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Red por una América Latina Libre de Transgénicos frente a casi 20 años de cultivos transgénicos.

A casi dos décadas de la introducción de transgénicos en el ambiente, América Latina se ha convertido en maquila de las transnacionales que producen granos para animales de otras transnacionales, contaminando el ambiente y la biodiversidad. Pero sigue siendo un espacio de biodiversidad donde florece la vida y las comunidades campesinas.

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A 17 años de haberse liberado los cultivos transgénicos en el ambiente, 30 organizaciones de América Latina de 12 países de la región, convocadas por la Red por una América Latina Libre de Transgénicos en la ciudad de Bogotá, Colombia, del 23 al 27 de mayo del 2013, analizamos el panorama de nuestro continente, y hacemos pública nuestra preocupación por los graves impactos que estos cultivos tienen en la región.

Rechazamos tajantemente la liberación comercial masiva de maíz transgénico que quiere hacer la industria en más de tres millones de hectáreas en México, un hecho sin precedente en la historia de la agricultura, pues sería la primera vez que ocurriera una devastación de tal magnitud en uno de los centros de origen y para un cultivo que alimenta a la humanidad en su conjunto.

A lo largo de este periodo, los cultivos transgénicos han sembrado desolación y muerte en América Latina, donde han alcanzado altos niveles de expansión, ocupando el segundo lugar en área cultivada con transgénicos en el mundo.

Las empresas productoras de semillas, agrotóxicos y comercializadoras de alimentos transgénicos, junto con las élites locales y en complicidad con los gobiernos en turno, han convertido a América Latina en maquila de los cultivos transgénicos del mundo.

No existen cultivos transgénicos sin plaguicidas. A pesar de que los promotores de los cultivos transgénicos dijeron que éstos iban a disminuir el uso de plaguicidas, la realidad es lo opuesto. Ha habido un aumento exponencial en el uso de agrotóxicos en los países que han adoptado esta tecnología, y su aplicación está relacionada especialmente con los cultivos resistentes a herbicidas, lo que significa el sometimiento de la población a una condición sanitaria cercana al genocidio. En el Cono Sur, la soja [soya] resistente a glifosato cubre un área de 475 mil 700 km2; toda esta área es fumigada con un cóctel de agrotóxicos que incluye el glifosato, afectando a cerca 10 millones de personas que viven en la zona de influencia de las fumigaciones asociadas a los cultivos transgénicos.

Brasil ocupa el primer lugar a nivel mundial en el consumo de agrotóxicos desde 2010, siendo el principal productor de soja resistente a glifosato en la región.

Esta avalancha tóxica ha provocado un aumento exponencial de enfermedades relacionadas con plaguicidas, como malformaciones genéticas, incremento de leucemia, linfomas, enfermedades autoinmunes, y daños irreparables en los ecosistemas.

Estos problemas se agudizarían con la adopción de nuevos transgénicos resistentes a herbicidas más fuertes como son el 2,4D y Dicamba, el glufosinato de amonio, que ya han sido aprobados o están en proceso de aprobación en nuestros países, por lo que repudiamos cualquier intento de liberarlos al ambiente.

A esto se suma la contaminación genética de la agrobiodiversidad y la destrucción de ecosistemas naturales, que son la base de sustento de las comunidades locales.

Los problemas generados por los transgénicos derivan en violaciones a los derechos humanos. Los impactos descritos son tan graves, que ya no son problemas que puedan resolverse a través de técnicas como la evaluación y manejo de riesgo. Se han convertido en causal de violación a los derechos humanos de poblaciones enteras, por lo que su discusión debe salir de convenios internacionales —como el Protocolo de Cartagena que se limita a ver los impactos de la modificación genética en la biodiversidad— para tratarse por los organismos de las Naciones Unidas sobre Derechos Humanos.

Los cultivos transgénicos no nos alimentan. Las vastas zonas dedicadas a la siembra de cultivos transgénicos en América Latina, antes dedicadas a satisfacer el derecho humano a la alimentación, hoy son territorios donde se produce soja y maíz transgénico para forraje, destinados a la cría intensiva y confinada de animales, que en la mayoría de casos son criados en otros continentes, privando a la población nativa del acceso a alimentos sanos y culturalmente adecuados. En los países donde se cultivan soja y maíz transgénico los animales son criados en condiciones sanitarias muy pobres y de gran violencia, lo que repercute en la calidad de la carne, lo que conlleva enormes impactos en los patrones de alimentación y en la salud humana y de los animales. Los transgénicos son un negocio de transnacionales para transnacionales, no para consumidores ni para agricultores. Los transgénicos son comida para comederos, no de comedores; e incluso han desplazado la cría tradicional de animales en países donde esto era costumbre, empeorando la salud, el ambiente y las economías de pequeños criadores.

Las nuevas leyes de semillas son un impulso a la expansión de los transgénicos y una amenaza a las semillas nativas. En la región se están impulsando nuevas leyes de semillas, donde se plantea la penalización de la circulación de las semillas nativas que son la base de la agricultura campesina y familiar. Esto es una clara violación a los derechos de los agricultores, claramente reconocidos en el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura. Estas leyes además buscan reforzar el control de mercado por parte de las empresas de semillas transnacionales, y la adopción de las semillas transgénicas en nuestros campos, poniendo en peligro los recursos fitogenéticos de la región.

Las organizaciones reunidas en Bogotá queremos llamar la atención sobre las siguientes problemáticas específicas en América Latina:

Paraguay. Repudiamos el golpe de Estado parlamentario ocurrido el 22 de junio de 2012, dado al presidente Fernando Lugo, electo el 20 de abril de 2008 en elecciones democráticas para el periodo 2008-2013. Consideramos, que dicho golpe estuvo muy relacionado con la expansión de los agronegocios y la liberación ilegal de nuevos cultivos genéticamente modificados por ejemplo: 2 eventos de Algodón transgénico, un evento de soja transgénica y 4 eventos de maíz transgénico.

Nos preocupa además el fuerte proceso de extranjerización de la tierra y la expulsión de comunidades campesinas e indígenas y la violación de las leyes ambientales vigentes en ese país, para dar paso a la expansión de los cultivos transgénicos, como por ejemplo la soja RR que desde la década de los 90 viene causando graves conflictos socioambientales violando derechos fundamentales.

Hacemos un llamado al Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas para que inicie una investigación sobre los atropellos a los derechos humanos suscitados en Paraguay relacionados con la expansión de los agronegocios; la persecución y criminalización que sufren los/as líderes defensores de la naturaleza, y convocamos a la sociedad internacional para que esté vigilante de los acontecimientos en este país.

México. Apoyamos y nos solidarizamos con el proceso del Tribunal Permanente de los Pueblos capítulo México, y estaremos especialmente atentos a las sesiones de la audiencia temática “Violencia contra el maíz, la soberanía alimentaria y los derechos de los pueblos”, donde se está presentado una gran cantidad de casos y testimonios de pueblos, científicos y activistas sobre la contaminación transgénica y otras violaciones ejercidas por las transnacionales, con apoyo oficial, contra el maíz y los pueblos del maíz.

Nos adherimos a la demanda de las y los ciudadanos mexicanos de evitar la siembra comercial y experimental de organismos genéticamente modificados en especial del maíz transgénico, siendo México uno de los países centros de origen del maíz.

Respaldamos los argumentos y elementos de peso científico, socioeconómico, cultural y daño irreversible de los transgénicos, que expone en la red, la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS) y otras organizaciones científicas y sociales, sumándonos a la petición para que no se autorice la siembra comercial de maíz transgénico en México y se declare una moratoria indispensable en este cultivo. Apoyamos también que se retiren las autorizaciones de siembra comercial de soya transgénica en Yucatán, ante el impacto negativo para los miles de apicultores que sufren afectación por la limitación de venta de miel a la Comunidad Europea, por contaminación transgénica.

Argentina. Rechazamos el avance de la frontera agrícola en el Norte del país, lo que ha conllevado a un agresivo proceso de desplazamiento y criminalización de poblaciones originarias que debe parar.

Rechazamos la aprobación y liberación de nuevos eventos transgénicos que incorporan genes de resistencia a nuevos herbicidas apilados, así como nuevas toxinas Bt. Apoyamos la petición de las organizaciones ambientalistas, grupos auto-convocados de vecinos afectados por los agrotóxicos y movimientos sociales argentinos para que con urgencia se implementen zonas de resguardo libres de fumigaciones de mil metros como mínimo, alrededor de pueblos, escuelas rurales y humedales; se prohíban las fumigaciones aéreas, y se implementen estudios epidemiológicos y biológicos para determinar el impacto en la salud humana y ambiental, por el uso masivo de agroquímicos; que con base a los resultados encontrados, se inicie un proceso de restauración integral de las víctimas.

Repudiamos el acuerdo hecho por la presidenta argentina con Monsanto para instaurar nueva infraestructura en el país, como la planta de acondicionamiento de semillas planificada en la Localidad Malvinas Argentinas-Córdoba, y otras.

Honduras. Tenemos conocimiento de la campaña “sembremos país con más maíz”, para sembrar 100 mil hectáreas de maíz transgénico el año 2020, impulsada por Monsanto Agrícola de Honduras, Bayer, Fenorza y el gobierno central, con la que se pretende afianzar el posicionamiento de la semilla transgénica en territorio hondureño, y extender un paquete tecnológico que incluye agrotóxicos, que impulsa una agricultura sin agricultores, sin importar los graves impactos que este tipo de agricultura ocasiona a la salud y el ambiente y que aumentará la inseguridad alimentaria del pueblo hondureño, por lo que pedimos al gobierno de Honduras parar tan nefasta iniciativa, y que se ponga un alto definitivo a los transgénicos en Honduras.

Queremos cuestionar además el rol que juega La Escuela Agrícola Panamericana, más conocida como El Zamorano, que sirve de punta de lanza para la promoción de los transgénicos en las regiones tropicales de América Latina. En su sede se forman técnicos y se desarrollan las tecnologías que están al servicio del agronegocio.

Costa Rica. Apoyamos a las organizaciones sociales de Costa Rica quienes han optado por un modelo de desarrollo agrícola libre de transgénicos y propiedad intelectual y basado en la agroecología y las semillas ancestrales y criollas; y a todos los 57 cantones (de 81) que se han declarado libres de transgénicos. Rechazamos el intento de empresas transnacionales por sembrar maíz transgénico en ese país, y apoyamos el llamado a moratoria de 30 años a la liberación de cultivos transgénicos y demás cultivos manipulados con técnicas de la ingeniería genética en el territorio nacional, pedida por las organizaciones sociales.

Panamá. Nos preocupa que Panamá se convierte en campo de experimentación de nuevos transgénico, lo que se está haciendo a espaldas de la sociedad. En Panamá se encuentra la planta para producir mosquitos transgénicos de la empresa Oxitec que opera en las instalaciones del Instituto Georgas.

En ese país también se planea criar el salmón transgénico desarrollado por la AquaBounty Technologies, y sería el primer animal transgénico que entraría en nuestra alimentación. El salmón GM sería producido en la Isla Prince Edward, Canadá, y los huevos serían enviados a tierras altas de Panamá, donde se haría también el procesamiento del animal. Este pez transgénico tiene genes que expresan una hormona de crecimiento que sólo se activa en climas cálidos, por eso se escogió a Panamá para su cría.

Colombia. Luego de diez años de ser liberado comercialmente el algodón transgénico de Monsanto, los algodoneros han fracasado usando esta tecnología y han tenido millonarias pérdidas. Y aunque la mayoría de los agricultores ya no quieren saber de esta tecnología, Monsanto ha retirado del mercado las semillas de algodón no transgénicas. Desde 2007 se han liberado comercialmente diez eventos de maíz transgénico, lo que es muy crítico, puesto que por ser Colombia un centro de diversidad de maíz, los maíces transgénicos generan un enorme impacto sobre la diversidad de maíces criollos, los sistemas productivos locales y la soberanía alimentaria en el país. Apoyamos las iniciativas de la sociedad civil colombiana que busca que se prohíban los cultivos aprobados y que se declare el país libre de transgénicos.

Ecuador. Saludamos al pueblo ecuatoriano por haber incorporado en su Constitución una prohibición expresa a los cultivos y semillas transgénicas, por el reconocimiento de los derechos de la naturaleza y el buen vivir como el camino que debe relacionar a la sociedad con su medio. Nos preocupa sin embargo que en un futuro próximo se intente de cambiar la Constitución, para que el país deje de ser libre de cultivos y semillas transgénicas. Los estudios hechos dan cuenta de la rica agrobiodiversidad existente, que no está contaminada genéticamente, por lo que el Ecuador mantiene su condición de país libre de transgénicos. Exhortamos a la Asamblea Nacional que mantenga al Ecuador libre de Transgénicos.

Perú. Recibimos con beneplácito la moratoria decretada en Perú a los transgénicos en ese país, y hacemos votos porque esa moratoria se convierta en una prohibición definitiva, que permita potenciar la rica agrobiodiversidad peruana. La moratoria es el resultado del trabajo desplegado por una amplia alianza que incluye al campesinado, a consumidores y al sector de la gastronomía conscientes de la necesidad de proteger su patrimonio genético y su biodiversidad.

Bolivia. La situación no deja de ser preocupante. Si bien la Constitución Política del Estado establece el principio prohibitorio de transgénicos, y la Ley Marco de la Madre Tierra la eliminación paulatina de la soya transgénica (así como la prohibición tajante a los transgénicos de cultivos de los cuales el país sea centro de origen y centro de diversidad, como es el caso del maíz, de la papa, ajíes, maní), las corporaciones del agronegocio se jactan del crecimiento sostenido (que llegaría al 99% de la soya cultivada) desde que en 2005 se aprobó el primer evento resistente al glifosato. El control de la cadena productiva de la soya está en manos de empresas extranjeras —66 % principalmente menonitas, brasileños y japoneses— que amplían la frontera agrícola a un ritmo de desmonte y deforestación de 60 mil hectáreas anuales.

Uruguay. Hacemos un llamado para que se frene el acaparamiento, extranjerización y especulación de la tierra en Uruguay, proceso que viene acompañado con la expansión del monocultivo de árboles y soja transgénica, y que se haga un estudio para revertir este fenómeno. Rechazamos las investigaciones con animales transgénicos como ovejas en Uruguay.

Brasil. Los brasileños analizan los 10 años de la legalización de los cultivos transgénicos en Brasil, con 36 eventos transgénicos aprobados, millones de hectáreas cubiertas con soja, maíz y algodón transgénico, con varios otros cultivos en la lista de aprobación y ostentando el dudoso honor de ser primer consumidor de plaguicidas en el mundo.

Nos preocupa la aprobación del fréjol modificado genéticamente, desarrollado por Embrapa usando una técnica que modifica el ARN, para que sea resistente a un virus, porque este tipo de modificación genética nunca ha sido liberada de manera masiva al ambiente, y mucho menos para el consumo humano directo. Apoyamos la petición de las organizaciones brasileñas que demandan acceso a toda la información científica relacionada con la modificación genética de este fréjol, incluyendo sus impactos potenciales en la salud y el ambiente.

Creemos que el hambre tiene causas estructurales, y que Embrapa podría destinar sus esfuerzos de investigación a potenciar la agroecología y la agricultura familiar para la soberanía alimentaria, que sea respetuosa con el medio ambiente y tener en cuenta el sector social.

Apoyamos la petición de las organizaciones brasileñas, que demandan que se implemente un proceso de monitoreo y vigilancia post-liberación de los cultivos transgénicos, cuyos resultados sean disponibles para la sociedad civil organizada.

Nos oponemos rotundamente al uso de tecnologías “Terminator”, que vuelven estériles las semillas, para lograr que los agricultores se vuelvan esclavos de las empresas. Denunciamos los intentos de romper la moratoria internacional sobre Terminator, iniciados a partir de propuestas para legalizar dicha tecnología en el Congreso de Brasil.

Chile. En la división internacional del trabajo, Chile es la maquiladora de semillas transgénicas para Monsanto y las transnacionales agroquímicas, negocio que además de servir sólo a sus intereses, pone en riesgo a las semillas orgánicas y convencionales, como ya se demostró en Alemania, con la detección de maíz convencional contaminado por transgénicos procedente de Chile, así como la miel.

En la división internacional del trabajo, Chile es la maquiladora de semillas transgénicas para Monsanto y las transnacionales agroquímicas, negocio que además de servir sólo a sus intereses, pone en riesgo a las semillas orgánicas y convencionales, como ya se ha demostrado en Alemania, con la detección de maíz convencional contaminado por transgénicos procedente de Chile. Apoyamos las luchas campesinas, ambientales y sociales en curso, que buscan impedir el avance del proyecto de Ley de Obtentores Vegetales, para detener el despojo del patrimonio genético de Chile y de sus pueblos campesinos e indígenas y evitar la expansión de los cultivos transgénicos al mercado interno.

Venezuela. Saludamos los esfuerzos que se están llevando a cabo en la Asamblea Nacional de Venezuela que busca garantizar la soberanía alimentaria e impedir el uso de transgénicos en el país.

A pesar de todos estos problemas, en nuestro continente pervive una rica cultura campesina que es la que alimenta al 70% de la población. En sus territorios se conserva la más rica agrobiodiversidad del planeta que está en continuo proceso de renovación. Aquí se extienden los más grandes territorios cubiertos con bosques tropicales, así como de otros importantes ecosistemas.

Por una América Latina Libre de Transgénicos y la revitalización de la agricultura campesina y familiar

http://www.rallt.org

Libres de transgénicos: Marcha contra Monsanto. 2013, Mayo 25.

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¿Trago amargo en la producción de miel orgánica mexicana?

Quisiera presentar al lector algunos datos relevantes:

-Entre 60 y 90% de todas las especies vegetales requieren de los insectos para su polinización.

-El rendimiento de 87 de los 115 cultivos más importantes para la alimentación mundial aumenta cuando hay polinización por parte de insectos.

-En México hay por lo menos, 1800 especies de abejas nativas.

-México es el sexto productor y tercer exportador a nivel mundial de miel de abeja.

Son éstos datos abrumadores desde todos los puntos de vista: a nivel de diversidad biológica en nuestro país, a nivel agroalimentario, y a nivel de economía nacional.

Sin embargo, hay otros datos que aunque son igual de sorprendentes, resultan deprimentes por la información que arrojan: Desde 2006 se ha venido reportando a nivel científico la disminución drástica en poblaciones de abejas en varias regiones del planeta: En Estados Unidos, varios países de Europa, y Sudamérica. Se manejan varias teorías responsables de la caída en la población: el cambio climático, radiaciones electromagnéticas de aparatos electrónicos de comunicación, plantas transgénicas y pesticidas químicos, enfermedades debidas a virus, entre otras posibles causas.

Diversos trabajos científicos han mostrado que no se conocen los efectos de los transgénicos en animales ‘no-blanco’, mientras que otros indican que hay afectaciones en el desarrollo y tiempo de vida de las abejas.

En el caso de México, ésta información es especialmente alarmante, ya que el país es un importante productor de miel de abeja: el 85% de la producción se exporta a la Unión Europea.

Recientemente se publicó la noticia de que un lote de miel enviado a Europa fue rechazado en Alemania, después de realizar un muestreo se encontraron trazas de polen proveniente de plantas transgénicas en la miel. En 2012, el Tribunal europeo de Justicia decidió prohibir la venta de miel que contenga polen de plantas transgénicas, y en el caso de que el contenido de polen transgénico fuera más del 0.9% exigía que la etiqueta del producto lo indicara.

Desde el año pasado, en la península de Yucatán, específicamente en Campeche, se está librando una batalla entre productores de miel orgánica y la multinacional agroalimentaria Monsanto. Ésta región del país se ha convertido en lugar de cultivo (con el permiso del gobierno mexicano) de variedades de soya y maíz transgénico que ha terminado por contaminar la miel de los apicultores.

Según datos de SAGARPA, Yucatán, Campeche y Chiapas son los estados con mayor número de apicultores, aproximadamente 40 mil trabajadores y sus familias dependen de ésta actividad; el 98% de la miel que se produce en la Península de Yucatán se exporta a la Unión Europea y generan un ingreso económico superior a los 300 millones de pesos por año, un dato importantísimo desde el enfoque del desarrollo sustentable de las comunidades, muchas de éstas indígenas, pero que corre peligro de desaparecer debido a la contaminación transgénica y a las prohibiciones aduaneras europeas.

¿Quién hizo una consulta para saber si estamos de acuerdo en la siembra de soya y maíz transgénicos? ¿Qué haremos cuando no nos permitan vender la miel en Europa? Son preguntas que hacen los apicultores los pobladores de la región de la Península sin encontrar respuesta de las autoridades de gobierno.

Como comparación, Argentina es el segundo exportador mundial de miel, la cual proviene de la región de la Pampa, zona histórica de producción apícola, pero que compite con el cultivo de soya transgénica (más del 20% de la producción mundial). Como es evidente, la contaminación de la miel por el polen transgénico es imposible de evitar. La venta de miel de éste país ha caído estrepitosamente.

Guilles Ratia, presidente de la Federación Internacional de Asociaciones Apícolas, una organización que existe desde hace 115 años, agrupa a 7 millones de apicultores de 111 países, ha alertado de los elevados riesgos que implica la miel contaminada: caída de las economías de los productores, alta mortalidad de las especies de abejas y otros organismos por la contaminación transgénica.

La población mexicana se encuentra ante el riesgo de que el gobierno mexicano apruebe la siembra comercial de maíz transgénico en grandes regiones del norte del país, por lo tanto, además de los peligros ya mencionados a la salud humana, a la biodiversidad, ahora enfrentamos a la sentencia de muerte de la  economía, y de la vida campesina de los productores de miel y sus familias en el sur de México.

*Actualización de último momento: Durante el Debate Público: ‘Maíz Transgénico en México’, realizado en la Facultad de Ciencias de la UNAM el pasado 7 de febrero, Álvaro Mena, un apicultor proveniente de Campeche denunció que el día 6 de febrero, la fumigación de plantaciones de maíz transgénico, produjo la muerte de aproximadamente 1500 colmenas de abejas, provocando la pérdida de la cosecha anual, valuada en 10 millones de pesos, lo cual afecta a 50 apicultores de la región.

Más información:

http://www.uccs.mx/downloads/index.php?id=file_508fdaf2659fb

http://pagina3.mx/al-grano/7810-itrago-amargo-en-la-produccion-de-miel-organica-mexicana.html 

Maíz Transgénico en centro de origen: Carta abierta a la FAO y a la CBD

27 de noviembre del 2012

Estimado Dr. José Graziano da Silva,

Estimado Dr. Braulio Ferreira de Souza Dias,

A través de la presente nos dirigimos a Ud. para solicitarle su atención y pronta acción  sobre un tema de gravedad y relevancia mundial: la inminente contaminación transgénica del maíz campesino en su centro de origen, México, y los impactos que esto tendría sobre la biodiversidad agrícola, las posibilidades de enfrentar el cambio climático y la soberanía alimentaria, a nivel global.

En el mes de septiembre 2012, tres empresas trasnacionales (Monsanto, DuPont y Dow) solicitaron la liberación comercial de la siembra de maíz transgénico, por un total de casi 2,500,000 hectáreas en dos estados de México. Muchas organizaciones de campesinos, sociedad civil y también científicos, creemos que esta liberación podría ser aprobada en breve, ya que las empresas han anunciado que plantarán maíz transgénico a nivel comercial en la estación de siembra diciembre-enero 2012-2013 y el gobierno de México ha ignorado las voces críticas independientes de las empresas. La superficie solicitada en esta ocasión es de tal envergadura, que llevará sin duda a una extensa contaminación transgénica de las variedades campesinas. Sería la primer liberación masiva y a escala comercial de cultivos transgénicos que afectará directamente un cultivo alimentario global en su centro de origen y diversidad.

Estas autorizaciones serían la culminación de dos años de plantaciones experimentales por parte del gobierno mexicano, que en el 2009 decidió romper la moratoria de facto que se había establecido desde 1999 contra la siembra de maíz transgénico, pese a que las condiciones que llevaron a establecer la moratoria no han sido cambiadas. Las deficientes  condiciones de bioseguridad en las plantaciones experimentales han sido fuertemente criticadas por centenares de expertos[1], pero no ha habido de parte del gobierno atención a estas críticas. Por esta razón, junto a cientos de otras organizaciones, nos dirigimos a su predecesor en la FAO el 19 de mayo de 2009, solicitando su acción.

En enero 2012, el Relator Especial de Naciones Unidas para el Derecho a la Alimentación, Olivier de Schutter, a partir de la visita oficial a México realizada en 2011, recomendó expresamente al gobierno mexicano reinstalar la moratoria contra la siembra de maíz transgénico, tanto por suimpacto sobre la biodiversidad como sobre los Derechos de los Agricultores.[2] El gobierno mexicano ignoró dicha recomendación y ahora la situación es mucho más grave.

Por el riesgo a la biodiversidad, al centro de origen del maíz y a los derechos de los agricultores, más de 2 370 científicos mexicanos y de muchos de otros países solicitaron en noviembre de 2012 al gobierno mexicano no autorizar las siembras comerciales de maíz transgénico en México y detener todas las siembras experimentales de este cultivo, reinstalando la moratoria que existía desde 1999, hasta que sea posible analizar y discutir con independencia de intereses de lucro y con transparencia y participación social real, las implicaciones que la siembra de maíz transgénico tendría sobre el país y su rol como centro de origen del cultivo a nivel mundial.[3]

Este no es un tema solamente de México, sino que compete directamente a la comunidad internacional, ya que muchos países dependen del maíz para su alimentación básica, incluso muchos de los países con problemas de hambre en África, queademás dependen de la diversidad del maíz para poder enfrentar los desafíosprovocados por el cambio climático.

Por todo esto solicitamos a Ud. que la FAO y la CBD, a través de los organismos pertinentes, llame al gobierno de México a aplicar el principio de precaución, restableciendo urgentemente la moratoria contra lasiembra experimental y comercial de maíz transgénico, así como a proteger los derechos de los agricultores, campesinos e indígenas, y las bases de la soberanía alimentaria en todo el mundo.

Atentamente,

Alberto Gómez, La Vía Campesina

viacampesina@viacampesina.org

Pat Mooney, SilviaRibeiro, ETC Group

etc@etcgroup.org

Henk Hobbelink, Grain

grain@grain.org


[1] Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS), Extrañamiento dirigido al Presidente de la República Mexicana, México, 29 de Septiembre 2009, http://www.unionccs.net/doc/g/sciencetrmaize_es

[2] Olivier de Schutter, Informe sobre México, párrafos 53, 54, 55.

http://www.srfood.org/index.php/en/country-missions (Ver, “Misión a México”, enero 2012)

[3] Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS), Llamado a la acción contra la siembra de maíz transgénico a campo abierto en México, México, Noviembre 2012. Declaración y actualización de firmas disponible en: http://www.uccs.mx/doc/g/planting-gmo-corn_es . Se adjunta la declaración.

Vía Campesina: Transgénicos en México: Un crimen contra la humanidad.

Transgénicos en México: Un Crimen contra el Maíz Campesino e Indígena
Un Crimen contra la Humanidad

México D.F., 20 de Noviembre, 2012. En los próximos días, las transnacionales Monsanto, DuPont y Dow esperan una respuesta positiva del gobierno mexicano para sembrar 2.4 millones de hectáreas de maíz transgénico en México, una superficie equivalente al área de El Salvador. La situación es extremadamente alarmante, ya que México es el centro de la diversidad del maíz en el mundo, donde existen miles de variedades en los campos de las comunidades campesinas e indígenas. El maíz es hoy en día uno de los tres principales alimentos a escala global, por lo que la contaminación de de los maíces en México por transgénicos peligrosos representa una amenaza para todo el planeta.

En las comunidades campesinas de México existen miles de variedades locales de maíz, cada una el resultado de distintos climas, suelos, ecosistemas y culturas. Desde México, el maíz recorrió el mundo, llegando a ser uno de los alimentos más importantes para muchos otros pueblos, sobre todo en el sur de África, en Asia y en toda América Latina. Sin embargo, en las últimas décadas el maíz también ha sido objeto de mucho interés por parte de la industria y las transnacionales. Estas han creado variedades de maíz híbrido, dependientes de agrotóxicos y otros insumos que los campesinos tienen que comprar. También ha creado transgénicos de maíz que hoy en día (2011) cubren una superficie de 51 millones de hectáreas a nivel global.

“La situación es muy preocupante, ya que el gobierno de México favorece a las transnacionales a costo del bienestar  de los campesinos y de nuestra salud”, comentó Alberto Gómez de la Vía Campesina en México. “Desde hace veinte años, el gobierno en México pone en peligro nuestra soberanía alimentaria al abrir la agricultura al comercio libre, inundándonos de maíz barato de mala calidad, y dejando a miles de campesinos en la pobreza. Ahora, buscan envenenarnos con maíz transgénico. No lo vamos a permitir.”

Estudios publicados recientemente en Francia demuestran que el maíz transgénico podría presentar graves daños a la salud. Estos riesgos no se han evaluado de forma apropiada. En los estudios franceses, ratas expuestas a comer este maíz tienen altas incidencias de cáncer y sufren daños a sus órganos vitales. En México buscan sembrar, entre otros,  la misma variedad de maíz transgénico del estudio francés, una variedad conocida como “NK 603”.

Además los transgénicos van en contra de los derechos campesinos. “Todas las plantas transgénicas contaminan los cultivos campesinos a través de genes patentados por las multinacionales, y de esta forma impiden que los campesinos utilicen sus propias semillas. Es por eso que en Europa hemos presionado para tener leyes que hoy en día prohíban los transgénicos en nuestros campos y en nuestros alimentos. Desde Europa y todo el mundo necesitamos apoyar al pueblo de México para resistir contra las transnacionales. De esto depende el bienestar de todos en el mundo”, comentó Guy Kastler de la Vía Campesina en Francia.

