutrabajadero para conseguir de la tierra el sustento y el mañana.

 

-*-

Al escribir de él me duelen las manos, Don Luis.

No sólo porque estuvimos juntos en el inicio del alzamiento y luego en días luminosos y frías madrugadas.

También y sobre todo, porque al hacer este rápido trazo de su historia, me doy cuenta de que estoy hablando de la historia de cualquiera de mis jefas y jefes, de ese colectivo de sombras que nos marca el rumbo, el camino, el paso.

De quienes nos dan identidad y herencia.

Tal vez a los rumorólogos coletos y demás fauna, no les interese la muerte del Comandante Moisés porque sólo era una sombra más entre los miles de zapatistas.

Pero a nosotros nos deja una deuda muy grande, tan grande como el sentido de las palabras con las que, sonriendo, se despidió de mí en aquella reunión:

“La lucha no acaba”, dijo mientras recogía su morraleta.

-*-

IV.- Una muerte, una vida.

Podría elucubrarse sobre qué es lo que lleva mis palabras a tender este complicado y múltiple puente entre Don Tomás Segovia y el Comandante Moisés, entre el intelectual crítico y el alto jefe indígena zapatista.

Podría pensarse que es su muerte, el que al nombrarlos volvemos a traerlos entre nosotros, tan iguales porque eran, y son, diferentes.

Pero no, son sus vidas las que vienen al caso, o cosa, según.

Porque sus ausencias no producen en nosotros homenajes frívolos o estériles estatuas.

Porque dejan en nosotros un pendiente, un debe, una herencia.

Porque frente a las tentaciones de moda (mediáticas, electorales, políticas, intelectuales), hay quien afirma que no se rinde, ni se vende, ni claudica.

Y lo hace con una palabra que sólo se pronuncia con autenticidad cuando se vive: “Resistencia”.

Allá arriba la muerte se exorciza con homenajes, a veces monumentos, nombres a calles, museos o festivales, premios con los que el Poder festeja la claudicación, el nombre en letras doradas en alguna pared por derrumbar.

Se afirma así esa muerte. Homenaje, sentidas palabras, vuelta de hoja y a lo que sigue.

Pero…

Dice Eduardo Galeano que nadie se va del todo mientras haya alguien que lo nombre.

Y decía el Viejo Antonio que la vida era un largo y complicado rompecabezas que sólo se podía armar cuando los herederos nombraban al finado.

Y Elías Contreras dice que la muerte necesita tener su tamaño, y que sólo lo tiene cuando se pone al lado de una vida. Y agrega que hay que recordar, cuando se nos va un pedazo del corazón colectivo que somos, que esa muerte fue y es una vida.

Eso.

Nombrando a Moisés y a Don Tomás, los traemos de nuevo, armamos el rompecabezas de sus vida de lucha, y reafirmamos que, acá abajo, una muerte es sobre todo una vida.

-*-

 

V.- Hasta luego.

Don Luis:

Creo que con esta misiva damos por terminada nuestra participación en este provechoso (lo fue para nosotros) intercambio de ideas. Al menos por ahora.

La pertinencia de las ventanas y puertas que se abrieron con el ir y venir de sus ideas y las nuestras, es algo que, como todo acá, se irá acomodando en geografías y calendarios aún por definirse.

Agradecemos de todo corazón el acompañamiento de las plumas de Marcos Roitman, Carlos Aguirre Rojas, Raúl Zibechi, Arturo Anguiano, Gustavo Esteva y Sergio Rodríguez Lazcano, así como a la revista Rebeldía, que fue la anfitriona.

Con estos textos, ni ellos, ni usted, ni nosotros, buscamos votos, seguidores, feligreses.

Buscamos (y creo que encontramos) mentes críticas, alertas y abiertas.

Ahora arriba seguirá el estruendo, la esquizofrenia, el fanatismo, la intolerancia, las claudicaciones disfrazadas de táctica política.

Luego vendrá la resaca: la rendición, el cinismo, la derrota.

Abajo sigue el silencio y la resistencia.

Siempre la resistencia…

Vale Don Luis. Salud y que sean vidas las que las muertes nos hereden.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Octubre-Noviembre del 2011.

