El premio Nobel de la Paz, Barack Obama firma una ley que protege a corporaciones multinacionales que atentan contra la humanidad.

 

Una vez más, las corporaciones multinacionales han pasado por encima de los derechos de los ciudadanos, de los gobiernos y de la democracia que supuestamente existe en los Estados Unidos y este abuso de poder tendrá efectos perjudiciales en México.

Las agroindustriales transnacionales como Monsanto, Dupont y Dow Chemical han manejado el poder que detentan para que Barack Obama -premiado con el Nobel de la Paz en 2009, aunque de manera cuestionada-  firmara una propuesta de Ley sobre el financiamiento de agencias gubernamentales.

En dicha propuesta se incluye la sección 735, confusamente nombrada ‘Aseguramiento de la provisión para los agricultores’. Sin embargo, activistas, organizaciones no gubernamentales, agricultores responsables, asociaciones de consumidores y la sociedad civil, han manifestado que esta sección -a la que han llamado ‘Ley de Protección a Monsanto’- beneficiaría a las corporaciones semilleras ante la ley.

Entremos más a fondo en este asunto.

El debate sobre los organismos genéticamente modificados (OGMs) no es nuevo en Estados Unidos: el verano pasado se votó en California una iniciativa de ley que obligaría a las compañías alimentarias a etiquetar los alimentos que incluyeran OGMs entre sus ingredientes (maíz, canola o soya, principalmente).  Se descubrió que Monsanto realizó una campaña de boicot a la propuesta de Ley invirtiendo más de 8 millones de dólares en publicidad y trabajo con políticos (lobbying) para que la iniciativa de ley fuera rechazada.  En efecto, la ley no pasó. Los alimentos con transgénicos no están etiquetados.

Por otro lado, la multinacional semillera Monsanto ha demandado y llevado a juicio a 410 granjeros y 56 pequeños negocios agrícolas por supuesta violación de las patentes sobre semillas, y solamente en 72 de estos juicios ha ganado la cantidad de 24 millones de dólares. Se estima que aproximadamente 4500 granjeros que no pueden permitirse representación legal, han llegado a acuerdos fuera de la corte con Monsanto, y han tenido que pagar a la corporación entre 85 y 160 millones de dólares.

En el discurso y como toda la clase política mundial, Obama es un demócrata y vigilante de los derechos de las personas y el ambiente. En 2007, durante la campaña presidencial en Iowa, Obama prometió que habría una ley de etiquetado de alimentos transgénicos: ‘’Lo que haré como presidente…es que nuestros amigos sepan si sus alimentos han sido modificados genéticamente porque los americanos deberían saber lo que están consumiendo’’.

En este caso (como en varios otros), Obama ha traicionado a sus votantes al firmar la Ley de Protección a Monsanto. Desmenuzando el lenguaje político se puede entender que esta ley prohíbe a las cortes federales el detener inmediatamente la siembra y el comercio de semillas modificadas genéticamente sin cuestionar a la multinacional por los efectos en el ambiente y en la salud humana que han causado alerta a nivel mundial, especialmente en México, en torno a la siembra de maíz transgénico y la contaminación de variedades nativas y únicas.

Dado que Monsanto contribuyó a financiar las campañas electorales pasadas en Estados Unidos, literalmente compró el derecho a redactar leyes: se filtró a la opinión pública que Roy Blunt,  senador republicano por el estado de Missouri (curiosamente, lugar en donde se encuentran las oficinas centrales de Monsanto), colaboró con la compañía en la redacción de la propuesta de ley que beneficia a la corporación.

La corrupción llega hasta los platos de la población.

La aprobación de esta ley es un golpe durísimo a la población de Estados Unidos pero también a nivel mundial, ya que cierra la posibilidad de demandar ante la justicia estadounidense a las multinacionales que están contaminando los alimentos y envenenando los campos agrícolas con agrotóxicos y erosionando la biodiversidad a costa de ganancias multimillonarias protegidas por patentes, y ahora también por la legislación.

Como mencionamos anteriormente, El hecho de que Monsanto tenga vía libre para sembrar y comercializar OGMs perjudica especialmente a México, que es centro de origen y biodiversidad de muchas especies, particularmente el maíz; ya que nuestro país se encuentra ante un cambio en la legislación que permitiría la siembra de maíz transgénico en grandes extensiones agrícolas en los estados de Sinaloa y Tamaulipas.

Por experiencia, adivinamos que los políticos no tienen la sensibilidad ni el interés de comprender el enorme riesgo que implica aprobar la siembra masiva de transgénicos, pero lanzo un par de datos que espero lleguen hasta los oídos de los políticos: a) la población mexicana es la que más consume maíz a nivel mundial b) Se ha demostrado que el maíz transgénico que se pretende sembrar en el norte del país provocó tumores y daños en el hígado y riñones de ratas alimentadas con este grano modificado genéticamente.

Más información:

http://redendefensadelmaiz.net/

http://pagina3.mx/al-grano/8585-el-premio-nobel-de-la-paz-barack-obama-firma-una-ley-que-protege-a-corporaciones-multinacionales-que-atentan-contra-la-humanidad.html

Advertisements

0 Responses to “El premio Nobel de la Paz, Barack Obama firma una ley que protege a corporaciones multinacionales que atentan contra la humanidad.”



  1. Leave a Comment

Leave a Reply

Please log in using one of these methods to post your comment:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s




@twewwter

April 2013
S M T W T F S
« Mar   May »
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
282930  

Join 727 other followers

Archivo

Advertisements

%d bloggers like this: