Posts Tagged 'Conacyt'

Trasnacionales liberan, por “accidente”, 800 toneladas de transgénicos.

Las trasnacionales Monsanto, Bayer, Almidones Mexicanos y CPIngredientes derramaron por accidente 800 toneladas de maíz y algodón transgénicos en territorio nacional, entre 2010 y 2013, revelan reportes oficiales. A pesar de que ello ha implicado la contaminación del ambiente, hasta la fecha ninguna autoridad federal las ha sancionado. Los siete incidentes –que afectaron a las entidades de Chihuahua, Guanajuato y Veracruz– dejan al descubierto la inexistencia de protocolos de bioseguridad, opina investigador.

 

De 2010 a 2013 se liberaron accidentalmente más de 800 toneladas de organismos genéticamente modificados en el país, revela información de la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados (Cibiogem), instancia del Poder Ejecutivo federal integrada por los titulares de las secretarías de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa); Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat); Salud; Educación Pública; Hacienda y Crédito Público, y Economía, así como por el director general del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).
transgenicos-800
Las liberaciones derivan de siete incidentes que fueron reportados vía correo electrónico o vía telefónica al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), órgano desconcentrado de la Sagarpa. Dichos incidentes habrían ocurrido en tres estados de la República: Chihuahua, Guanajuato y Veracruz, asienta información a la que Contralínea tuvo acceso.
Monsanto Comercial, SA de CV; Bayer de México, SA de CV; Almidones Mexicanos, SA de CV, y CPIngredientes, SA de CV, son las empresas involucradas.
Las trasnacionales notificaron a la autoridad el derrame de 712.5 toneladas de grano de maíz amarillo genéticamente modificado y 90.32 toneladas de semillas de algodón genéticamente modificado.
En total, al menos 802.82 toneladas de transgénicos habrían sido liberadas al ambiente, debido, principalmente, a “descarrilamientos”, según se lee en el reporte de la Cibiogem.
Sin proporcionar mayores detalles sobre las causas del accidente, ubicación exacta, protocolos de seguridad aplicados y el estatus en el que se encuentran las contingencias, la Cibiogem reporta que “el Senasica realizó la visita de inspección al lugar del incidente y determinó las medidas de seguridad necesarias con el objetivo de evitar, disminuir o mitigar los posibles riesgos que esta liberación accidental pudiera ocasionar a la sanidad animal, vegetal y acuícola”.
Las liberaciones.
Con el derrame de 631 toneladas de grano de maíz amarillo, CPIngredientes, SA de CV, es la empresa que liberó la mayor cantidad de organismos genéticamente modificados. El 30 de marzo de 2010, la empresa notificó del descarrilamiento, en Veracruz, de 12 tolvas de ferrocarril con cargamento de grano de maíz amarillo genéticamente modificado, procedente de Estados Unidos.
Junto con National Starch, CPIngredientes conforma Ingredion Incorporated. La compañía procesa maíz, tapioca, trigo, papas y otras materias primas en ingredientes para la comida, bebida, la elaboración de cerveza, la industria farmacéutica y sectores industriales.
Entre los productos que ofrece se encuentran los edulcorantes, como la dextrosa o los jarabes de maíz de alta fructosa (reemplazo del azúcar en refrescos y jugos de frutas); almidones; fibra soluble; estevia; sacarina; aspartame; glucosa; polioles (edulcorantes alternativos sin azúcar y bajos en calorías), biomateriales; aceite de maíz, que puede ser utilizado en lociones, cremas, talco para bebé, maquillajes, champú, y agroproductos para la alimentación animal como la pasta de germen, el gluten o el salvado de maíz.
De acuerdo con el portal de internet de la empresa global con sede en Westchester, Illinois, Chicago, y presencia en América del Norte, Suramérica, Asia y el Pacífico, Europa, Oriente Medio y África, Ingredion Incorporated se dice comprometida con el medio ambiente “teniendo operaciones y proveedores socialmente responsables, y enfocándonos en la seguridad y prosperidad de nuestra gente, socios y de las comunidades en las que operamos”.
Almidones Mexicanos (Almex) es la segunda empresa con mayor cantidad de organismos genéticamente modificados liberados al ambiente. El 18 de agosto de 2010 notificó del derrame de “aproximadamente 20 toneladas” de grano de maíz amarillo genéticamente modificado en Guanajuato, por el descarrilamiento de ocho tolvas de ferrocarril.
