Archive for October, 2013

Las plantas transgénicas producen proteínas distintas a lo que era de esperar: Dr. Thierry Vrain.

El Dr. Thierry Vrain, exbiólogo del suelo y científico genético, trabajó en el Ministerio de Agricultura de Canadá durante 30 años. Fue designado portavoz de seguridad de los cultivos transgénicos. Desde que se retiró hace 10 años, después de reconocer las pruebas científicas que antes ignoraban los promotores de la Industria Biotecnológica y las Agencias de regulación del Gobierno, el Dr. Vrain ha cambiado su posición y ahora advierte de los peligros de los transgénicos.

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Tsiporah Grignon: ¿ Se produjo algún acontecimiento crucial para que cambiase su posición sobre los transgénicos?

Dr. Thierry Vrain: Como científico que trabajaba para el Gobierno, yo no cuestionaba el status quo ni los dogmas. Hacía mi trabajo y fui la persona designada por el Instituto para tranquilizar al público, de modo que estaba muy ocupado. Cuando me jubilé, mi esposa y yo comenzamos a cultivar una granja ecológica, y fue cuando empecé a descubrir nuevas cosas sobre la biología del suelo, algo que nunca me habían enseñado en la escuela de posgrado. Al no estar en nómina, pude leer diferentes fuentes y mirar la Ingeniería Genética desde otro punto de vista. Así fue como me di cuenta de que los transgénicos no eran ni perfectos ni pintaban un mundo de color rosa.

Tsiporah Grignon: Es asombroso que la gente no cuestione la idea de alterar el ADN. Cuando Monsanto y otras empresas afirman que un organismo modificado genéticamente es sustancialmente equivalente a las planta convencional, no dejo de pensar en lo ilógico de esto, porque cuando se altera el ADN, la planta entera se altera. No es lo mismo, y ciertamente no es algo natural.

Dr. Thierry Vrain: Eso depende de su visión del mundo. Como científico, cuando se añade el gen de una bacteria a una planta o un gen vegetal a un pez, o un gen humano al maíz, o se cultivan 10.000 hectáreas de maíz para producir insulina, lo considero un progreso. Así que si una planta tiene un gen bacteriano, todavía se parece mucho a una planta de tomate. Mucho se podría decir sobre el sabor de ese tomate, pero es fácil creer en la equivalencia sustancial.

Tsiporah Grignon: ¿Qué piensa de las afirmaciones de la Industria Biotecnológica al decir que tiene respuesta a la alimentación en el mundo, con el aumento del rendimiento de los cultivos y la disminución en el uso de pesticidas y herbicidas, y la disminución en los costes?

Dr. Thierry Vrain: Charles Benbrook ( Corrección de GMWatch: debe referirse al Dr. Doug Gurian-Sherman), jefe de la Unión de Científicos Preocupados de California, que elaboró las estadísticas de la USDA para comprobar el aumento de los rendimientos, y descubrió que no hay aumento en el rendimiento, y de hecho, hay una ligera disminución, ya que algunos cultivos transgénicos no son tan buenos como los cultivos convencionales. El uso de herbicidas está aumentando. Los agricultores también están preocupados por la aparición de malezas resistentes a esta tecnología. Los herbicidas usados en los cultivos transgénicos resultan inútiles cuando las malas hierbas se vuelven resistentes. Esto ya fue predicho hace 25 años. Lo mismo ocurrió con la resistencia de los insectos. […] Ahora se anima a los agricultores a rociar insecticidas en los cultivos BT para que los insectos no se hagan resistentes a la tecnología de la Ingeniería Genética… ¡Es una locura!

Tsiporah Grignon: Como biólogo del suelo, ¿cuáles son los efectos de los cultivos transgénicos en el suelo?

Dr. Thierry Vrain: Roundup (el herbicida de Monsanto) es un quelante, de modo que retiene el manganeso, el magnesio y algunos otras minerales, así que la planta, básicamente, se muere de hambre. Es posible que también se las prive de otras sustancias necesarias, pero no creo que esté documentado.

Tsiporah Grignon: ¿Ha leído la investigación del Prof. Huber sobre el glifosato, el principal ingrediente activo del herbicida Roundup de Monsanto?

Dr. Thierry Vrain: Don Huber estudió el efecto de Roundup en la disminución de los nutrientes en la planta. Pasé un tiempo con él hace dos años, así que estoy bastante familiarizado con lo que ha escrito. Es interesante constatar el efecto de la planta modificada genéticamente en el suelo. La planta modificada genéticamente es una planta con un nuevo gen que se ha insertado en algún lugar y por lo general con un gen que la dota de un nuevo rasgo, por ejemplo, un gen bacteriano que produce una proteína que mata a las orugas. Pero se trata de un proceso aleatorio. Usted necesita una forma de insertar ese gen en la planta. Y hasta hace poco, la manera de hacerlo era insertar otro gen, un gen resistente a los antibióticos, por lo general genes bacterianos. Y ese gen de resistencia a los antibióticos se encuentra en el genoma, por tanto en las raíces, de modo que puede ir al suelo, y ser recogido por la bacterias del suelo. Hay una publicación en China, de la Universidad de Sichuan, en la que los investigadores demuestran que todos los ríos de donde se cogió agua contenían genes de resistencia a los antibióticos, que con toda probabilidad provenían de las plantas transgénicas cercanas.

Tsiporah Grignon: ¿Qué descubrió el Proyecto del Genoma Humano?

Dr. Thierry Vrai: En todas las células de todos los organismos vivos se encuentran los tres principales tipos de moléculas: hidratos de carbono, que se producen por fotosíntesis en las plantas gracias a la radiación solar, los lípidos y las proteínas. Los hidratos de carbono y los lípidos no se mueven, sino que se asientan en un lugar. Las proteínas hacen el trabajo porque se desplazan. Cada molécula de proteína se puede mover, y de ese movimiento se puede obtener algo. Esa molécula puede provocar una reacción en otras moléculas y afectar a la célula. Eso es lo que hacen las proteínas. Las proteínas son las que dan vida, porque la vida es movimiento. Así que cuando se quiere diseñar una planta, lo que realmente se está haciendo es Ingeniería de una proteína, para que esa proteína haga algo nuevo en la planta, tales como la resistencia a herbicidas o a los insectos.

El Proyecto Genoma Humano finalizó en 2002. Se tardaron 10 años en obtener la secuencia de todo el genoma de una persona. Todo el genoma está descifrado. Fue algo muy importante, ya que las funcionen del cuerpo humano son mantenidas por cerca de 100.000 proteínas. Ya se conocía desde la década de 1940 que el ADN sintetiza proteínas, y la hipótesis de esa década era que cada gen sintetizaba una determinada proteína. Así que si tenemos 100.000 proteínas en nuestro cuerpo, deberíamos tener 100.000 genes o más. Pero cuando se completó el Proyecto del Genoma Humano, nos dimos cuenta de que sólo teníamos 20.000 genes en nuestro cuerpo. ¿Y 20.000 genes pueden producir 100.000 proteínas? Las matemáticas no cuadran y eso es a lo que me refiero. De hecho, en 2002, el dogma de una gen una proteína se terminó, y se vio que las cosas no funcionan de esa manera.

Lo que hemos descubierto es que el genoma de cualquier organismo vivo es un ecosistema mucho más complejo, en el que el 95% del ADN regular el otro 5% que codifica las proteínas. El resto no tenemos ni idea de cómo funciona. Cuando estaba en la Universidad, y cuando más tarde fui Ingeniero Genético, se le denominó ADN basura. Cuando un Ingeniero Genético pone un gen extraño en una planta, ese gen va a producir una proteína, gen que puede ir a cualquier parte de la planta, ya que no hay control sobre ello. Puede ir a cualquier parte del genoma, a cualquier parte del cromosoma. Y ese gen está ahora bajo una secuencia reguladora que no estaba regulada naturalmente con anterioridad.

Hay un buen número de estudios que muestran ahora que las plantas transgénicas producen unas proteínas que son muy diferentes de las proteínas que se esperaban, llamadas proteínas anormales. Esas proteínas pueden funcionar como proteínas que matan las orugas, por ejemplo, pero puede que no. Son proteínas diferentes, y esas diferencias no se han estudiado. El dogma sería: usted inserta un gen y obtiene la proteína que desea. Tanto es así, que las agencias de regulación, cuando quieren poner a prueba la seguridad de los cultivos transgénicos, todo lo que necesitan es mostrar que la proteína que se insertó en la planta es segura, pero no prueban la nueva proteína que en realidad se ha creado en la planta.

Tsiporah Grignon: Entonces, estas secuencias no deseadas ni siquiera se observan, se ignoran por completo.

Dr. Thierry Vrain: Totalmente.

Tsiporah Grignon: Entonces, ¿cómo se puede decir que los transgénicos son seguros?

Dr. Thierry Vrain: Antes de que finalizase el Proyecto Genoma Humano, un gen una proteína, esa era la teoría. Los científicos pensaban que simplemente se cogía un gen de una bacteria y se ponía en otra bacteria, y así se obtenía la proteína deseada. De ahí que se considerase sustancialmente equivalente.

Tsiporah Grignon: ¿Se han ignorado los resultados del Proyecto Genoma Humano?

Dr. Thierry Vrain: Creo que las consecuencias del Proyecto Genoma Humano son convenientemente ignoradas. Tan pronto como se empiece a cuestionar esto, que puede haber más proteínas en la planta que las deseadas, usted coge los reglamentos de la FDA, que son muy claros: si usted pone en el mercado algo que no es sustancialmente equivalente, algo que es diferente, algo que tiene una nueva proteína o proteínas algo diferentes, o los nutrientes son diferentes, entonces de modo automático se deben hacer estudios. Desde 1996, ha renunciado por completo a esta responsabilidad, diciendo que son sustancialmente equivalentes, alegando que no hay diferencias, de modo que las empresas ni siquiera tienen que hacer prueba alguna de seguridad.