VI. LA P.D. ATACA DE NUEVO.- No íbamos a decir nada. No porque no tuviéramos nada qué decir, sino porque quienes ahora se indignan con justicia contra la calumnia iletrada, nos calumniaron hasta cerrarnos los puentes hacia otros corazones. Ahora, pequeños nosotros y pequeña nuestra palabra, sólo unos cuantos, algunos de esos empecinados que suelen ser quienes echan a andar la rueda de la historia, buscan nuestro pensamiento, nos buscan, nos nombran, nos llaman.

No íbamos a decir nada, pero…

Uno de los 3 bribones que habrán de disputarse el trono sobre los escombros de México, ha venido a nuestras tierras a demandarnos silencio. Es el mismo que no acaba de madurar y reconocer sus errores y tropiezos. El mismo que encabeza un grupo ávido de poder, pleno de intolerancia, que buscó, busca y buscará la responsabilidad de sus torpezas y esquizofrenias en otros. Con un discurso más cercano a Gaby Vargas y a Cuauhtémoc Sánchez que a Alfonso Reyes, ahora predica y fundamenta sus ambiciones en el amor… a la derecha.

¿Aquellos que le criticaron a Javier Sicilia sus muestras de afecto para con la clase política, criticarán ahora la “República Amorosa”? ¿Esos que se sumaron y predicaron el que Televisa era el mal a vencer, criticarán ahora el amoroso apretón de manos con el lacayo del horario estelar?

¿Escribirá ahora Octavio Rodríguez Araujo un artículo demandando “congruencia, líder, congruencia”? ¿John Ackerman le exigirá radicalidad argumentando que eso es lo que la gente quiere y espera? ¿El ciro-gómez-leyva de La Jornada, Jaime Avilés, lanzará a sus camisas pardas de cal y canto a denunciarlo por negociar con los chuchos, los empresarios, su odiado López Dóriga? ¿El laura-bozzo de La Jornada, Guillermo Almeyra, lo juzgará y condenará por colaboracionista entonando el estribillo de “¡que pase el desgraciado!”?

No, mirarán para otro lado. Dirán que es una cuestión táctica, que está usando eso para ganar votos con la clase media. Bien, así que nada es lo que parece: el plantón de Reforma no fue para exigir el recuento de votos que hubiera hecho evidente el fraude, sino para que la gente no se radicalizara; las críticas a Televisa no fueron para denunciar el poder de los monopolios mediáticos, sino para que se le abrieran los espacios de esa empresa (y ser de nuevo su cliente en los spots electorales). ¿Qué sigue? ¿Las brigadas juntando recursos para el teletón?

Pero nosotros podríamos entender que él esté sólo siguiendo una táctica (torpe e ingenua, según nosotros, pero una táctica). Que no crea en serio que los empresarios lo van a apoyar, que los chuchos no lo van a traicionar, que el PT y el Movimiento Ciudadano son partidos de izquierda, que Televisa está cambiando, que su interlocutor privilegiado en Chiapas debe ser el priismo (como antes lo fue el sabinismo). Incluso que crea que es más inteligente que todos ellos y que los va a embaucar a todos simulando que les sirve, o intercambiando usos y costumbres en el imposible juego político de “todos ganan” y “amor y paz”.

Ok, es una táctica… o una estrategia (de todas formas no entienden lo que es una y otra cosa). Lo que se constata es que él suma a su derecha (desertores del PAN incluidos) y que nada aparece a su izquierda. Sigue los mismos pasos de su antecesor, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, que se acomidió con los poderosos, apostando a que las izquierdas no tendrían más remedio que apoyarlo “porque no hay otra cosa”. Ok de nuevo, estrategia o táctica, ya lo explicarán los moneros en sus talleres. Nosotros sólo preguntamos: ¿cuándo, en México, le ha dado resultado positivo a la izquierda el correrse a la derecha? ¿Cuándo el ser serviles con los poderosos ha ido más allá de divertirlos? Cierto, los “chuchos” pueden dar cuenta del éxito de esa táctica política (¿o estrategia?), pero no se trata de transitar el mismo camino… ¿o sí?

Mientras tanto, el grupo porril ilustrado que lo promueve seguirá haciendo malabares para justificar el cambio de rumbo… o apostarán a la desmemoria.

De todas formas, no faltará a quien culpar del tercer lugar, ¿no?

Vale de nuevo.

El Sup fumando y esperando el alud de calumnias que, en nombre de la “libertad de expresión” y sin derecho a réplica, prepara la oposición de arriba.

 

http://enlacezapatista.ezln.org.mx

Ostula, México. Secuestran a J. Trinidad de la Cruz Crisóforo, dirigente comunal.