Un mes después, el 8 de septiembre de 2010, Almex reportó un nuevo incidente por descarrilamiento. En elaccidente, registrado en el kilómetro A-430 –entre León y Pedrito– Distrito de la División Centro México en el estado de Guanajuato, se habrían liberado 20 toneladas de maíz amarillo con “posible” modificación genética.
Dos años después, el 10 de mayo de 2012, Almex liberó 41.5 toneladas de grano amarillo genéticamente modificado procedente de Estados Unidos, debido al descarrilamiento de cuatro tolvas de ferrocarril ocurrido en los municipios de Silao y Fausto Rodríguez, también en Guanajuato.
Constituida desde 1960, Almidones Mexicanos, SA de CV, es una empresa dedicada a la manufactura y comercialización de derivados de maíz. Entre los productos que ofrece están el almidón, la glucosa, la dextrosa, el jarabe de maíz de alta fructosa, forrajes, y aceite comestible de maíz, producto comercializado por Promotora de Productos y Mercados Mexicanos, SA, una de las subsidiarias de Almex bajo la marca Maceite.
En 2005, Almex recibió la certificación ISO-9001:2000, y en 2010, la ISO-22000. Archer Daniels Midland (ADM) y Tate and Lyle son accionarias de la empresa que, de acuerdo con su portal de internet, está comprometida con el bienestar, la salud, la vida, el medio ambiente y la inocuidad.
Bayer y Monsanto liberan algodón transgénico.
Más de 90 toneladas de semilla de algodón modificado fueron vertidas en tres accidentes. El último fue registrado en diciembre de 2013 sobre el kilómetro 187 y 188 de la carretera Chihuahua-Delicias, en Chihuahua.
El 7 de enero de 2011, también en Chihuahua, Monsanto Comercial, SA de CV, y Bayer de México reportaron el derrame accidental de 66.32 toneladas de semilla de algodón que contenía material genéticamente modificado.
El 27 de enero de 2012, Monsanto Comercial reportaba nuevamente un incidente en ese estado, en el cual se derramaron 4 toneladas del organismo genéticamente modificado.
CIBIOGEM y SENASICA
De acuerdo con la Cibiogem y el Senasica, los siete accidentes registrados en el Sistema Nacional de Información son los únicos que se han dado en territorio nacional desde la llegada de los transgénicos al país.
En respuesta escrita a Contralínea, ambas dependencias argumentan que “todos los casos se atendieron implementando [sic] las medidas de bioseguridad pertinentes […] En general mediante la recolección y monitoreo de plantas voluntarias para su eliminación”.
Sobre los costos, señalan, son meramente administrativos: “Incluyen procesar el aviso, enviar las notificaciones formales cuando proceda y supervisar la implementación [sic] de las acciones y medidas necesarias. Los costos operativos comúnmente los asume el interesado o responsable, según el caso”.
Con respecto de las sanciones a las que se han hecho acreedores las empresas que han liberadoaccidentalmente transgénicos, responden las dependencias que la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados (LBOGM) no tipifica sanciones para liberaciones accidentales, sino la ejecución de medidas de bioseguridad.
 “El artículo 121 establece como condición para aplicar sanciones que los responsables deben tener ‘pleno conocimiento’, situación que no se cumple en las liberaciones accidentales, pues conceptualmente no son previsibles o intencionadas. El artículo 119 de la LBOGM establece en su fracción XXII como una infracción no aplicar las medidas ordenadas por una autoridad (Semarnat o Sagarpa), y el artículo 120 establece una multa de 15 a 30 mil salarios mínimos si se incurre en este supuesto. Hasta la fecha, en todos los incidentes se han llevado a cabo las medidas de bioseguridad ordenadas.”
Para José Antonio Serratos, miembro de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad, profesor de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, los accidentes registrados ponen en entredicho la existencia de mínimos parámetros de bioseguridad en el país.
El también investigador experto en biotecnología subraya que los accidentes son factores de riesgo, focos de contaminación, porque podrían generar la reproducción de semilla transgénica. “Llama la atención la cantidad”. Además de que resultan muy convenientes para las trasnacionales que cuentan con la propiedad industrial de los granos derramados.
 “Son organismos vivos. El origen y traslado debe ser regulado a plenitud y sobre todo en el Centro de Origen y Diversidad Genética tanto del maíz como del algodón”.
Elva Mendoza, @elva_contra

http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2015/01/18/trasnacionales-liberan-por-accidente-800-toneladas-de-transgenicos/

 

 

 

 

 

 

Victor M. Toledo: Ciencia traicionada.