Las grandes empresas de Biotecnología compran Tribunales, Gobiernos y Parlamentos (Parte II)

Tsiporah Grignon: En el documental “El mundo según Monsanto” se expusieron las puertas giratorias entre la Industria Biotecnológica y los Gobiernos.

Thierry Vrain: He leído que al Dr. Shiv Chopra le ofrecieron un millón de dólares a cambio de que cerrase los ojos en el asunto de la hormona de crecimiento bovino recombinante (RGBH), pero se negó y fue despedido por no callarse. (Nota del editor de GMWatcfh: Los doctores Shiv Chopra, Margaret Haydon y Gérard Lambert fueron los científicos despedidos del Servicio de Salud de Canadá por insubordinación en el año 2004, después de haber manifestado públicamente serias reservas sobre la aprobación de estos productos al creer que se producirían daños en la cadena alimentaria y eso iba a repercutir en la salud de las personas. Tiene previstas el Dr. Vrain una serie de conferencias por Canadá con el Dr. Chopra, actualmente en fase de planificación, pero que seguramente sean en la segunda quincena de noviembre).

Tsiporah Grignon: ¿Sigue en contacto con alguno de sus colegas de de Ingeniería Genética y son conscientes de su giro?

Thierry Vrain: No, y uno se da cuenta ahoro cómo los científicos ignoran las principales fuentes de información.

Tsiporah Grignon: ¿Cómo pueden los científicos actuar de forma independiente cuando su sueldo depende de apoyar o no un determinado punto de vista?

Thierry Vrain: Cuando empecé hace 30 años, trabajé como asistente técnico en un laboratorio y con un presupuesto muy escaso, y básicamente consistía en trabajo de laboratorio y en la publicación del mayor número posible de artículos. En aquella época decíamos: publicar o perecer. Pero hace 25 años, la cosa cambió. Cuando empecé no se permitía el patrocinio de las Corporaciones. No se podía acudir a Monsanto y decir: “¿Está usted interesado en que haga un trabajo para usted en mi laboratorio a cambio de una pequeña subvención?”. Pero hace 25 años, eso se permitió y alentó la financiación por parte de las empresas. Cuanto más interesada estuviese la Industria en el proyecto, más dinero entraba. Eso quería decir que se estaba haciendo un buen trabajo, de modo que con los fondos adicionales el Gobierno no tenía que aportar fondos para el laboratorio. Y poco a poco se convirtió en algo normal, y había grandes cantidades de dinero para la Biología molecular. Otros se quejaron de que todo el dinero iba hacia la Biología molecular en los años 80 y principios de los noventa. No sólo eso, si se realizaba un buen proyecto los resultados se podían patentar. Así que de publicar o perecer pasamos a patentar y hacerse rico.

Ahora muchos científicos reciben subvenciones de las empresas de Biotecnología. Cuando se consigue una subvención de un millón de dólares, se tienen cinco estudiantes de posgrado, tres doctores y un gran laboratorio, ahora es usted un gran profesor porque tiene un laboratorio enorme y mucho dinero que fluye. Pero si publicase resultados que no fuesen aceptables para empresas como Monsanto, las ayudas de las Corporaciones se iban a cortar.

Tsiporah Grignon: He leído en “Semillas de la decepción” sobre la inserción aleatoria de genes, ya que no hay forma de ser preciso, lo que usted ya ha confirmado anteriormente. Entonces, ¿por qué los científicos afirman que alteran genéticamente con precisión la naturaleza?

Thierry Vrain: Por dinero. Es muy importante para la empresas de Biotecnología acallar los estudios que no confirman su línea corporativa o cuestionan la seguridad. Pero aún es más sencillo. La mayoría de los inversores en las empresas de Biotecnología lo que quieren es ganar dinero… eso es lo fundamental. Si pueden llegar muy lejos con las ventas, ¿por qué no hacerlo?

Tsiporah Grignon: ¿Se siguen saliendo con la suya?

Thierry Vrain: Se siguen saliendo con la suya. Usted puede cuestionar lo que hacen, usted puede intentar evitar los transgénicos, y quizás estemos desgastando un poco a estos gigantes. Pero en realidad, con toda franqueza, ya que no tienen vergüenza, compran Tribunales, Gobiernos y Parlamentarios.

Tsiporah Grignon: Pero no dominan absolutamente todo, por ejemplo en Europa, donde hay una fuerte resistencia.

Thierry Vrain: No, no dominan toda Europa, pero seguro que lo intentarán. Son cinco los países en todo el mundo que acaparan la totalidad de los cultivos transgénicos: India, Argentina, Canadá, Estados Unidos. Y quizás un par de ellos más, y son 20 los países que no exigen el etiquetado por la presencia de transgénicos en los alimentos y no imponen ningún tipo de restricciones. Si se etiquetase no habría más transgénicos, porque la gente no los quiere.

Tsiporah Grignon: En Canadá estamos luchando por detener la alfalfa transgénica o la manzana que no se oscurece.

Thierry Vrain: La manzana que no se oscurece comenzó a desarrollarse en mi laboratorio, en Summerland. Alguien tuvo la brillante idea de cómo podíamos ganar dinero. Estábamos en el país de la manzanas, así que ¿ qué tal si silenciábamos el gen que oscurece las manzanas y conservan su aspecto? Sin embargo, los productores están en contra de ella y los productores ecológicos están en pie de guerra.

Tsiporah Grignon: Usted ha hecho referencia a un estudio de 120 páginas titulado “Mitos y Verdades sobre los transgénicos”, que fue hecho público en junio de 2012.

Thierry Brain: Es un documento que fue elaborado por Ingenieros de genética, Dr. Michael Antoniou y el Dr. John Fagan con Claire Robinson, periodista de investigación. Consiste en una recopilación de artículos e informes de los Gobiernos, la mayoría de los cuales cuestionan la seguridad de los transgénicos. Fue publicado en junio, por lo que el estudio de Séralini todavía no había aparecido. Representa una gran cantidad de trabajo, la mayoría realizado por laboratorios independientes de Europa, y se asegura que los cultivos transgénicos no pueden dan mayor rendimiento. Entra en lo que yo denomino contaminación genética; los cultivos transgénicos liberan su polen y los genes al medio ambiente, ya se trate de bacterias u otras plantas.

Tsiporah Grignon: Si tiene genes Terminator, ¿polinizan?

Thierry Vrain: Los genes Terminator forman parte de una tecnología de interferencia en la que las semillas o el polen se vuelven no fértiles.

Tsiporah Grignon: O sea, ¿que es posible transmitir la infertilidad?

Thierry Vrain: Sí, lo es. Este es el motivo por el que muchas personas están preocupadas. Imagínese si usted tiene un campo de maíz con el gen de la infertilidad y se extiende por toda la superficie agrícola y se transmite a otros cultivos.

Tsiporah Grignon: En otras palabras, el polen de una planta Terminator puede convertir a otra planta también en Terminator… ¿ Eso podría ser el fin de la vida en la Tierra tal y como la conocemos?

Thierry Vrain: Ese fue el motivo por el que se detuvo a Monsanto, que quería probarlas y comercializarlas. Los cultivos transgénicos están patentados, de modo que las empresas no quieren que la gente tenga sus propias semillas, los agricultores las suelen guardar, ya que el titular de la patente pierde dinero. Usted tiene que comprar las semillas año tras año. Al ser las semillas estériles, nadie conserva estas semillas. Estamos hablando de hambre… otra locura. Pero Monsanto ha adquirido la tecnología Terminator y puede volver a intentarlo.

Tsiporah Grignon: La gente interesada en alimentos de calidad y en su cultivo, ¿tiene esperanzas?

Thierry Vrain: Mi esposa tiene un herbolario… porque creemos que una dieta saludable es muy importante. Existe una conexión entre lo que comemos y lo que somos. Si vas a la tiende y compras la comida más barata llena de calorías pero con pocos nutrientes, entonces vas a enfermar.

Conclusión

Esta conversación con un antiguo informante de los transgénicos fue muy aleccionadora. Ahora conocemos verdades incómodas sobre los transgénicos y la empresas de Biotecnología, que se benefician de ellos. En esta entrevista, nos enteramos de que la Ingeniería Genética es muy imprecisa, carece de pruebas de seguridad, que los cultivos transgénicos contaminan otros cultivos, y la forma en que el mundo científico se pudre por el dinero. El Dr. Thierry Vrain cambió y ahora es un agricultor ecológico. Se dio cuenta de que la forma de alimentar al mundo es la de crear y apoyar las explotaciones sostenibles, trabajando conforme a la naturaleza.

Es nuestro deber detener este crimen biotecnológico contra la naturaleza. Infórmese y participe. No estamos solos. Millones de personas están llamadas a participar en el Día Mundial de Acción contra los transgénicos en más de 600 ciudades de todo el mundo el próximo 12 de octubre. Es el mayor evento en la historia para oponerse a la empresas de Biotecnología: Más información aquí

Información

Libre de Transgénicos y Greenpeace Vancouver han publicado “Alimentos modificados genéticamente y salud humana”, donde comparten preocupaciones sobre los alimentos modificados genéticamente. El Dr. Thierry Vrain es un ex científico genético del Departamento de Agricultura de Canadá, durante 30 años; el Dr. Chopra es un científico que trabajo en el Servicio de Salud de Canadá durante 35 años, un protector incansable de los alimentos en todo el mundo.

Por Noticiasdeabajo
Entrevista realizada por Tsiporah Grignon
Common Ground, octubre de 2013

Victor M. Toledo: Ciencia traicionada.