Las organizaciones de La Vía Campesina en todo el mundo se unen a la sociedad civil y los campesinos y las campesinas Mexicanas que oponen y exigen un rechazo a las demandas de Monsanto. Alienta a  las organizaciones y a la ciudadanía a realizar acciones en sus países para demostrar la grave irresponsabilidad del gobierno Mexicano. “Necesitamos actuar en todas partes y denunciar que la agresión al maíz mexicano es una agresión contra toda la humanidad”, comenta Francisca Rodríguez de la Vía Campesina en Chile. “Las semillas criollas son un tesoro de los pueblos campesinos e indígenas. Son las únicas semillas que alimentan al mundo de forma sana y sin necesidad de agrotóxicos. Son las únicas cuya diversidad las hace capaces de adaptarse al cambio climático. No podemos tolerar perder estas semillas de maíz al ser contaminadas por transgénicos”.

La Vía Campesina  convoca a sus organizaciones  a desarrollar una gran arremetida y a estar alerta ante esta ofensiva a realizar acciones en todos los países: Denuncias en las sedes de las transnacionales Monsanto, DuPont, Dow, y los gobiernos que las apoyan; denuncias ante instancias como la FAO y el Convenio de Biodiversidad (CBD) de las Naciones Unidas; Presión en las embajadas del gobierno mexicano en todo el mundo; acciones y manifestaciones; difusión de información en todos los medios posibles. Los pueblos de México y las comunidades campesinas resisten frente a las transnacionales. ¡Rechacemos este ataque contra la vida en todo el planeta!

¡NO AL MAIZ TRANSGENICO! ¡FUERA MONSANTO!
GLOBALICEMOS LA LUCHA, GLOBALICEMOS LA ESPERNAZA

Favor de contactar: lvc-communication@viacampesina.org

Jornadas: “Saberes y Resistencias frente a las crisis globales”. Barcelona 21-23 Nov.

PRESENTACIÓN

Crisis y alternativas

Una conjunción de crisis azota a Europa y los países del Norte y amenaza a toda la humanidad. A la debacle económica y financiera global se suman la crisis energética ligada a un modelo de producción y consumo basado en el crecimiento ilimitado y al mismo tiempo  el calentamiento irreversible del planeta. Las crisis humanitarias generadas por la violencia y las guerras corren parejas con la crisis alimentaria que produce las hambrunas. Y junto a ellas cabalgan la crisis de la política y la crisis de la conciencia. Mientras las élites dirigentes persisten en sus políticas neoliberales, en más de lo mismo y no encuentran salidas que alumbren el futuro, desde los pueblos se levantan las resistencias y surgen nuevas alternativas que deben ser tenidas en cuenta.

Cosmovisiones, saberes y experiencias indígenas

Frente a este panorama, los pueblos indígenas tienen unos aportes y experiencias que pueden servirnos para encontrar otros caminos. De sus culturas milenarias han surgido sabidurías y propuestas que han estado invisibilizadas y hoy merecen ser debatidas. El  Sumak Kawsay, que significa el buen vivir o vivir bien, nos habla de otra forma de vivir a partir de la reciprocidad, la solidaridad, la diversidad, los valores de la comunidad y la convivencia entre los seres humanos, y nos trae otras propuestas más allá del paradigma del desarrollo.  Sus cosmovisiones de la Pacha Mama, la Madre Tierra, contienen enseñanzas para una vida en armonía con la naturaleza, el respeto de los ecosistemas y el manejo responsable de los bienes comunes. Estos pueblos cuentan con un derecho y una justicia propios y acumulan siglos de experiencias en sus luchas por la autonomía. Frente a los monopolios financieros y las empresas transnacionales que expolian sus territorios y amenazan su supervivencia física y cultural, ellos proponen unir las luchas del Sur con las del Norte y la globalización de las resistencias. Y en el caso particular de Colombia, con más de cincuenta años de conflicto armado, a raíz del cual se siguen violando todos sus derechos humanos y colectivos, ellos han aprendido a resistir a la guerra y ofrecen ejemplos importantes de construcción de paz desde las comunidades y sus territorios.

Objetivo de las jornadas

Su objetivo es poner en común estos dos tipos de saberes y experiencias: los de los pueblos indígenas explicados por ellos mismos y los de los actuales movimientos sociales de Catalunya para propiciar su intercambio con la participación del público. Frente al camino de la civilización occidental y sus lógicas del mercado y el capital, ¿cuales son el camino y las lógicas de las y los indígenas? ¿y cuales las alternativas que planteamos aquí? Cuando los discursos de la modernidad, del progreso y del dominio ilimitado sobre la naturaleza y los seres humanos se han agotado y otro mundo se está expresando en las plazas y calles del globo, escuchar y debatir los conocimientos que surgen de las prácticas sociales y políticas de los diversos movimientos es una buena oportunidad para encontrar nuevos horizontes y tejer lazos de solidaridad entre los pueblos.

Queremos promover un debate profundo sobre la realidad que vivimos y cómo enriquecer las propuestas que se están trabajando para la construcción de  otro mundo, otras formas de vida y de sociedad. Ese es el objetivo: un gran debate abierto que llegue a la conciencia de los colectivos y las personas, a los centros sociales, a las universidades, salga a la calle y las plazas y alimente la acción colectiva a ambos lados del océano.