Más que embustero, engañoso, tramposo o falso, el que miente se define mejor como aquel que falta a la verdad. Una mujer u hombre de ciencia es un miembro de la sociedad que se ha formado y especializado en el uso del pensamiento objetivo, la aplicación impecable de la razón, la artesanía de la lógica. Su calidad se mide por su capacidad para dejar fuera de sus observaciones y análisis los valores subjetivos. Esta premisa opera como fantasma vigilante sobre las acciones y actitudes de todo investigador. A los científicos suele acusárseles de racionalistas, cuando llevan al extremo su mirada racional, y es una rareza afirmar que un científico miente. Y sin embargo, este panorama idealizado del quehacer científico se ve frecuentemente negado por la realidad. Más aún cuando el aparato científico y tecnológico se ve cooptado, dominado y conducido por los intereses estrictamente mercantiles de las empresas y las corporaciones, es decir, cuando el conocimiento se privatiza y deja de ser social y público.

En México, estas rarezas existen y persisten. Un ejemplo notable es el de los académicos dedicados a investigar y producir organismos genéticamente modificados (OGM). Esta rama de la biotecnología se encuentra impulsada y dominada por gigantescas corporaciones, como Monsanto, Bayer, Syngenta, Pioneer y Dow. Algunos, quizás muchos, de los investigadores dedicados al tema poseen acciones en una o más de una de esas compañías, generando lo que se denomina un conflicto de interés. A manera de ejemplo hacemos un breve recuento de afirmaciones realizadas reiteradamente por el prestigiado investigador Francisco Bolívar Zapata, tomadas de varias conferencias como las ofrecidas el 26 de abril de 2013 en la Facultad de Química de la UNAM, y el 20 de septiembre pasado en la Judicatura Federal.

“Gracias a los transgénicos, ahora se podrán combatir todas las plagas de las siembras (…) ahora tenemos la oportunidad de producir alimentos que no necesitarán esas sustancias plaguicidas, porque ya está probado que las siembras de transgénicos, no utilizan ninguna forma de plaguicida” (…) Además, está probado, que los OGM no afectan la biodiversidad” (…)Está probado que la alimentación con transgénicos es totalmente sana. No existen pruebas sólidas de problemas de salud” (…) Se habla mucho de un estudio que hicieron en Francia, por un tal Seralini” que no tiene ningún valor científico, porque usó ratas que de por sí se producen cáncer” (…) Existen las compañías que producen plaguicidas, y como los transgénicos ya no los necesitan, están desesperadas por volver a tomar el mercado (Por ello) esos grupos que están queriendo detener los transgénicos (…) son grupos pagados por las compañías productoras de plaguicidas.”

Veamos qué dice la evidencia científica*. Tanto el maíz como la soya genéticamente modificados requieren de un herbicida al que son tolerantes y que es producido por las mismas compañías: el glifosato. Dado que es común la aparición de malezas resistentes a ese herbicida, los cultivos transgénicos requieren de más pesticidas como el paraquat (prohibido en Europa), la atrazina y el 2,4 D. En el caso de Sudamérica, donde la soya transgénica se ha expandido explosivamente, existe una correlación directa con el incremento de los pesticidas. En 2010, casi la mitad de las ventas de pesticidas de Brasil fueron para los cultivos de soya, y en Argentina, Bolivia y Uruguay la cantidad de glifosato utilizado rebasó los 225 millones de litros. Las aplicaciones se realizan con avionetas fumigadoras y con grandes maquinarias que rocían los campos.

Muchas de las áreas cultivadas se encuentran literalmente pegadas a pueblos o bordes de ciudades, por lo que los agroquímicos son dispersados sobre casas, escuelas u hospitales. En Argentina, el primer Encuentro Nacional de Médicos de Pueblos Fumigados (2010) denunció que se han incrementado las enfermedades graves vinculadas a los agroquímicos.

La expansión de los OGM ha devastado la biodiversidad, especialmente en las regiones tropicales. Piense el lector lo que significa desaparecer toda la variedad de especies vegetales y animales en una superficie de 43 millones de hectáreas, casi la cuarta parte de México, que es la superficie sembrada en Sudamérica con una sola y solitaria especie: ¡soya transgénica! No existe antecedente en la historia natural del planeta de alguna monotonía biológica semejante. Además, el monocultivo soyero ha sido la causa de enormes superficies deforestadas en la amazonía brasileña, Argentina (seis provincias) y Bolivia (cuatro tipos de bosques), así como de la supresión de cultivos dirigidos a la alimentación humana (arroz, maíz, trigo, leche y carne).