Más que embustero, engañoso, tramposo o falso, el que miente se define mejor como aquel que falta a la verdad. Una mujer u hombre de ciencia es un miembro de la sociedad que se ha formado y especializado en el uso del pensamiento objetivo, la aplicación impecable de la razón, la artesanía de la lógica. Su calidad se mide por su capacidad para dejar fuera de sus observaciones y análisis los valores subjetivos. Esta premisa opera como fantasma vigilante sobre las acciones y actitudes de todo investigador. A los científicos suele acusárseles de racionalistas, cuando llevan al extremo su mirada racional, y es una rareza afirmar que un científico miente. Y sin embargo, este panorama idealizado del quehacer científico se ve frecuentemente negado por la realidad. Más aún cuando el aparato científico y tecnológico se ve cooptado, dominado y conducido por los intereses estrictamente mercantiles de las empresas y las corporaciones, es decir, cuando el conocimiento se privatiza y deja de ser social y público.

En México, estas rarezas existen y persisten. Un ejemplo notable es el de los académicos dedicados a investigar y producir organismos genéticamente modificados (OGM). Esta rama de la biotecnología se encuentra impulsada y dominada por gigantescas corporaciones, como Monsanto, Bayer, Syngenta, Pioneer y Dow. Algunos, quizás muchos, de los investigadores dedicados al tema poseen acciones en una o más de una de esas compañías, generando lo que se denomina un conflicto de interés. A manera de ejemplo hacemos un breve recuento de afirmaciones realizadas reiteradamente por el prestigiado investigador Francisco Bolívar Zapata, tomadas de varias conferencias como las ofrecidas el 26 de abril de 2013 en la Facultad de Química de la UNAM, y el 20 de septiembre pasado en la Judicatura Federal.

“Gracias a los transgénicos, ahora se podrán combatir todas las plagas de las siembras (…) ahora tenemos la oportunidad de producir alimentos que no necesitarán esas sustancias plaguicidas, porque ya está probado que las siembras de transgénicos, no utilizan ninguna forma de plaguicida” (…) Además, está probado, que los OGM no afectan la biodiversidad” (…)Está probado que la alimentación con transgénicos es totalmente sana. No existen pruebas sólidas de problemas de salud” (…) Se habla mucho de un estudio que hicieron en Francia, por un tal Seralini” que no tiene ningún valor científico, porque usó ratas que de por sí se producen cáncer” (…) Existen las compañías que producen plaguicidas, y como los transgénicos ya no los necesitan, están desesperadas por volver a tomar el mercado (Por ello) esos grupos que están queriendo detener los transgénicos (…) son grupos pagados por las compañías productoras de plaguicidas.”

Veamos qué dice la evidencia científica*. Tanto el maíz como la soya genéticamente modificados requieren de un herbicida al que son tolerantes y que es producido por las mismas compañías: el glifosato. Dado que es común la aparición de malezas resistentes a ese herbicida, los cultivos transgénicos requieren de más pesticidas como el paraquat (prohibido en Europa), la atrazina y el 2,4 D. En el caso de Sudamérica, donde la soya transgénica se ha expandido explosivamente, existe una correlación directa con el incremento de los pesticidas. En 2010, casi la mitad de las ventas de pesticidas de Brasil fueron para los cultivos de soya, y en Argentina, Bolivia y Uruguay la cantidad de glifosato utilizado rebasó los 225 millones de litros. Las aplicaciones se realizan con avionetas fumigadoras y con grandes maquinarias que rocían los campos.

Muchas de las áreas cultivadas se encuentran literalmente pegadas a pueblos o bordes de ciudades, por lo que los agroquímicos son dispersados sobre casas, escuelas u hospitales. En Argentina, el primer Encuentro Nacional de Médicos de Pueblos Fumigados (2010) denunció que se han incrementado las enfermedades graves vinculadas a los agroquímicos.

La expansión de los OGM ha devastado la biodiversidad, especialmente en las regiones tropicales. Piense el lector lo que significa desaparecer toda la variedad de especies vegetales y animales en una superficie de 43 millones de hectáreas, casi la cuarta parte de México, que es la superficie sembrada en Sudamérica con una sola y solitaria especie: ¡soya transgénica! No existe antecedente en la historia natural del planeta de alguna monotonía biológica semejante. Además, el monocultivo soyero ha sido la causa de enormes superficies deforestadas en la amazonía brasileña, Argentina (seis provincias) y Bolivia (cuatro tipos de bosques), así como de la supresión de cultivos dirigidos a la alimentación humana (arroz, maíz, trigo, leche y carne).

En el caso del maíz transgénico su posible siembra comercial resulta una amenaza para la diversidad genética de las 60 variedades originales, resultado de un proceso de domesticación que tomó 7 mil años, las cuales serían contaminadas por el flujo génico. Hoy se investigan otros posibles efectos sobre polinizadores e insectos, como la emblemática mariposa monarca.

Afirmar que los cultivos transgénicos son alimentos sanos resulta temerario. La evidencia del estudio publicado por un grupo francés encabezado por Gilles-Eric Séralini en 2012, que alimentó ratas durante toda su vida con granos de maíz de Monsanto MON NK603 llama al menos a ser precavidos. Las ratas del laboratorio generaron tumores de mama (hembras) y sufrieron daños severos al hígado y al riñón (machos) que les provocaron la muerte.

Monsanto pretende introducir el mismo grano en el norte de México (Sinaloa, Chihuahua, Durango y Tamaulipas) en un país cuyos ciudadanos consumen cada año 12 millones de toneladas de maíz. Finalmente nadie, y menos un académico, puede ignorar a los más de 2 millones de ciudadanos que salieron a las calles de 436 ciudades de 52 países para protestar contra Monsanto y los alimentos transgénicos el 24 de mayo de este año, acto a escala global que se repitió el pasado 12 de octubre. ¿O acaso tendrán las compañías productoras de plaguicidas capacidad de compra sobre esos millones?

Además de haber sido creador y fundador del Instituto de Biotecnología de la UNAM, el científico Bolívar Zapata ha sido miembro de la Junta Directiva de la UAM, la UNAM y el Conacyt. En 1994 ingresó como miembro de El Colegio Nacional y fue presidente de la Academia Mexicana de Ciencias. Sus innumerables distinciones lo convierten en el científico mexicano más premiado de toda la historia. Destacan dos premios nacionales, el Premio Príncipe de Asturias de España y el premio de The Third World Academy of Sciences. Apenas el pasado 2 de abril, el Presidente de México lo nombró coordinador de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Presidencia. Su trayectoria es impecable y más que brillante. ¿Entonces? Lo único que sabemos es que su caso no es único. Ahí están los premios Nobel William Schockley y James Watson, el descubridor del ADN, denostados por sus declaraciones racistas. Hoy la única garantía es una ciencia con ética y científicos comprometidos con la sociedad y con la naturaleza. Ni más… ni menos.

http://www.jornada.unam.mx/2013/10/21/opinion/020a2pol

No hay consenso científico sobre la seguridad de los OGMs.

Como científicos, médicos, académicos y expertos en disciplinas relevantes para la evaluación de los aspectos científicos, legales, sociales y de seguridad de los organismos genéticamente modificados (OGMs), rechazamos enérgicamente las afirmaciones hechas por aquellos que desarrollan las semillas GM y algunos científicos, comentaristas y periodistas quienes concluyen la existencia de un “consenso científico” sobre la seguridad de los OGMs1 2 3, y que el debate entorno a esta cuestión está “cerrado” 4.

Consideramos que es apremiante desmentir dichas afirmaciones porque el pretendido consenso sobre la seguridad de los OGMs no existe. Afirmar lo contrario es engañoso y no representa de forma adecuada ni la evidencia científica actual ni la amplia diversidad de opiniones entre los científicos sobre esta materia. Además, estas declaraciones fomentan un clima de complacencia que puede llevar a una falta de rigor y de la cautela necesaria en el ámbito regulatorio y científico, potencialmente poniendo en peligro la salud de las personas, animales y el medio ambiente. La ciencia y la sociedad no avanzan sobre la base de un consenso construido, dado que el conocimiento está siempre abierto a desafíos y discrepancias bien fundamentados. Apoyamos la necesidad de seguir llevando a cabo investigación científica independiente, así como discusiones públicas e informadas sobre la seguridad de los productos GM, y exhortamos a los defensores de esta tecnología a hacer lo mismo. Algunas de nuestras objecciones a la afirmación de que existe un consenso científico se detallan a continuación:

1. No existe consenso sobre la seguridad de los alimentos GM

En relación a la seguridad de los cultivos y alimentos GM para la salud, un estudio que comprende y analiza distintas investigaciones sobre la alimentación animal con OGMs encontró “un equilibrio entre el número de grupos de investigación que sugieren que, basándose en sus estudios, una serie de cultivos GM (principalmente maíz y soya) son tan seguros y nutricionales como las respectivas plantas convencionales no-GM, y consideran que hay aún cuestiones preocupantes sin resolver”.  La revisión también encontró que la mayoría de estudios a favor de la seguridad alimentaria de los productos GM, afirmando que son tan sanos y nutricionales como aquellos obtenidos por reproducción convencional, fueron “hechos por compañías biotecnológicas o por grupos asociados a ellas, los cuales son también los responsables de la comercialización de dichas plantas GM”5. Otra revisión de estudios de alimentación, que es citada frecuentemente para señalar que los alimentos GM son seguros, incluyó investigaciones que hallan diferencias significativas en los animales alimentados con OGMs. A pesar de que los autores de la misma desestimaron estos hallazgos como no significativos biológicamente6, la interpretación de estas diferencias sigue estando sujeta al debate científico 7   8   9  10, y no existe consenso sobre la cuestión.

Los estudios rigurosos para investigar la seguridad de los cultivos y alimentos GM normalmente deberían incluir experimentos en los que un grupo de animales sean alimentados con OGMs mientras que un segundo grupo consumiera una dieta equivalente no-GM. Las investigaciones independientes de este tipo son escasas pero, cuando son llevadas a cabo, algunas de ellas han revelado efectos tóxicos o signos de toxicidad en los animales alimentados con OGMs11 12 13 14 15 16. Hasta ahora, las inquietudes generadas por estos estudios no han sido confirmadas o desmentidas por esfuerzos de investigación que se dediquen a analizar los resultados iniciales.