PROGRAMA

Miércoles 21 de noviembre

16:00h: Presentación de las jornadas

16:30h: Las crisis globales de hoy y sus implicaciones en el Sur y en Norte

Jesús Chávez, Consejero Mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC)
Josep Manel Busqueta, Seminario de Economía Crítica Taifa
Modera: Lina María González, Observatorio ADPI

19:00h: Autonomía, Derecho Propio y Estados Plurinacionales

Willington Guetio, Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN)
Anna Gabriel Sabaté, profesora de Historia del Derecho de la UAB
Modera: Gemma Garcia Fàbrega, periodista del Setmanari La Directa y Contrast

Lugar: Auditorio del Pati Manning (c/ Montalegre 7)

Jueves 22 de noviembre

16:00h: Crisis ambiental: ETN’s, defensa de los bienes comunes y globalización de las resistencias

Jesús Chávez, Consejero Mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC)
Marc Gavaldà, Colectivo RepsolMata
Modera: Isabelle Torrallas, alterNativa Intercanvi amb Pobles Indígenes

Lugar: Sala Grande de la Facultad de Geografía e Historia de la UB (c/ Montalegre 6)

18:30h: Crisis del modelo de desarrollo económico y alternativas: del Sumak Kawsay al decrecimiento

Gabriel Bisbicús, Unidad Indígena del Pueblo Awá (UNIPA)
Joan Martínez Alier, Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals de la UAB
Modera: Laura Cardús Font, CINAF – Dpto. de Antropología de la UB

Lugar: Aula Magna de la Facultad de Geografía e Historia de la UB (c/ Montalegre 6)

Viernes 23 de noviembre

16:00h: El papel de las mujeres en la construcción de saberes y resistencias

Maria Ovidia Palechor, lideresa del Pueblo Yanakuna y Movimiento de Mujeres Indígenas
Joana G. Grenzner, Asamblea de Feministas Indignadas
Modera: Leticia Cruz, Cooperativa Mujeres Pa’lante

18:30h: La resistencia a la violencia y la construcción de paz al conflicto armado en Colombia

Marta CeciliaTunubala, Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN)
Gabriel Bisbicús, Unidad Indígena del Pueblo Awá (UNIPA)
Maria Ovidia Palechor, lideresa del Pueblo Yanakuna
Jesús Chávez, Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC)
Modera: Amaia García, Taula Catalana per la Pau i els Drets Humans a Colombia

20:30h: Cierre de las jornadas con todos los representantes indígenas

Lugar: Sala Grande de la Facultad de Geografía e Historia de la UB (c/ Montalegre 6)

http://www.observatorioadpi.org

The Great Mexican Maize Massacre

Gene Giants Prepare the Genetic Wipe-out of One of the World’s Most Important Food Crops

Agribusiness giants Monsanto, DuPont and Dow are plotting the boldest coup of a global food crop in history. If their requests to allow a massive commercial planting of genetically modified (GM) maize are approved in the next two weeks by the government of outgoing president Felipe Calderón, this parting gift to the gene giants will amount to a knife in the heart of the center of origin and diversity for maize. The consequences will be grave – and global. With the approvals and December planting deadlines looming, social movements and civil society organizations have called for an end to all GM maize in Mexico. Mexico’s Union of Concerned Scientists (UCCS) has called on the Mexican government to stop the processing of any application for open-field release of GM maize in Mexico.[1]ETC Group joins these calls, and appeals to the UN Food and Agriculture Organization (FAO) and to the UN Convention on Biological Diversity (CBD) – intergovernmental bodies mandated to support food security and biodiversity – to take immediate action.

Outrage and alarm rang out through Mexico when the world’s two largest commercial seed companies, Monsanto and DuPont (whose seed business is known as DuPont Pioneer Hi-Bred International, Inc.), and Dow AgroSciences (the world’s 8th largest seed company) applied to the government for the planting of 2,500,000 hectares (more than 6 million acres) of transgenic maize in Mexico.[2] The land area is massive – about the size of El Salvador. Scientists have identified thousands of peasant varieties of maize, making Mexico the global repository of maize genetic diversity. If the agribusiness applications are approved, it will mark the world’s first commercial-scale planting of genetically modified varieties of a major food crop in its center of origin.

“If Mexico’s government allows this crime of historic significance to happen, GMOs will soon be in the food of the entire Mexican population, and genetic contamination of Mexican peasant varieties will be inevitable. We are talking about damaging more than 7,000 years of indigenous and peasant work that created maize – one of the world’s three most widely eaten crops,” said Verónica Villa from ETC’s Mexico office. “As if this weren’t bad enough, the companies want to plant Monsanto’s herbicide-tolerant maize [Mon603] on more than 1,400,000 hectares. This is the same type of GM maize that has been linked to cancer in rats according to a recently published peer-reviewed study.”[3]

The poor in Latin America, but also in Asia and Africa, will particularly feel the effects, where breeding from maize diversity supports their subsistence and helps them cope with impacts of climate chaos. Along with Mexico, southern African countries Lesotho, Zambia, and Malawi have the highest per capita maize consumption in the world.[4]

The Mexican government insists that the target areas in the north are not part of the center of origin for maize, as traditional varieties weren’t found there. But this is not true: peasant varieties have been collected in these states, although to a lesser degree than in areas to the south. Many scientists as well as the National Biodiversity Commission (Conabio) consider the whole Mexican territory to be the center of origin for maize.[5] According to a review made by Ceccam (Center for Study of Change in Rural Mexico), the government’s newly drawn ‘center of origin’ map is historically and scientifically wrong, designed in order to justify the planting of GM maize by transnational companies.[6]

Commercial-scale planting (and subsequent re-planting) of GM maize will contaminate peasant varieties beyond the target regions, via the dispersal of GM pollen by insects and wind, as well as via grain elevators and accidental escape from trucks that transport maize all over Mexico. Scientists expect that contamination’s negative effects on peasant varieties might be irreversible and progressive, thanks to the accumulation of transgenes in its genome, leading to an erosion of biodiversity.[7]

Hundreds of Mexican agronomists and other scientists as well as Mexico’s peasant, farmers’ and consumers’ organizations have voiced their opposition to the proposed planting, but the outgoing administration of President Calderón – with nothing to lose before his term ends on December 1 – is expected to side with agribusiness. Mounting pressure, both inside and outside the country, may complicate matters.

If the planting is allowed, however, farmers growing maize may become unwitting patent infringers, guilty of using “patented genes” and may be forced to pay royalties to the patent owners, as has already happened in hundreds of cases in North America.

“It would be a monumental injustice for the creators of maize – who have so benefited humankind – to be obliged to pay royalties to a transnational corporation that exploited their knowledge in the first place,” said Silvia Ribeiro, ETC Group’s Latin America Director.