En el caso del maíz transgénico su posible siembra comercial resulta una amenaza para la diversidad genética de las 60 variedades originales, resultado de un proceso de domesticación que tomó 7 mil años, las cuales serían contaminadas por el flujo génico. Hoy se investigan otros posibles efectos sobre polinizadores e insectos, como la emblemática mariposa monarca.

Afirmar que los cultivos transgénicos son alimentos sanos resulta temerario. La evidencia del estudio publicado por un grupo francés encabezado por Gilles-Eric Séralini en 2012, que alimentó ratas durante toda su vida con granos de maíz de Monsanto MON NK603 llama al menos a ser precavidos. Las ratas del laboratorio generaron tumores de mama (hembras) y sufrieron daños severos al hígado y al riñón (machos) que les provocaron la muerte.

Monsanto pretende introducir el mismo grano en el norte de México (Sinaloa, Chihuahua, Durango y Tamaulipas) en un país cuyos ciudadanos consumen cada año 12 millones de toneladas de maíz. Finalmente nadie, y menos un académico, puede ignorar a los más de 2 millones de ciudadanos que salieron a las calles de 436 ciudades de 52 países para protestar contra Monsanto y los alimentos transgénicos el 24 de mayo de este año, acto a escala global que se repitió el pasado 12 de octubre. ¿O acaso tendrán las compañías productoras de plaguicidas capacidad de compra sobre esos millones?

Además de haber sido creador y fundador del Instituto de Biotecnología de la UNAM, el científico Bolívar Zapata ha sido miembro de la Junta Directiva de la UAM, la UNAM y el Conacyt. En 1994 ingresó como miembro de El Colegio Nacional y fue presidente de la Academia Mexicana de Ciencias. Sus innumerables distinciones lo convierten en el científico mexicano más premiado de toda la historia. Destacan dos premios nacionales, el Premio Príncipe de Asturias de España y el premio de The Third World Academy of Sciences. Apenas el pasado 2 de abril, el Presidente de México lo nombró coordinador de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Presidencia. Su trayectoria es impecable y más que brillante. ¿Entonces? Lo único que sabemos es que su caso no es único. Ahí están los premios Nobel William Schockley y James Watson, el descubridor del ADN, denostados por sus declaraciones racistas. Hoy la única garantía es una ciencia con ética y científicos comprometidos con la sociedad y con la naturaleza. Ni más… ni menos.

http://www.jornada.unam.mx/2013/10/21/opinion/020a2pol

Transgénicos, autorizados por exempleadas de agrotrasnacionales

Exempleadas de las trasnacionales autorizadas para la siembra experimental de organismos genéticamente modificados asumen cargos públicos y favorecen a sus antiguos patrones en el otorgamiento de permisos. Mientras, autoridades judiciales niegan amparos a organizaciones campesinas y ambientalistas que reclaman la inconstitucionalidad del reglamento que avala la entrada de semillas de maíz transgénico al país

Con un sueldo superior a los 75 mil pesos mensuales, Sandra Patricia Piña Salinas, excoordinadora técnica de Agrobio México –asociación que reúne a las trasnacionales que sembrarán maíz transgénico en el país?, se encuentra al frente de la Dirección de Políticas y Normatividad de la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados (Cibiogem), organismo público dependiente del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Otro caso es el de la exempleada de PHI México, Silvia Elena Rojas Villegas, ahora directora de Bioseguridad para organismos genéticamente modificados de la Dirección General de Inocuidad Agroalimentaria, Acuícola y Pesquera, del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).

Rojas Villegas, quien percibe una remuneración mayor a los 45 mil pesos mensuales, erogados del presupuesto del Senasica, ha estado vinculada en la aprobación de 24 permisos de siembra experimental de Organismos Genéticamente Modificados (OGM) de sus otrora empleadores.

De acuerdo con el Portal de Obligaciones de Transparencia (POT) de la Administración Pública Federal, Piña Salinas desarrolla funciones de directora técnica en la dependencia encargada de “formular y coordinar las políticas nacionales de bioseguridad de OGM”.

Bajo la clave MC23E, la excoordinadora técnica de Agrobio –que agrupa a las multinacionales Monsanto, Pioneer, Bayer y Dow Agroscience– obtiene del erario 78 mil 805.40 pesos cada mes.

En tanto, el portal de transparencia de la Cibiogem muestra que a partir del 9 de febrero de 2009, Silvia Elena Rojas Villegas percibe 47 mil 973 pesos al mes.

Apenas iniciaba la autorización de la experimentación de transgénicos en el norte del país, cuando la organización ambientalista Greenpeace México denunciaba públicamente la “infiltración” de estas dos excolaboradoras de la agroindustria.