La falta de consenso científico sobre la seguridad de los alimentos y cultivos GM ha quedado subrayada con las recientes solicitudes de propuestas de investigación hechas por la Unión Europea y el gobierno francés para investigar los efectos a largo plazo del consumo de alimentos GM, a raíz de las incertidumbres arrojadas por estudios de alimentación animal  17  18.

Estas solicitudes de propuestas de investigación implican un reconocimiento de la deficiencia de los protocolos de investigación científicos existentes y cuestionan la afirmación de que los estudios actuales puedan juzgarse como concluyentes de que el debate científico ha finalizado.

2. No existen estudios epidemiológicos que investiguen los efectos potenciales del consumo de alimentos GM sobre la salud humana 

A menudo se afirma que “trillones de comidas GM” han sido consumidas en los Estados Unidos sin que se hayan observado efectos negativos para la salud. Sin embargo, no se han llevado a cabo estudios epidemiológicos que permitan establecer si hay algún efecto sobre la salud asociado al consumo de alimentos GM. Como este tipo de alimentos no están etiquetados en América del Norte, donde se encuentran los principales productores y consumidores de cultivos GM, es imposible trazar o investigar de forma científica los patrones de consumo y sus impactos. Por lo tanto, afirmar que los OGMs son seguros para la salud humana basándose en la experiencia de Estados Unidos no ofrece ninguna base científica.

3. Las declaraciones que afirman que las organizaciones científicos y gubernamentales respaldan la seguridad de los OGMs son exageradas o imprecisas

Las declaraciones que afirman que existe un consenso entre los cuerpos científicos y gubernamentales en cuanto a la seguridad de los alimentos GM o a que no implican un riesgo mayor a los alimentos no-GM19 20, son falsas. Por ejemplo, un panel de expertos de la Royal Society of Canada (Real Academia de Canadá) publicó un informe muy crítico contra el sistema regulatorio de los alimentos y cultivos GM en dicho país. El texto declara que es “científicamente injustificable” asumir que los alimentos GM son seguros sin pruebas científicas rigurosas y que la “hipótesis de partida” para todos los alimentos GM debería ser que la introducción de un nuevo gen causará “cambios no anticipados” en la expresión de otros, en el patrón de producción de proteínas o en la actividad metabólica. Entre los posibles resultados de estos cambios, el informe identifica la presencia de nuevos o inesperados alergénos 21. Otro informe de la British Medical Association (Asociación Médica Británica) concluyó, respecto a los efectos sobre la salud humana y el medio ambiente a largo término, que “muchas preguntas continúan sin respuesta” y que “las preocupaciones sobre la seguridad no pueden, como se ha hecho hasta ahora, dejarse de lado basándose en la información disponible”. El informe pide, además, que la investigación siga enfocado especialmente en los impactos potenciales a la salud humana y el medio ambiente 22. Además, las posiciones tomadas por otras organizaciones han sido frecuentemente  restringidas, reconociendo vacíos en los datos y los riesgos potenciales, así como también en los beneficios potenciales, de esta biotecnología agrícola. Por ejemplo, una declaración de la Comisión de Ciencia y Salud Pública de la American Medical Association (Asociación Médica Americana) reconoce “un pequeño riesgo de que se produzcan eventos adversos […] principalmente debido a la transferencia genética horizontal, alergenicidad y toxicidad”, y recomienda que el proceso voluntario de notificación que se lleva a cabo actualmente en Estados Unidos antes de la comercialización de los cultivos MG pase a ser obligatorio23. Debe señalarse que incluso “un pequeño riesgo de que se produzcan efectos adversos” puede pasar a ser significativo si se tiene en cuenta la exposición generalizada de las poblaciones humanas y animales a los cultivos GM.

Una declaración hecha por la junta directiva de la American Association for the Advancement of Science (AAAS; Asociación Americana para el Avance la Ciencia) que afirma la seguridad de los cultivos GM y se opone a su etiquetado24, no puede tomarse como opinión representativa del conjunto de los miembros de la AAAS, tal y como se puso de manifiesto en la carta abierta de oposición que publicó un grupo de 21 científicos, incluyendo muchos miembros con una larga trayectoria de pertenencia a la AAAS25. Este episodio enfatizó la falta de consenso entre los científicos sobre la seguridad de los OGMs.

4. El proyecto europeo de investigación no produce evidencias fiables sobre la seguridad de los alimentos GM

Se ha citado internacionalmente a un proyecto europeo de investigación26 que concluye la existencia de evidencias sobre la seguridad de los cultivos y alimentos GM. Sin embargo, el informe resultante de este proyecto, “Una Década de Investigación sobre OGMs financiada por la Unión Europea”, no presenta datos de estudios de alimentación hechos en animales que respalden dicha evidencia.

De hecho, el proyecto no fue diseñado para probar la seguridad de un alimento GM en concreto, sino que se centraba en “el desarrollo de perspectivas de evaluación de seguridad”27. En la sección SAFOTEST de dicho informe, dedicada a la seguridad de los alimentos GM, tan sólo se citan cinco estudios de alimentación animal28. Ninguno de estos evaluó un alimento GM comercializado ni los efectos a largo plazo más allá del periodo subcrónico de 90 días; todos encontraron diferencias en los animales alimentados con OGMs, que en algunos casos eran estadísticamente significativos; y ninguno aportó conclusiones sobre la seguridad de los alimentos estudiados, aún menos sobre la seguridad de los alimentos GM en general.

Por lo tanto, el proyecto de investigación europeo no provee de evidencias que permitan concluir sobre la seguridad de ningún alimento GM en concreto o de los cultivos GM en general.

5. Un listado de cientos de estudios que no demuestran la seguridad de los alimentos GM

Un página web altamente citada afirma que existen varios cientos de estudios que “documentan la seguridad general y lo nutricionalmente sanos que son los alimentos GM”29, afirmación que lleva a una confusión. El examen de los estudios listados revela que muchos de ellos no aportan evidencias de la seguridad de los alimentos GM y, de hecho, algunos concluyen que existe una falta de la misma. Por ejemplo:

– Muchos de los estudios citados no son estudios toxicológicos de alimentación que puedan proveer de información útil sobre los efectos en la salud derivados del consumo de comida GM. La lista incluye estudios de producción animal que examinan parámetros de interés para la industria alimentaria y agrícola, como son el rendimiento lácteo y el aumento de peso30 31, estudios sobre los impactos ambientales de los OGMs y estudios analíticos de la composición o de la estructura genética del cultivo.

– Entre los estudios de alimentación animal y la revisión de dichos estudios que se encuentran en la lista, un número sustancial encuentra efectos tóxicos y signos de toxicidad en los animales alimentados con OGMs en comparación con los controles 32 33 34 35 36 37. Las inquietudes puestas de manifiesto por dichos estudios no han sido tenidas en cuenta de forma satisfactoria, y la afirmación de que la literatura científica muestra consenso sobre la seguridad de los cultivos y alimentos GM es falsa e irresponsable.

– Muchos de los estudios fueron llevados a cabo durante cortos períodos de tiempo. Si tomamos en cuenta la esperanza media de vida de los animales utilizados para la investigación, no ha sido posible detectar efectos en la salud a largo plazo 38 39. Concluimos que estos estudios, tomados en su totalidad, están tergiversados en la página web anteriormente citada, ya que no “documentan la seguridad general y lo nutricionalmente sanos que son los alimentos GM”. Por el contrario, algunos de los estudios reflejan importantes motivos de preocupación, los cuales deberían ser estudiados con más detalle y durante un período de tiempo más extenso.

6. No existe consenso sobre los riesgos ambientales de los cultivos GM

Los riesgos ambientales de la biotecnología agrícola no solo incluye a los efectos directos de los cultivos GM, sino también las consecuencias ocasionadas por los insecticidas Bt en organismos no-objetivo, así como los efectos de los herbicidas usados en conjunción con los cultivos GM tolerantes a herbicidas.

Al igual que en el caso de la seguridad de los alimentos GM, no existe un consenso científico sobre los riesgos ambientales de los cultivos GM. Una revisión de los procedimientos usados para la evaluación del riesgo ambiental de los cultivos GM identificó deficiencias en los procedimientos utilizados y encontró que no existe un consenso a nivel global sobre las metodologías que deberían aplicarse, así como tampoco sobre los procedimientos de pruebas estandarizados40. Algunas revisiones de los datos publicados sobre los cultivos Bt han encontrado que éstos pueden tener efectos adversos en organismos no-objetivo y beneficiosos41 42 43 44; efectos que no son, a menudo, tomados en cuenta en las evaluaciones con fines regulatorios ni por algunos comentaristas científicos. La resistencia a las toxinas Bt ya es una realidad en las plagas objetivo45, mientras que se han descrito problemas con plagas secundarias (no-objetivo) en, por ejemplo, cultivos de algodón Bt en China 46 47.

Los cultivos GM tolerantes a herbicidas también han resultado igual de controvertidos. Algunas revisiones y estudios individuales los han asociado con un mayor uso de estas sustancias químicas48 49, la rápida difusión de malas hierbas resistentes50, y los efectos en la salud de seres humanos y animales expuestos al RoundUp, el herbicida usado en la mayoría de los cultivos GM 51 52 53.

Al igual que con la seguridad de los alimentos GM, el desacuerdo entre los científicos sobre los riesgos ambientales de los cultivos GM puede correlacionarse con las fuentes de financiamento. Una encuesta publicada en una revista científica en la que se preguntaba a 62 científicos sobre sus puntos de vista en relación a los riesgos ambientales de los cultivos GM encontró que tanto la fuente de financiamiento como la disciplina en la que se habían formado tenían un efecto significativo en sus actitudes.