A la sociedad civil nacional e internacional

A las organizaciones civiles de derechos humanos

A la Otra Campaña nacional e internacional

Al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad

Por medio del presente, los individuos y organizaciones solidarias con la digna lucha del pueblo nahua de Santa María Ostula, Michoacán, hacemos público que el día de hoy 6 de diciembre de 2011, a las 16 horas  fue secuestrado el compañero J. Trinidad de la Cruz Crisóforo dirigente comunal, quien acompañaba la Caravana de Observación en  Ostula que realizaban miembros del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad. La caravana fue interceptada por un grupo paramilitar en la carretera 200 entre la cabecera deSanta María Ostula y el pueblo de Xayakalan. Los compañeros fueron bajados de los vehículos en que viajaban y amagados con armas largas. Dentro de los integrantes del grupo armado paramilitar que perpetró esta agresión se encontraban los paramilitares Prisciliano Corona, Margarita Pérez alias La Usurpadora e Iturbide Alejo alias El Turbinas; estas personas son los responsables materiales del secuestro de J. Trinidad de la Cruz.

 

El compañero J. Trinidad de la Cruz Crisóforo  es comunero y  fue el primer responsable de la encargatura de Xayakalan tras su fundación y la recuperación de las tierras realizada por la comunidad en junio de 2009. Hace tres semanas, el 14 de noviembre J. Trinidad de la Cruz  fue golpeado con armas largas en las inmediaciones de Xayakalan, por los paramilitares antes mencionados. A raíz de esto salió de su comunidad para salvaguardar su integridad así como reponerse de las heridas físicas y psicológicas resultado de esta agresión. El día de hoy pretendía regresar a su comunidad con la cobertura que suponía dicha caravana.

 

Este secuestro se suma al reciente asesinato el 6 de octubre de 2011 del compañero Pedro Leyva Domínguez y de otros 26 miembros de la comunidad cuyos asesinatos no han sido esclarecidos, además de 4 desparecidos, entre ellos un menor de edad.
Exigimos a las autoridades federales, estatales y locales:

La presentación con vida de J. Trinidad de la Cruz Crisóforo, así como la desarticulación de los grupos paramilitares cuyos líderes operativos son Prisciliano Corona, Margarita Pérez alias La Usurpadora e Iturbide Alejo alias El Turbinas; también exigimos la implementación de las medidas cautelares dictadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, para la protección de los representantes y habitantes de la comunidad indígena de Santa María Ostula.

Llamamos a los individuos solidarios con la digna lucha del pueblo de Santa María Ostula, a la sociedad civil nacional e internacional,  a las organizaciones civiles de derechos humanos,  a la Otra Campaña Nacional e Internacional y al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, que por los medios a su alcance exijamos al Gobierno Mexicano en sus tres niveles presentar con vida al compañero J. Trinidad de la Cruz Crisóforo.

 

¡Castigo a los culpables del asesinato de Pedro Leyva Domínguez!

¡Alto al secuestro y asesinato de comuneros de Ostula¡

¡Alto a la guerra contra Santa María Ostula!

¡Ni un muerto más!

¡Ni un desaparecido más!

 ATENTAMENTE

Campaña alto a la guerra contra Ostula

Organizaciones e individuos solidarios con Santa María Ostula

México. Reservaciones de maíz: los centros de origen y diversidad.

La Ley de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados, conocida popularmente como Ley Monsanto, fue una expresión de la falta de voluntad política del Congreso de la Unión para prohibir la siembra de maíz transgénico en México por ser centro de origen y diversidad. Una pieza que faltaba para operar bajo esta ley era la determinación de los centros de origen y diversidad del cultivo, sin que esto hubiera impedido –a partir del decreto presidencial del 2009– el avance en paralelo de los permisos para la siembra experimental y piloto de maíz transgénico en nueve estados del norte del país, además de Nayarit.

El pasado 17 de noviembre, las secretarías de Agricultura Ganadería Pesca y Alimentación (Sagarpa) y de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) determinaron en un acuerdo los centros de origen y diversidad del maíz, en los que se prohíbe sembrar maíz transgénico, debido a que éste no puede coexistir con el maíz nativo sin contaminarlo. Las áreas no incluidas abarcan más de una tercera parte del territorio y podrán sembrarse con maíz transgénico si otros factores tales como ser zonas desérticas, escarpadas, forestales, áreas naturales protegidas, o ciudades no lo impiden.