In 1999, the Mexican National Agricultural Biosafety Commission established a moratorium on GM maize trials and commercial planting because of Mexico’s unique position as the center of origin and genetic diversity for maize. Calderón’s government arbitrarily broke the moratorium in 2009, although the conditions that motivated the moratorium were unchanged. Since then, the new biosafety commission (CIBIOGEM) has given its approval of 177 small GM maize field trials to 4 transnational companies (Dow AgroSciences, DuPont, Monsanto and Syngenta). The GM field trials themselves have been criticized for lacking biosafety rigour – failing to comply even with Mexico’s weak biosafety law.

Silvia Ribeiro argues: “The so-called public consultations have been a charade, since the trials were approved without taking into account critical comments – even when they represented the majority of comments, many of them from well-known agronomists and other scientists. On top of that, the results of the trials were kept confidential, but are now providing the justification to allow commercial planting.”

After his official visit to Mexico in 2011, the UN Special Rapporteur on the Right to Food, Olivier de Schutter, recommended that the Mexican government reinstate the moratorium on GM maize, both because of its impact on biodiversity and on Farmers’ Rights.[8] The Mexican government ignored the recommendation.

Ana de Ita of Ceccam points out that the area applied for in the Sinaloa and Tamaulipas (Mexican states in the North of Mexico) exceeds the area currently planted to irrigated maize there. “So it appears the companies are planning to replace the whole area of maize as well as other crops,” she says. “This is outrageous, as there is no reason for Mexico to risk its own history and biodiversity with GM maize. Mexico already produces enough maize to exceed the human consumption needs in the country, and it could produce much more by supporting peasants and small-scale farmers without handing over its food sovereignty to transnational companies.”

Maize is central to the cultures, economies and livelihoods of the Mexican population, where most people eat maize in different forms every day. The amount of maize that Mexicans consume far exceeds the average per capita consumption of most other countries (115 kg/year). 85% of the Mexican maize producers are peasants and small farmers, with fields smaller than 5 hectares. These producers have an essential role in providing more than half the food for the population, particularly the poor. At the same time, they are caring for and increasing the crop’s genetic diversity because of the decentralized way they grow maize – planting many different varieties, adapted at local levels, along with a number of other crops and wild species.

In 2009, the Network in Defense of Maize,[9] together with La Via Campesina North America, sent an open letter signed by thousands of other organizations and individuals to FAO and the CBD, asking them to take action to prevent GM maize contamination in Mexico.[10] The former directors of both international organizations dodged the request, even though both institutions have committed to protect agricultural centers of origin.[11] We now ask the new directors of FAO and the CBD to take immediate action to protect the center of origin and diversity of maize.

For further information:

Silvia Ribeiro, ETC Group Latin America Director, silvia@etcgroup.org
Verónica Villa, ETC Group, Mexico, veronica@etcgroup.org
Tel: (+52) 55 63 2664

Ana de Ita, CECCAM, anadeita@ceccam.org.mx
Tel: (+52) 56 61 53 98

Pat Mooney, ETC Group Executive Director, mooney@etcgroup.org
Tel: 1-613-241-2267

Red en Defensa del Maíz: http://redendefensadelmaiz.net/
Centro de Estudios para el Cambio en el Campo Mexicano, ceccam: http://www.ceccam.org/


[1] UCCS (Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad), “Statement: Call to action vs the planting of GMO corn in open field situations in Mexico,” November 2012, available online:http://www.uccs.mx/doc/g/planting-gmo-corn.
[2] The list of commercial applications for environmental release of GMOs is available here:http://www.senasica.gob.mx/?id=4443. (In Mexico, DuPont Pioneer Hi-Bred International, Inc., is known by the name PHI México.)
[3] Gilles-Eric Séralini et al., “Long term toxicity of a Roundup herbicide and a Roundup-tolerant genetically modified maize,” Food and Chemical ToxicologyVolume 50, Issue 11, November 2012, pp. 4221–4231. See also, John Vidal, “Study linking GM maize to cancer must be taken seriously by regulators,” The Guardian, 28 September 2012, available online: http://www.guardian.co.uk/environment/2012/sep/28/study-gm-maize-cancer.
[4] Alfred W. Crosby, review of James C. McCann, Maize and Grace: Africa’s Encounter with a New World Crop, 1500-2000 in Technology and Culture, Vol. 47, No. 1, January 2006, pp. 190-191.
[5] A. Serratos, El origen y la diversidad del maíz en el continente Americano, 2nd edition, September 2012, Mexico City Autonomous University and Greenpeace, available online:http://www.greenpeace.org/mexico/es/Footer/Descargas/reports/Agricultura-sustentable-y-transgenicos/El-origen-y-la-diversidad-del-maiz-2a-edicion/; National Commission for Biodiversity, Project Centers of Origin and diversification. http://www.biodiversidad.gob.mx/v_ingles/genes/centers_origin/centers_origin.html.
[6] Ceccam, La determinación de los centros de origen y diversidad genética del maíz, Mexico, 2012, available online: http://www.ceccam.org/publicaciones?page=1.
[7] UCCS, “Transgenic Maize Estrangement,” México, 2009, available online:http://www.unionccs.net/comunicados/index.php?doc=sciencetrmaize.
[8] Olivier de Schutter report on Mexico, paragraphs 53-55. See Mission to Mexico, 2011, available online: http://www.srfood.org/index.php/en/country-missions.
[9] The Network in Defense of Maize includes more than 1000 indigenous communities and civil society organizations. It was created in 2001, when it was first discovered that native Mexican maize had been contaminated by GM maize. Since then, the Network has resisted the advance of GM maize contamination at the local level, particularly in rural areas. Both ETC Group and Ceccam are members of the Network (http://endefensadelmaiz.org).
[10] The letter is available online: http://www.etcgroup.org/content/open-letter-international-civil-society-organizations-transgenic-contamination-centers.
[11] The CBD’s former Secretary General, Ahmed Djoghlaf, did not reply to the open letter. The former FAO Director General Jacques Diouf did not reply either, but delegated Shivaji Pandey, Director of FAO’s Plant Production and Protection Division, to respond. Pandey, a well-known advocate of genetically modified crops, wrote that FAO could offer advice, but that biosafety was a Mexican issue.

@twewwter

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