Aquellos científicos financiados por la industria o aquellos que se habían formado en biología molecular tenían, mayoritariamente, una actitud positiva hacia los cultivos GM y sostenían que no tenían ningún riesgo implícito, mientras que aquellos científicos que eran financiados por un sistema público, trabajaban de forma independiente de las compañías que desarrollan los cultivos GM o se habían formado en ecología eran más propensos a tener una actitud “moderadamente negativa” sobre la seguridad de los cultivos GM y a enfatizar la incertidumbre e ignorancia que éstos pueden acarrear. Los autores del estudio concluyen: “Los fuertes efectos producidos por el ámbito de formación y la fuente de financiación pueden justificar cambios institucionales en cuanto a la organización de la ciencia y cómo se toman las decisiones públicas cuando se evalúan nuevas tecnologías” 54.

7. Los acuerdos internacionales reflejan un amplio reconocimiento de los riesgos de los cultivos y los alimentos GM

El Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad fue negociado a lo largo de muchos años e implementado en el año 2003. Este es un acuerdo internacional reconocido por 166 países que busca proteger la diversidad biológica de los riesgos interpuestos por la tecnología GM. Incluye el Principio de Precaución, permitiendo que los países firmantes tomen medidas precautorias para protegerse contra los daños de los cultivos y alimentos GM, incluso en el caso de falta de certidumbre científica 55.

Otro organismo internacional, el Codex Alimentarius de las Naciones Unidas, trabajó con expertos científicos durante siete años para desarrollar guías para la evaluación de alimentos y cultivos GM a nivel internacional debido a las preocupaciones sobre los riesgos que conllevan. Estas guías fueron adoptadas por la Comisión del Codex Alimentarius, del que son miembros 160 países, incluyendo aquellos que son los principales productores de cultivos GM como Estados Unidos56. El Protocolo de Cartagena y el Codex comparten un enfoque precautorio sobre los cultivos y alimentos GM en tanto que reconocen que la ingeniería genética difiere de las técnicas de reproducción convencionales y que es necesario que existan evaluaciones sobre la seguridad antes de que los OGMs sean utilizados o liberados en el medio ambiente. Estos acuerdos no hubieran sido negociados, y no se hubieran implementado procesos que elaboran cómo estas evaluaciones del riesgo han de ser aplicadas, si no hubiera un reconocimiento internacional de los riesgos que los cultivos y alimentos GM conllevan y de que nos encontramos ante un estado de conocimiento científico en construcción.

Las preocupaciones sobre los riesgos están bien fundamentadas, como ha sido demostrado por algunos estudios hechos sobre los efectos adversos de los cultivos GM. Muchos de estos han contribuido, de hecho, a la negociación o implementación de los procesos del Protocolo de Cartagena y el Codex. Apoyamos la implementación del Principio de Precaución en relación a la liberación y movimiento transfronterizo de cultivos y alimentos GM.

Conclusión

En este documento tan solo podemos resaltar algunos pocos ejemplos que sirvan para ilustrar que todos los resultados científicos en el ámbito de la seguridad de los cultivos transgénicos son matizables, complejos, a menudo contradictorios o no concluyentes y sesgados por las elecciones hechas por los investigadores, sus opiniones y fuentes de financiamiento. Estos estudios, en general, han suscitado más preguntas que respuestas. Si se debe continuar y expandir la introducción de cultivos y alimentos GM en la cadena alimentaria humana y animal, y si los riesgos identificados son aceptables o no, son decisiones que involucran consideraciones socioeconómicas más allá del limitado debate científico y de la investigación de los aspectos no resueltos sobre bioseguridad.

Estas decisiones deben involucrar a la sociedad en el sentido más amplio y deben estar respaldadas por evidencia científica sólida sobre la seguridad a largo plazo de los alimentos y cultivos GM para la salud humana, animal y el medio ambiente. Este tipo de evidencia debe de ser obtenida de forma honesta, ética, rigurosa, independiente, transparente y suficientemente diversificada para compensar los posibles sesgos. Las decisiones sobre el futuro de nuestra alimentación y agricultura no deben basarse en las declaraciones falaces y tergiversadas que afirman que existe un “consenso científico” sobre la seguridad de los OGMs.

 1 Frewin, G. (2013). The new “is GM food safe?” meme. Axis Mundi, 18 Julio. http://www.axismundionline.com/blog/the-new-is-gm-food-safe-meme/ ; Wikipedia (2013).

Genetically modified food controversies. http://en.wikipedia.org/wiki/Genetically_modified_food_controversies

2 Lynas, M. (2013). GMO pigs study –  more junk science. Marklynas.org, 12 June. http://www.marklynas.org/2013/06/gmo-pigs-study-more-junk-science/

3 Kloor, K. (2013). Greens on the run in debate over genetically modified food. Bloomberg, 7 January. http://www.bloomberg.com/news/2013-01-07/green-activist-reverses-stance-ongenetically-modified-food.html

4 White, M. (2013). The scientific debate about GM foods is over: They’re safe. Pacific Standard magazine, 24 Septiembre. http://www.psmag.com/health/scientific-debate-gm-foods-theyre-safe-66711/concluding that GM foods were as safe and nutritious as those obtained by conventional breeding were “per formed by biotechnology companies or associates, which are also responsible [for] commercializing these GM plants”

5 Domingo, J. L. and J. G. Bordonaba (2011). A literature review on the safety assessment of genetically modified plants. Environ Int 37: 734– 742.

6 Snell, C., et al. (2012). Assessment of the health impact of GM plant diets in long-term and multigenerational animal feeding trials: A literature review. Food and Chemical Toxicology 50 (3–4): 1134-1148.

7 Séralini, G. E., et al. (2011). Genetically modified crops safety assessments: Present limits and possible improvements. Environmental Sciences Europe 23(10).

8 Dona, A. and I. S. Arvanitoyannis (2009). Health risks of genetically modified foods. Crit Rev Food Sci Nutr 49(2): 164– 175.

9 Domingo, J. L. and J. G. Bordonaba (2011). Ibid.

10 Diels, J., et al. (2011). Association of financial or professional conflict of interest to research outcomes on health risks or nutritional assessment studies of genetically modified products. Food Policy 36: 197– 203.

11 Domingo, J. L. and J. G. Bordonaba (2011). Ibid.

12 Diels, J., et al. (2011). Ibid.

13 Dona, A. and I. S. Arvanitoyannis (2009). Ibid.

14 Séralini, G. E., et al. (2012). Long term toxicity of a Roundup herbicide and a Roundup-tolerant genetically modified maize. Food and Chemical Toxicology 50(11): 4221-4231.

15 Séralini, G. E., et al. (2013). Answers to critics: Why there is a long term toxicity due to NK603 Roundup-tolerant genetically modified maize and to a Roundup herbicide. Food and Chemical Toxicology 53: 461-468.

16 Carman, J. A., et al. (2013). A long-term toxicology study on pigs fed a combined genetically modified (GM) soy and GM maize diet. Journal of Organic Systems 8(1): 38– 54.

17 EU Food Policy (2012). Commission and EFSA agree need for two-year GMO feeding studies.

17 December.

18 Ministerio francés de Ecología, Desarrollo Sostenible y Energía (2013). Programme National de Recherche: Risques environnementaux et sanitaires liés aux OGM (Risk’OGM). 12 July.

http://www.developpement-durable.gouv.fr/IMG/pdf/APR__Risk_OGM_rel_pbch_pbj_rs2.pdf

19 Wikipedia (2013). Genetically modified food controversies. http://en.wikipedia.org/wiki/Genetically_modified_food_controversies

20 Masip, G. (2013). Opinion: Don’t fear GM crops, Europe! The Scientist, 28 de Mayo. http://www.thescientist.com/?articles.view/articleNo/35578/title/Opinion–Don-t-Fear-GM-Crops–Europe-/

21 Royal Society of Canada (2001). Elements of precaution: Recommendations for the regulation of Food Biotechnology in Canada; An Expert Panel Report on the Future of Food Biotechnology.

January. http://www.rsc.ca//files/publications/expert_panels/foodbiotechnology/GMreportEN.pdf

22 British Medical Association Board of Science and Education (2004). Genetically modified food and health: A second interim statement. March. http://bit.ly/19QAHSI

23 American Medical Association House of Delegates (2012). Labeling of bioengineered foods.

Council on Science and Public Health Report 2. http://www.ama-assn.org/resources/doc/csaph/a12-csaph2-

bioengineeredfoods.pdf

24 AAAS (2012). Statement by the AAAS Board of Directors on labeling of genetically modified

foods. 20 October. http://www.aaas.org/news/releases/2012/media/AAAS_GM_statement.pdf

25 Hunt, P., et al. (2012). Yes: Food labels would let consumers make informed choices. Environmental Health News. http://www.environmentalhealthnews.org/ehs/news/2012/yes-labels-on-gmfoods

26 Comisión Europea (2010). A decade of EU-funded GMO research (2001– 2010).

27 Comisión Europea (2010): 128.

28 Comisión Europea (2010): 157.

29 Tribe, D. (sin fecha disponible). 600+ published safety assessments. GMOPundit blog. http://gmopundit.blogspot.co.uk/p/450-published-safety-assessments.html

30 Brouk, M., et al. (2008). Performance of lactating dairy cows fed corn as whole plant silage and

grain produced from a genetically modified event DAS-59122-7 or a nontransgenic, near isoline control. J Anim. Sci, (Sectional Meeting Abstracts) 86(e-Suppl. 3):89 Abstract 276.

31Calsamiglia, S., et al. (2007). Effects of corn silage derived from a genetically modified variety containing two transgenes on feed intake, milk production, and composition, and the absence of detectable transgenic deoxyribonucleic acid in milk in Holstein dairy cows. J Dairy Sci 90: 4718- 4723.

32 De Vendômois, J.S., et al. (2010). A comparison of the effects of three GM corn varieties on mammalian health. Int J Biol Sci. ;5(7):706-26.

33 Ewen, S.W.B. and A. Pusztai (1999). Effect of diets containing genetically modified potatoes expressing Galanthus nivalis lectin on rat small intestine. Lancet 354:1353-1354.

34 Fares, N.H., and A. K. El-Sayed (1998). Fine structural changes in the ileum of mice fed on

delta-endotoxin-treated potatoes and transgenic potatoes. Nat Toxins. 6:219-33.