El problema de clasificar centros de origen y diversidad, implica que las otras regiones no lo son. Al ser el maíz un cultivo de polinización cruzada, resulta inútil delimitar fronteras que el viento y los insectos no respetan. Tampoco es posible poner un freno a los intercambios de semillas y conocimientos entre pueblos, mismos que dieron origen a una gran diversidad de razas y variedades culturalmente modificadas a través de los siglos. Delimitar regiones es impedir el intercambio de semillas y saberes de los cuales el maíz es producto.

La contaminación transgénica del maíz nativo fue comprobada en muchas regiones del país, hace más de 10 años, a pesar de estar vigente una moratoria que prohibía la siembra de maíz transgénico. Se encontró maíz nativo contaminado en regiones ahora clasificadas como centro de origen y diversidad, de ahí que abrir regiones al cultivo genéticamente modificado provocará que esta contaminación se expanda velozmente.

El riego fue uno de los criterios fundamentales para definir las regiones aptas para sembrar maíz transgénico. Dado que estas semillas fueron diseñadas para la agricultura industrial se seleccionaron casi todas las zonas de riego de los 10 estados del norte del país para permitir su cultivo, aunque actualmente se encuentren sembradas con maíz convencional y otros granos. En el norte de México se produce cerca de un cuarto de la producción de maíz que consume todo el país, y a pesar de que utilizan semillas híbridas comerciales, en esta región también se localizan 29 de las 61 razas existentes en México, tal como mencionó el documento Turrent.

Pero la posibilidad de sembrar maíz transgénico no se limita a los estados del norte, si no que incluye lunares en Campeche, Chiapas, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Oaxaca, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tabasco, Veracruz, Yucatán y Zacatecas. Estos lunares abarcan zonas de riego o de alto potencial productivo, como La Fraylesca y el Soconusco, en Chiapas; Mascota, en Jalisco; Apatzingán, en Michoacán; Coyuca, Petatlán y Atoyac, en Guerrero, que pueden ser de interés para las agroindustrias. También involucran áreas naturales protegidas por su biodiversidad, como El Ocote y Montes Azules, en Chiapas, en las que por ley está prohibido sembrar transgénicos.

Uno de los criterios utilizados para determinar los centros de origen y diversidad fue la presencia indígena; sin embargo, ignoraron territorios habitados por los pueblos mayo, kiliwa, paipal, cucapa, kumial, maya, kickapoo, tseltal, mam, chol, lacandón, tarahumara, guarijio, tepehuano, pima, chichimeco, nahua, huichol, huave, chontal, zoque, zapoteco, huasteco, pápago, yaqui, totonaco, popoluca, chinanteco, descendientes de quienes domesticaron el maíz en México.

A pesar de ser territorio maya, una amplia zona de la península de Yucatán no fue clasificada como centro de origen y diversidad, y coincide con la región actualmente invadida por la soya transgénica, que quizá piensen rotar con maíz transgénico.

El maíz ha caminado con los pueblos a lo largo de su historia, es producto del intercambio y la transmisión del conocimiento que no conocen fronteras, de ahí que los campesinos e indígenas, junto con los científicos y amplios sectores sociales, reclamemos que todo México es centro de origen y diversidad del maíz.

Ana de Ita

Cumplir los acuerdos de San Andrés: acción impostergable.

En el contexto de la exigencia nacional de construir un nuevo marco de relación entre el Estado mexicano y los pueblos indígenas de México, la Comisión de Concordia y Pacificación (Cocopa) ha comenzado una nueva iniciativa política, en la búsqueda de los consensos necesarios para concretar en nuestra carta máxima los derechos indígenas, hasta hoy excluidos del pacto nacional.

Habrá quien piense que este no es el momento o quienes afirmen que habría que esperar mejores condiciones, pero lo cierto es que en la vida y en la política no hay más cera que la que arde. Por ello, esta iniciativa de paz, por buscar el cumplimiento de los acuerdos de San Andrés Larráinzar, debe ser una acción apoyada por las diferentes corrientes de pensamiento progresista que confluyen en la sociedad mexicana.

