Biología sintética, el falso paradigma.

Patient DNA data

Sin saberlo o esperarlo, nos encontramos desde hace pocos años ante un nuevo paradigma científico que tiene influencia directa en la sociedad y que acarrea también cuestionamientos éticos y de potencial concentración de poder en grupos pequeños, este paradigma se ha llamado Biología sintética.

   La Biología sintética es un término de moda que hasta hace poco se llamaba Ingeniería Genética, implica entre otros métodos, el identificar, cortar, pegar o diseñar secuencias de información genética (DNA o RNA). La parte ‘novedosa’ de esta corriente científica es que pretende utilizar moléculas no naturales para intentar reproducir el comportamiento de la vida natural o utilizar compuestos o moléculas que ya se encuentran en la naturaleza, ambos enfoques tienen el objetivo de ‘diseñar’ nuevos organismos con capacidad de auto replicación. En resumen: ‘crear vida’.

   La Biología sintética se auto propone como una solución a las situaciones actuales de crisis ecológica-económica-política en el ámbito de escasez de recursos de tipo petrolero además del ya conocido giro hacia la llamada ‘economía verde y auto sustentable’ o ‘bioeconomía’ por el que han empezado a optar potencias económicas mundiales. Desde esta perspectiva, la Biología sintética tendría como objetivo convertir la biomasa en materia comercializable.

   Esta nueva disciplina esta llamando la atención de gobiernos del Norte global y corporaciones transnacionales, y por lo mismo está consiguiendo una enorme cantidad de recursos económicos al proyectar los beneficios que se obtendrían por su desarrollo: en 2011 los productos derivados de la biología sintética produjeron valor por 1600 millones de dólares, se espera que para 2016 la biología sintética genere 10800 millones de dólares. Tres cuartas partes de la investigación en Biología sintética se ha centrado en la innovación en biocombustibles, biopolímeros o compuestos relacionados con intereses de corporaciones químicas o energéticas (Shell, DuPont, BP).

   Aunque el discurso oficial sostiene que la bioeconomía es la alternativa para un futuro ‘verde y no dependiente del petróleo’ debe tenerse en consideración un hecho innegable que se evidenció a lo largo de la primera generación de los agrocombustibles: se requiere de una gran cantidad de insumos naturales para la producción de biocombustibles (follaje, caña de azúcar, maíz, aceites de granos, aserrín, agua y ¡derivados del petróleo!). El requerimiento de estos insumos implica situaciones tales como el acaparamiento de tierras en grandes regiones del sur global, el desplazamiento y aniquilamiento del modo de vida de miles de campesinos e indígenas, la devastación de ecosistemas y una elevada erosión de la diversidad biológica. Estos daños son totalmente invisibles a los ojos de los gobiernos y corporaciones, que están deslumbrados por los potenciales resultados científicos y ganancias económicas derivadas de la Biología sintética.

   ¿Ética, riesgo, responsabilidad, bioseguridad? Palabras fuera del discurso ‘pro sintético’.

   Los planes de ruta y proyectos lanzados por los gobiernos y empresas que apuestan por esta nueva moda de la ingeniería genética no han otorgado demasiado peso a los argumentos de precaución en el ámbito social y ecológico expuestos anteriormente, pero tampoco parecen tener consideración por los riesgos a la bioseguridad que implica la Biología sintética. Mencionemos algunas situaciones.

   Cada vez con mayor frecuencia se están reportando casos de transferencia genética horizontal en campo abierto, es decir, el paso de material genético (en algunos casos, material genético transgénico) entre especies modificadas en laboratorio hacia organismos silvestres.

   ‘Con fines de investigación científica’ se han modificado en laboratorios algunas cepas de virus de la gripe aviar que han adquirido la capacidad de infectar a seres humanos; hasta ahora no es posible hacer una proyección de la ruta evolutiva que seguirán o el efecto en los ecosistemas de los organismos producidos sintéticamente.

   Ante estos hechos surge la pregunta: Dados los casos anteriores en la historia de la ciencia y sus efectos en el mundo (por ejemplo, la Revolución Verde) ¿qué certidumbre podemos tener de que esta moda científica traerá un beneficio real para la sociedad en sentido amplio y no será aprovechada por grupos de poder político y/o científico? Hasta ahora ninguna.

   Otro campo que se está abandonado por los promotores de la Biología sintética (grupos de científicos con relaciones importantes con corporaciones) es el de la consulta pública: el someter sus propuestas y visiones de avances tecnológicos a la sociedad civil internacional para un análisis crítico. Personalmente dudo mucho que este procedimiento vaya a suceder, por lo tanto debemos estar atentos y ser críticos: la ciencia y la tecnología tienen efectos en nuestras vidas, pueden ser positivos o negativos.

Más información:

http://www.etcgroup.org

http://www.biodiversidadla.org

http://pagina3.mx/al-grano/10960-biologia-sintetica-el-falso-paradigma.html

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1 Response to “Biología sintética, el falso paradigma.”


  1. 1 Klingsor Jmar September 6, 2013 at 19:31

    Como siempre excelente y objetivo y si hay que estar atentos y críticos.


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