35 Kilic, A. and M. T. Akay (2008). A three generation study with genetically modified Bt corn in rats: Biochemical and histopathological investigation. Food Chem Toxicol 46(3): 1164– 1170.

36 Malatesta, M., et al. (2002). Ultrastructural morphometrical and immunocytochemical analyses of hepatocyte nuclei from mice fed on genetically modified soybean. Cell Structure and Function 27:173-180.

37 Malatesta, M., et al. (2003). Fine structural analyses of pancreatic acinar cell nuclei from mice fed on genetically modified soybean. European Journal of Histochemistry 47:385-388

38 Hammond, B., et al. (2004). Results of a 13 week safety assurance study with rats fed grain from glyphosate tolerant corn. Food Chem Toxicol 42(6): 1003-1014.

39 Hammond, B. G., et al. (2006). Results of a 90-day safety assurance study with rats fed grain from corn borer-protected corn. Food Chem Toxicol 44(7): 1092-1099.

40 Hilbeck, A., et al. (2011). Environmental risk assessment of genetically modified plants – concepts and controversies. Environmental Sciences Europe 23(13).

41 Hilbeck, A. y J. E. U. Schmidt (2006). Another view on Bt proteins –  How specific are they and what else might they do? Biopesti Int 2(1): 1– 50.

42 Székács, A. y B. Darvas (2012). Comparative aspects of Cry toxin usage in insect control.

Advanced Technologies for Managing Insect Pests. I. Ishaaya, S. R. Palli y A. R. Horowitz. Dordrecht, Países Bajos, Springer: 195– 230.

43 Marvier, M., et al. (2007). A meta-analysis of effects of Bt cotton and maize on nontarget invertebrates. Science 316(5830): 1475-1477.

44 Lang, A. y E. Vojtech (2006). The effects of pollen consumption of transgenic Bt maize on the common swallowtail, Papilio machaon  L. (Lepidoptera, Papilionidae). Basic and Applied Ecology 7: 296– 306.

45 Gassmann, A. J., et al. (2011). Field-evolved resistance to Bt maize by Western corn rootworm. PLoS ONE 6(7): e22629.

46 Zhao, J. H., et al. (2010). Benefits of Bt cotton counterbalanced by secondary pests? Perceptions of ecological change in China. Environ Monit Assess 173(1-4): 985-994.

47 Lu, Y., et al. (2010). Mirid bug outbreaks in multiple crops correlated with wide-scale adoption of Bt cotton in China. Science 328(5982): 1151-1154.

48 Benbrook, C. (2012). Impacts of genetically engineered crops on pesticide use in the US –  The first sixteen years. Environmental Sciences Europe 24(24).

49Heinemann, J. A., et al. (2013). Sustainability and innovation in staple crop production in the US Midwest. International Journal of Agricultural Sustainability: 1– 18.

50 Powles, S. B. (2008). Evolved glyphosate-resistant weeds around the world: Lessons to be learnt. Pest Manag Sci 64: 360– 365.

51 Székács, A. and B. Darvas (2012). Forty years with glyphosate. Herbicides – Properties,  Synthesis and Control of Weeds. M. N. Hasaneen, InTech.

52 Benedetti, D., et al. (2013). Genetic damage in soybean workers exposed to pesticides: evaluation with the comet and buccal micronucleus cytome assays. Mutat Res 752(1-2): 28-33.

53 López, S. L., et al. (2012). Pesticides used in South American GMO-based agriculture: A review of their effects on humans and animal models. Advances in Molecular Toxicology. J. C. Fishbein and J. M. Heilman. New York, Elsevier. 6: 41– 75. 54 Kvakkestad, V., et al. (2007). Scientists perspectives on the deliberate release of GM crops. Environmental Values 16(1): 79– 104.

55 Secretariado de la Convención de Diversidad Biológica (2000). Protocolo de Cartagena de Bioseguridad de la Convención de Diversidad Biológica. http://bch.cbd.int/protocol/text/

56 Codex Alimentarius (2009). Foods derived from modern biotechnology. 2d ed. World Health Organization/Food and Agriculture Organization of the United Nations. ftp://ftp.fao.org/an codex/Publications/Booklets/Biotech/Biotech_2009e.pdf

http://www.ensser.org/increasing-public-information/no-scientific-consensus-on-gmo-safety/

No scientific consensus on GMO safety.

As scientists, physicians, academics, and experts from disciplines relevant to the scientific, legal, social and safety assessment aspects of genetically modified organisms (GMOs),[1] we strongly reject claims by GM seed developers and some scientists, commentators, and journalists that there is a “scientific consensus” on GMO safety[2] [3] [4] and that the debate on this topic is “over”.[5]

We feel compelled to issue this statement because the claimed consensus on GMO safety does not exist. The claim that it does exist is misleading and misrepresents the currently available scientific evidence and the broad diversity of opinion among scientists on this issue. Moreover, the claim encourages a climate of complacency that could lead to a lack of regulatory and scientific rigour and appropriate caution, potentially endangering the health of humans, animals, and the environment.

Science and society do not proceed on the basis of a constructed consensus, as current knowledge is always open to well-founded challenge and disagreement. We endorse the need for further independent scientific inquiry and informed public discussion on GM product safety and urge GM proponents to do the same.

Some of our objections to the claim of scientific consensus are listed below.

1. There is no consensus on GM food safety

Regarding the safety of GM crops and foods for human and animal health, a comprehensive review of animal feeding studies of GM crops found “An equilibrium in the number [of] research groups suggesting, on the basis of their studies, that a number of varieties of GM products (mainly maize and soybeans) are as safe and nutritious as the respective conventional non-GM plant, and those raising still serious concerns”. The review also found that most studies concluding that GM foods were as safe and nutritious as those obtained by conventional breeding were “performed by biotechnology companies or associates, which are also responsible [for] commercializing these GM plants”.[6]

A separate review of animal feeding studies that is often cited as showing that GM foods are safe included studies that found significant differences in the GM-fed animals. While the review authors dismissed these findings as not biologically significant,[7] the interpretation of these differences is the subject of continuing scientific debate[8] [9] [10] [11] and no consensus exists on the topic.

Rigorous studies investigating the safety of GM crops and foods would normally involve animal feeding studies in which one group of animals is fed GM food and another group is fed an equivalent non-GM diet. Independent studies of this type are rare, but when such studies have been performed, some have revealed toxic effects or signs of toxicity in the GM-fed animals.[12][13] [14] [15] [16] [17] The concerns raised by these studies have not been followed up by targeted research that could confirm or refute the initial findings.

The lack of scientific consensus on the safety of GM foods and crops is underlined by the recent research calls of the European Union and the French government to investigate the long-term health impacts of GM food consumption in the light of uncertainties raised by animal feeding studies.[18][19] These official calls imply recognition of the inadequacy of the relevant existing scientific research protocols. They call into question the claim that existing research can be deemed conclusive and the scientific debate on biosafety closed.

2. There are no epidemiological studies investigating potential effects of GM food consumption on human health

It is often claimed that “trillions of GM meals” have been eaten in the US with no ill effects. However, no epidemiological studies in human populations have been carried out to establish whether there are any health effects associated with GM food consumption. As GM foods are not labelled in North America, a major producer and consumer of GM crops, it is scientifically impossible to trace, let alone study, patterns of consumption and their impacts. Therefore, claims that GM foods are safe for human health based on the experience of North American populations have no scientific basis.

3. Claims that scientific and governmental bodies endorse GMO safety are exaggerated or inaccurate

 Claims that there is a consensus among scientific and governmental bodies that GM foods are safe, or that they are no more risky than non-GM foods,[20][21] are false.

For instance, an expert panel of the Royal Society of Canada issued a report that was highly critical of the regulatory system for GM foods and crops in that country. The report declared that it is “scientifically unjustifiable” to presume that GM foods are safe without rigorous scientific testing and that the “default prediction” for every GM food should be that the introduction of a new gene will cause “unanticipated changes” in the expression of other genes, the pattern of proteins produced, and/or metabolic activities. Possible outcomes of these changes identified in the report included the presence of new or unexpected allergens.[22]

A report by the British Medical Association concluded that with regard to the long-term effects of GM foods on human health and the environment, “many unanswered questions remain” and that “safety concerns cannot, as yet, be dismissed completely on the basis of information currently available”. The report called for more research, especially on potential impacts on human health and the environment.[23]

Moreover, the positions taken by other organizations have frequently been highly qualified, acknowledging data gaps and potential risks, as well as potential benefits, of GM technology. For example, a statement by the American Medical Association’s Council on Science and Public Health acknowledged “a small potential for adverse events … due mainly to horizontal gene transfer, allergenicity, and toxicity” and recommended that the current voluntary notification procedure practised in the US prior to market release of GM crops be made mandatory.[24] It should be noted that even a “small potential for adverse events” may turn out to be significant, given the widespread exposure of human and animal populations to GM crops.

A statement by the board of directors of the American Association for the Advancement of Science (AAAS) affirming the safety of GM crops and opposing labelling [25] cannot be assumed to represent the view of AAAS members as a whole and was challenged in an open letter by a group of 21 scientists, including many long-standing members of the AAAS.[26] This episode underlined the lack of consensus among scientists about GMO safety.

4. EU research project does not provide reliable evidence of GM food safety

An EU research project[27] has been cited internationally as providing evidence for GM crop and food safety. However, the report based on this project, “A Decade of EU-Funded GMO Research”, presents no data that could provide such evidence, from long-term feeding studies in animals.

Indeed, the project was not designed to test the safety of any single GM food, but to focus on “the development of safety assessment approaches”.[28] Only five published animal feeding studies are referenced in the SAFOTEST section of the report, which is dedicated to GM food safety.[29] None of these studies tested a commercialised GM food; none tested the GM food for long-term effects beyond the subchronic period of 90 days; all found differences in the GM-fed animals, which in some cases were statistically significant; and none concluded on the safety of the GM food tested, let alone on the safety of GM foods in general. Therefore the EU research project provides no evidence for sweeping claims about the safety of any single GM food or of GM crops in general.