La vieja pretensión de reducir el conflicto indígena a cuatro municipios de la geografía chiapaneca, que responde a la lógica reduccionista de aquellos que pretenden minimizar el impacto del levantamiento armado de enero de 1994, ha demostrado su falsedad, cuando los conflictos que enfrentan las comunidades, en todos los rincones del país, tienen como común denominador el despojo, la exclusión y la violación constante de sus derechos por parte de instituciones, funcionarios y sobre todo voraces compañías trasnacionales, que sin recato explotan –o están en vías de hacerlo– los recursos naturales de las tierras y territorios de las comunidades indígenas y ejidales de nuestro país.

Por ello el escenario de incertidumbre constante en el que se ha desarrollado la negociación en Chiapas debe ser analizado en el contexto de una reflexión positiva sobre el futuro de la concertación y sus posibilidades reales de allanar el camino hacia la paz.

Diversos sucesos han entorpecido el diálogo para concertar una paz definitiva y avanzar hacia la solución de fondo a los problemas políticos, económicos y sociales que tuvieron en el alzamiento de Chiapas una expresión extrema. Desalojos, presencia de grupos paramilitares, enfrentamientos por motivos políticos o religiosos con saldo de heridos y muertos, acciones judiciales inoportunas, violencia rural, son sólo algunos de los hechos que gravitaron durante el proceso de negociación en Chiapas.

En paralelo, el ambiente de enrarecimiento se acrecentó con campañas de desprestigio contra las instancias de intermediación, descalificaciones a priori a propuestas de las partes, amenazas anónimas contra personalidades y organizaciones que han apoyado el proceso de paz. La suma de acontecimientos impide aceptarlos como naturales o fortuitos. Hay bases para pensar en la existencia de importantes niveles de influencia y acción por parte de sectores que con una visión estrecha desearon una salida sin futuro: el aplastamiento del movimiento armado.

Los planteamientos de los poderes Ejecutivo y Legislativo que llevaron a aprobar la Ley para el Diálogo, la Conciliación y la Paz Digna en Chiapas partieron de la base de que al EZLN lo integra un grupo de mexicanos con intereses legítimos, que plantea demandas sobre una realidad de incontrovertible injusticia. Ese, por lo demás, ha sido el punto de partida que desde el inicio del conflicto en Chiapas motivó la persistente posición de la mayoría de la opinión pública nacional, que ha exigido una y otra vez el logro de la paz en Chiapas por la vía del diálogo y a partir de resolver las justas demandas de los sectores indígenas, zapatistas o no.

La exigencia nacional es encontrar el marco legal y operativo que garantice en forma fehaciente la resolución de las justas demandas sociales, económicas y políticas esgrimidas por el EZLN como base de su alzamiento y que han sido reiteradamente aceptadas por las autoridades como reflejo de una problemática real.

No obstante este consenso social sobre la forma de resolver el conflicto, desde enero de 1994 se han manifestado dos formas de comprender el fenómeno chiapaneco y de cada una de ellas se desprenden estilos distintos de abordar la negociación. Una, que entiende el levantamiento indígena como parte del agotamiento de las formas políticas, sociales y económicas con las que hemos vivido, para de aquí desprender la solución al conflicto dentro de los grandes cambios exigidos por la mayoría nacional. Otra, que toma al conflicto como algo aislado, sin connotaciones nacionales, que hay que desactivar puntualmente. Esta vía les permitió llevar la negociación al límite y apuesta al desgaste de su contraparte, más que a la celebración de acuerdos.

En la primera vía se inscribe el esfuerzo emprendido por el conjunto de las fuerzas políticas representadas en el Congreso de la Unión, al asumir que el conflicto chiapaneco es una enorme llamada de atención sobre las ingentes deficiencias del actual sistema. Por esta razón, la Cocopa propuso una agenda amplia para la reforma del Estado y la participación en ese proceso no sólo de los partidos, sino de los zapatistas y muchas otras fuerzas no partidarias. La realidad una vez más ha mostrado que este planteamiento no ha perdido un ápice de su vigencia. La vía propuesta, y que defiende la Cocopa, es una negociación abierta, leal, democrática, sin dobles juegos ni simulaciones.

La experiencia de otros países hermanos parece no habernos enseñado que la negociación al filo de la navaja se parece mucho a la ruleta rusa y poco a la política de gran visión. Congruente con la visión de resolver el conflicto por la vía de la concertación, no hay otro camino válido que aquel que culmine con el cumplimiento de los acuerdos de San Andrés, después de haberse seguido un proceso de negociación digno y justo para las partes y de cara a la nación.

Jaime Martínez Veloz

@twewwter

December 2011
S M T W T F S
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031

Join 727 other followers

Archivo