5. List of several hundred studies does not show GM food safety

A frequently cited claim published on an Internet website that several hundred studies “document the general safety and nutritional wholesomeness of GM foods and feeds”[30] is misleading. Examination of the studies listed reveals that many do not provide evidence of GM food safety and, in fact, some provide evidence of a lack of safety. For example:

  • Many of the studies are not toxicological animal feeding studies of the type that can provide useful information about health effects of GM food consumption. The list includes animal production studies that examine parameters of interest to the food and agriculture industry, such as milk yield and weight gain;[31] [32] studies on environmental effects of GM crops; and analytical studies of the composition or genetic makeup of the crop.
  • Among the animal feeding studies and reviews of such studies in the list, a substantial number found toxic effects and signs of toxicity in GM-fed animals compared with controls.[33] [34] [35] [36] [37] [38] Concerns raised by these studies have not been satisfactorily addressed and the claim that the body of research shows a consensus over the safety of GM crops and foods is false and irresponsible.
  • Many of the studies were conducted over short periods compared with the animal’s total lifespan and cannot detect long-term health effects.[39] [40]

We conclude that these studies, taken as a whole, are misrepresented on the Internet website as they do not “document the general safety and nutritional wholesomeness of GM foods and feeds”. Rather, some of the studies give serious cause for concern and should be followed up by more detailed investigations over an extended period of time.

6. There is no consensus on the environmental risks of GM crops

Environmental risks posed by GM crops include the effects of Bt insecticidal crops on non-target organisms and effects of the herbicides used in tandem with herbicide-tolerant GM crops.

As with GM food safety, no scientific consensus exists regarding the environmental risks of GM crops. A review of environmental risk assessment approaches for GM crops identified shortcomings in the procedures used and found “no consensus” globally on the methodologies that should be applied, let alone on standardized testing procedures.[41]

Some reviews of the published data on Bt crops have found that they can have adverse effects on non-target and beneficial organisms[42] [43] [44] [45] – effects that are widely neglected in regulatory assessments and by some scientific commentators. Resistance to Bt toxins has emerged in target pests,[46] and problems with secondary (non-target) pests have been noted, for example, in Bt cotton in China.[47] [48]

Herbicide-tolerant GM crops have proved equally controversial. Some reviews and individual studies have associated them with increased herbicide use,[49][50] the rapid spread of herbicide-resistant weeds,[51] and adverse health effects in human and animal populations exposed to Roundup, the herbicide used on the majority of GM crops.[52] [53] [54]

As with GM food safety, disagreement among scientists on the environmental risks of GM crops may be correlated with funding sources. A peer-reviewed survey of the views of 62 life scientists on the environmental risks of GM crops found that funding and disciplinary training had a significant effect on attitudes. Scientists with industry funding and/or those trained in molecular biology were very likely to have a positive attitude to GM crops and to hold that they do not represent any unique risks, while publicly-funded scientists working independently of GM crop developer companies and/or those trained in ecology were more likely to hold a “moderately negative” attitude to GM crop safety and to emphasize the uncertainty and ignorance involved. The review authors concluded, “The strong effects of training and funding might justify certain institutional changes concerning how we organize science and how we make public decisions when new technologies are to be evaluated.”[55]

7. International agreements show widespread recognition of risks posed by GM foods and crops

The Cartagena Protocol on Biosafety was negotiated over many years and implemented in 2003. The Cartagena Protocol is an international agreement ratified by 166 governments worldwide that seeks to protect biological diversity from the risks posed by GM technology. It embodies the Precautionary Principle in that it allows signatory states to take precautionary measures to protect themselves against threats of damage from GM crops and foods, even in case of a lack of scientific certainty.[56]

Another international body, the UN’s Codex Alimentarius, worked with scientific experts for seven years to develop international guidelines for the assessment of GM foods and crops, because of concerns about the risks they pose. These guidelines were adopted by the Codex Alimentarius Commission, of which over 160 nations are members, including major GM crop producers such as the United States.[57]

The Cartagena Protocol and Codex share a precautionary approach to GM crops and foods, in that they agree that genetic engineering differs from conventional breeding and that safety assessments should be required before GM organisms are used in food or released into the environment.

These agreements would never have been negotiated, and the implementation processes elaborating how such safety assessments should be conducted would not currently be happening, without widespread international recognition of the risks posed by GM crops and foods and the unresolved state of existing scientific understanding.

Concerns about risks are well-founded, as has been demonstrated by studies on some GM crops and foods that have shown adverse effects on animal health and non-target organisms, indicated above. Many of these studies have, in fact, fed into the negotiation and/or implementation processes of the Cartagena Protocol and Codex. We support the application of the Precautionary Principle with regard to the release and transboundary movement of GM crops and foods.

Conclusion

In the scope of this document, we can only highlight a few examples to illustrate that the totality of scientific research outcomes in the field of GM crop safety is nuanced, complex, often contradictory or inconclusive, confounded by researchers’ choices, assumptions, and funding sources, and in general, has raised more questions than it has currently answered.

Whether to continue and expand the introduction of GM crops and foods into the human food and animal feed supply, and whether the identified risks are acceptable or not, are decisions that involve socioeconomic considerations beyond the scope of a narrow scientific debate and the currently unresolved biosafety research agendas. These decisions must therefore involve the broader society. They should, however, be supported by strong scientific evidence on the long-term safety of GM crops and foods for human and animal health and the environment, obtained in a manner that is honest, ethical, rigorous, independent, transparent, and sufficiently diversified to compensate for bias.

Decisions on the future of our food and agriculture should not be based on misleading and misrepresentative claims that a “scientific consensus” exists on GMO safety.


[1] In the US, the term “genetically engineered” is often used in place of “genetically modified”. We have used “genetically modified” because this is the terminology consistently used by many authorities internationally, including the Food and Agriculture Organization of the United Nations; the World Health Organization; Codex Alimentarius; European and Indian legislation; peer-reviewed studies by industry and independent scientists; and the international media. It is also consistent with the Cartagena Protocol’s term “living modified organism”.

[2] Frewin, G. (2013). The new “is GM food safe?” meme. Axis Mundi, 18 July.  http://www.axismundionline.com/blog/the-new-is-gm-food-safe-meme/; Wikipedia (2013). Genetically modified food controversies.http://en.wikipedia.org/wiki/Genetically_modified_food_controversies

[3] Mark Lynas (2013). GMO pigs study – more junk science. Marklynas.org, 12 June. http://www.marklynas.org/2013/06/gmo-pigs-study-more-junk-science/

[4] Keith Kloor (2013). Greens on the run in debate over genetically modified food. Bloomberg, 7 January. www.bloomberg.com/news/2013-01-07/green-activist-reverses-stance-on-genetically-modified-food.html

[5] White, M. (2013). The scientific debate about GM foods is over: They’re safe. Pacific Standard magazine, 24 Sept. www.psmag.com/health/scientific-debate-gm-foods-theyre-safe-66711/

[6] Domingo, J. L. and J. G. Bordonaba (2011). A literature review on the safety assessment of genetically modified plants. Environ Int 37: 734–742.

[7] Snell, C., et al. (2012). Assessment of the health impact of GM plant diets in long-term and multigenerational animal feeding trials: A literature review. Food and Chemical Toxicology 50(3–4): 1134-1148.

[8] Séralini, G. E., et al. (2011). Genetically modified crops safety assessments: Present limits and possible improvements. Environmental Sciences Europe 23(10).

[9] Dona, A. and I. S. Arvanitoyannis (2009). Health risks of genetically modified foods. Crit Rev Food Sci Nutr 49(2): 164–175.

[10] Domingo, J. L. and J. G. Bordonaba (2011). Ibid.

[11] Diels, J., et al. (2011). Association of financial or professional conflict of interest to research outcomes on health risks or nutritional assessment studies of genetically modified products. Food Policy 36: 197–203.

[12] Domingo, J. L. and J. G. Bordonaba (2011). Ibid..

[13] Diels, J., et al. (2011). Ibid.

[14] Dona, A. and I. S. Arvanitoyannis (2009). Ibid.

[15] Séralini, G. E., et al. (2012). Long term toxicity of a Roundup herbicide and a Roundup-tolerant genetically modified maize. Food and Chemical Toxicology 50(11): 4221-4231.

[16] Séralini, G. E., et al. (2013). Answers to critics: Why there is a long term toxicity due to NK603 Roundup-tolerant genetically modified maize and to a Roundup herbicide. Food and Chemical Toxicology 53: 461-468.

[17] Carman, J. A., et al. (2013). A long-term toxicology study on pigs fed a combined genetically modified (GM) soy and GM maize diet. Journal of Organic Systems 8(1): 38–54.

[18] EU Food Policy (2012).  Commission and EFSA agree need for two-year GMO feeding studies. 17 December.

[19] French Ministry of Ecology, Sustainable Development and Energy (2013). Programme National de Recherche: Risques environnementaux et sanitaires liés aux OGM (Risk’OGM). 12 July. www.developpement-durable.gouv.fr/IMG/pdf/APR__Risk_OGM_rel_pbch_pbj_rs2.pdf

[20] Wikipedia (2013). Genetically modified food controversies.http://en.wikipedia.org/wiki/Genetically_modified_food_controversies

[21] G. Masip (2013). Opinion: Don’t fear GM crops, Europe! The Scientist, May 28. www.the-scientist.com

[22] Royal Society of Canada (2001). Elements of precaution: Recommendations for the regulation of Food Biotechnology in Canada; An Expert Panel Report on the Future of Food Biotechnology. January. www.rsc.ca//files/publications/expert_panels/foodbiotechnology/GMreportEN.pdf

[23] British Medical Association Board of Science and Education (2004). Genetically modified food and health: A second interim statement. March.bit.ly/19QAHSI

[24] American Medical Association House of Delegates (2012). Labeling of bioengineered foods. Council on Science and Public Health Report 2.http://www.ama-assn.org/resources/doc/csaph/a12-csaph2-bioengineeredfoods.pdf

[25] AAAS (2012). Statement by the AAAS Board of Directors on labeling of genetically modified foods. 20 October.www.aaas.org/news/releases/2012/media/AAAS_GM_statement.pdf

[26] Hunt, P., et al. (2012). Yes: Food labels would let consumers make informed choices. Environmental Health News.www.environmentalhealthnews.org/ehs/news/2012/yes-labels-on-gm-foods

[27] European Commission (2010). A decade of EU-funded GMO research (2001–2010).

[28] European Commission (2010): 128.

[29] European Commission (2010): 157.

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[33] de Vendômois, J.S., et al. (2010). A comparison of the effects of three GM corn varieties on mammalian health. Int J Biol Sci. ;5(7):706-26.

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[49] Benbrook, C. (2012). Impacts of genetically engineered crops on pesticide use in the US – The first sixteen years. Environmental Sciences Europe 24(24).

[50] Heinemann, J. A., et al. (2013). Sustainability and innovation in staple crop production in the US Midwest. International Journal of Agricultural Sustainability: 1–18.

[51] Powles, S. B. (2008). Evolved glyphosate-resistant weeds around the world: Lessons to be learnt. Pest Manag Sci 64: 360–365.

[52] Székács, A. and B. Darvas (2012). Forty years with glyphosate. Herbicides – Properties, Synthesis and Control of Weeds. M. N. Hasaneen, InTech.

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[55] Kvakkestad, V., et al. (2007). Scientistsʼ perspectives on the deliberate release of GM crops. Environmental Values 16(1): 79–104.

[56] Secretariat of the Convention on Biological Diversity (2000). Cartagena Protocol on Biosafety to the Convention on Biological Diversity.bch.cbd.int/protocol/text/

[57] Codex Alimentarius (2009). Foods derived from modern biotechnology. 2d ed. World Health Organization/Food and Agriculture Organization of the United Nations.ftp://ftp.fao.org/codex/Publications/Booklets/Biotech/Biotech_2009e.pdf

http://www.ensser.org/increasing-public-information/no-scientific-consensus-on-gmo-safety/

Suspensión a siembra de maíz transgénico en México pero, ¡La lucha sigue!

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El pasado 10 de octubre empezamos el día con la noticia de que el Juzgado Federal 12º en Materia Civil del DF emitió la suspensión de permisos a empresas semilleras transnacionales como Monsanto, Dupont, Pioneer para sembrar maíz modificado genéticamente (maíz transgénico) en México.

Aunque lo hemos hecho en ocasiones anteriores, expliquemos nuevamente qué es el maíz transgénico.

El maíz transgénico es uno al que se ha insertado en su genoma una o más secuencias de información genética provenientes de otros organismos (bacterias, virus, otras especies de plantas) para otorgarle propiedades que naturalmente no tenía ese maíz anteriormente. Estas inserciones o modificaciones se hacen en laboratorios biotecnológicos (muchas de las veces, extranjeros) y forman parte de paquetes tecnológicos que generalmente se venden a agricultores de países del Sur global (México, Honduras, La India, Paraguay, Argentina, Chile, Brasil, etc.) aunque también se comercializan en Estados Unidos y hasta hace poco tiempo en algunos países de Europa.

Desde hace varios años se vienen publicando investigaciones científicas muy serias y críticas que han analizado el efecto de los transgénicos (muchas de estas se han enfocado a estudiar los efectos del maíz transgénico en la salud humana y de los ecosistemas) y han arrojado resultados que todos debemos conocer para tener una opinión sólida sobre las implicaciones de que se permita la siembra de maíz transgénico o no en nuestro país.

México es el centro de origen y diversidad del maíz. Esto significa que fue en diversos lugares de nuestro país donde se originaron las variedades de maíz tal y como lo conocemos hoy. Cada vez que nos alimentamos con un producto hecho con maíz nativo (tortillas, pozole, tamales, tlayudas, tlacoyos, etc.) nos llevamos a la boca aproximadamente 10 mil años de una historia de acompañamiento mutuo entre las poblaciones mexicanas antiguas y el maíz mexicano. El origen mismo de la agricultura.

¿Qué significado tiene que se siembre maíz transgénico de manera masiva en México?

Debemos mencionar que las corporaciones a las cuales ahora se les ha negado el permiso para sembrar maíz transgénico a nivel experimental no están en México desde hace poco tiempo. Estas empresas llegaron al país como una de las consecuencias devastadoras de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Canadá y México. Como mencionamos al principio, las agroindustrias ofrecen paquetes tecnológicos (que incluyen a las semillas transgénicas) argumentando que los rendimientos en la cosecha aumentarían, que se utilizarían menos fertilizantes, que las plantas serían resistentes a agroquímicos, a algunas plagas, a la sequía, etc.

La realidad es que a lo largo del tiempo esas promesas han demostrado ser falsas: se ha comprobado que deben utilizarse más fertilizantes en los campos transgénicos, han surgido ‘malezas’ que son resistentes a los agroquímicos, incluso se ha mostrado de manera científica que los fertilizantes asociados a las plantas transgénicas potencialmente pueden provocar daños renales o hepáticos. En Sudamérica se han reportado aumentos en el número de diferentes tipos casos de cáncer en la población expuesta a agroquímicos usados en campos transgénicos.

Un dato que debe alertarnos a todos: Desde 2012 se reportó que ratas que fueron alimentadas con maíz transgénico tuvieron mayores índices de cáncer y de enfermedades hepáticas y renales en comparación con las ratas control. (¡LAS RATAS FUERON ALIMENTADAS CON UNA DE LAS VARIEDADES DE MAÍZ QUE UNA DE LAS CORPORACIONES PRETENDE SEMBRAR MASIVAMENTE EN MÉXICO, Y NUESTRO PAÍS OCUPA EL SEGUNDO LUGAR EN EL MUNDO EN CONSUMO DE MAÍZ POR HABITANTE!)

El hecho de que el país sea centro de origen del maíz indica que las variedades de maíz que se conocen hoy en día son capaces de crecer en las muy diferentes condiciones climáticas y geográficas que hay en México: algunas están adaptadas a condiciones de muy poca humedad, otras a crecer a altitud de más de 2000 metros sobre el nivel del mar, algunas crecen en zonas costeras, etcétera. Debe considerarse que tal variedad de maíces permitiría potencialmente adaptar las más convenientes a las condiciones climáticas cambiantes debido al calentamiento del planeta. Sería un crimen que se perdieran esa riqueza al contaminarse los maíces con transgenes.

Otro dato importantísimo para México: Recientemente se ha dado a conocer que en el mundo aproximadamente el 70% de los alimentos son producidos por campesinos o comunidades rurales o indígenas. Algunos de los efectos de la siembra masiva de maíz transgénico en México serían la desaparición completa de la vida en el campo, la condena al hambre de comunidades rurales que subsisten de la producción de granos para autoconsumo y la pérdida definitiva de la soberanía alimentaria.

El hecho de que por ahora legalmente se haya declarado la suspensión en los permisos para la siembra de maíz transgénico en México no debe entenderse como un triunfo definitivo, sino como un tiempo valiosísimo que debe utilizarse para acercar información veraz a la población, generar debates abiertos en los que se escuche a las partes afectadas (quienes paradójicamente hasta ahora no han tenido voz en las decisiones definitivas): campesinos, indígenas, consumidores.

Debe considerarse también que si bien se ha suspendido temporalmente el otorgamiento de permisos para sembrar transgénicos en el país, actualmente hay parcelas en las que se están evaluando cultivos transgénicos cuyos permisos fueron otorgados previamente y sin evaluar las evidencias de riesgos potenciales que hemos señalado previamente y dichas siembras no se han suspendido, por lo que no estamos libres de peligro.

La población debe estar atentísima al proceso jurídico que ahora inicia, no sería sorprendente que las corporaciones semilleras intenten corromper los procesos que se están abriendo, esto con el fin de continuar sus negocios a costa de nuestra salud. Ha pasado en otros países.

Sería un retroceso muy grave que se proclamen líderes o dirigentes de una lucha que es de todas y todos, ya que todos comemos maíz; además de que será un proceso de larga duración y se antoja muy desgastante. Este tiempo de suspensión de la siembra de transgénicos debe ser aprovechado por los colectivos, redes y organizaciones que defienden el maíz para coincidir, llevar información a la población, coordinar acciones, compartir foros y debates… en defensa del maíz nativo mexicano.

http://pagina3.mx/aqui-entre-nos/11680-suspension-a-la-siembra-de-maiz-transgenico-en-mexico-pero-ila-lucha-sigue.html

October 16: World Food Sovereignty Day.

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Today on October 16, 2013 La Via Campesina celebrates the world food sovereignty day. People around the world will carry out actions to celebrate the need of a people’s food system. The global peasants’ movement will make its voice heard loud and clear reaffirming that peasants- led agro-ecology is the real solution to global hunger. Not only do peasant farmers feed communities, they also cool the planet and protect mother nature. Unlike agribusiness, peasants do not treat food as a commodity for speculation profiting out of hunger. They do not patent nature for profit, keeping it out of the hands of the common man and woman. They share their knowledge and seeds, so everyone can have food to eat. On this day, La Via Campesina reminds society and governments that if we really want to put an end to hunger, then we must accept the central role of the peasants, and support them to feed humanity.

The 16 of October became the world food day to commemorate the founding of the FAO, the UN body whose mandate is to end global hunger and malnutrition. The theme chosen this year to celebrate this event is “Sustainable Food Systems for Food Security and Nutrition”. This is indeed a recognition that unsustainable food systems will not lead to a future free from hunger. Yet governments, under the pressure from business interests, continue to promote unsustainable farming and false solutions to hunger. La Via Campesina argues that GMOs, agrofuels and land grabbing by private corporations, which are being promoted by governments around the world in fact increase hunger.

http://viacampesina.org/en/


@twewwter

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