Aprobaciones parciales

De acuerdo con el Estatus de solicitudes de maíz 2009, elaborado por la Dirección de Bioseguridad para Organismos Genéticamente Modificados (que preside Silvia Elena Rojas Villegas), han sido aprobadas 24 solicitudes de siembra experimental de transgénicos del principal alimento de los mexicanos.

El documento indica que hasta el 13 de noviembre pasado, el 50 por ciento de las autorizaciones favorece a la sociedad de las empresas Dow Agrosciences y PHI México, mientras que el resto ha sido concedido a la trasnacional de origen estadunidense Monsanto.

Será a partir de los ciclos agrícolas venideros que Dow Agrosciences y PHI México podrán introducir su patente DAS-01507-1, así como la de su aparente competidor MON-00603-06, a terrenos federales y particulares en el Valle del Yaqui, Sonora; Cuahutémoc y Delicias Jiménez, Chihuahua; Río Bravo y Díaz Ordaz, Tamaulipas; y Los Mochis, Culiacán, Angostura y Navolato, en Sonora.

Todavía, el 6 de septiembre de 2005, Piña Salinas se presentaba ante científicos y estudiosos de los OGM como coordinadora Técnica de Agrobio México. La ahora funcionaria impartió la conferencia Regulación en México en Materia de Bioseguridad, ante los miembros de la Unidad Académica Multidisciplinaría Agronomía y Ciencias de la Universidad de Tamaulipas y la Fundación Produce Tamaulipas.

En su exposición, muestra un boletín informativo de la Fundación (organización de productores tamaulipecos), Piña Salinas daba a conocer los “beneficios de la aplicación de la biotecnología en la agricultura con bases científicas y sólidas”.

En tanto, la semblanza curricular de Silvia Elena Rojas Villegas indica que, luego de su paso por el Tribunal Superior Agrario, a la actual funcionaria se le presentó “la oportunidad de prestar sus servicios en el negocio de PHI México, perteneciente a la plataforma de agricultura y nutrición del Corporativo Dupont, particularmente en el grupo de regulación y relación industrial de México y norte de Latinoamérica para la Biotecnología Moderna.

“Su objetivo principal en la iniciativa privada fue el de atender las actividades relacionadas a la regulación en México y norte de Latinoamérica tales como leyes, reglamentos, normas oficiales mexicanas y proyectos legislativos nacionales e internacionales de OGM en siembra, consumo animal, consumo humano, y en sus respectivas actividades de importación y de reexportación bajo el enfoque de la política biotecnológica internacional y regulación científica”, informa la Fundación Produce Guanajuato.

Las leyes incumplidas

La Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos determina que es obligación de los funcionarios “excusarse de intervenir” en los asuntos que puedan beneficiar, entre otros, a aquellos con los que se hayan tenido relaciones profesionales o negocios.

La disposición oficial, a la que están obligadas Sandra Patricia Piña Salinas y Silvia Elena Rojas Villegas, en su capítulo 8, fracción XI dicta que deben “excusarse de intervenir, por motivo de su encargo, en cualquier forma en la atención, tramitación o resolución de asuntos en los que tenga interés personal, familiar o de negocios, incluyendo aquéllos de los que pueda resultar algún beneficio para él, su cónyuge o parientes consanguíneos o por afinidad hasta el cuarto grado, o parientes civiles, o para terceros con los que tenga relaciones profesionales, laborales o de negocios, o para socios o sociedades de las que el servidor público o las personas antes referidas formen o hayan formado parte.

“El servidor público deberá informar por escrito al jefe inmediato sobre la atención, trámite o resolución de los asuntos a que hace referencia el párrafo anterior y que sean de su conocimiento, y observar sus instrucciones por escrito sobre su atención, tramitación y resolución, cuando el servidor público no pueda abstenerse de intervenir en ellos”.

Aleira Lara, coordinadora de la Campaña Agricultura Sustentable y Transgénicos de Greenpeace México, recalca que las ahora funcionarias también “incumplen” con el artículo 7 de la misma ley, que indica: “Será responsabilidad de los sujetos de la ley ajustarse, en el desempeño de sus empleos, cargos o comisiones, a las obligaciones previstas en ésta, a fin de salvaguardar los principios de legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad y eficiencia que rigen en el servicio público”.

Es “alarmante” que gente de la agroindustria esté trabajando en puestos clave como servidores públicos, en la elaboración de políticas y otorgamiento de permisos para la siembra de transgénicos. La colocación de estas dos personas es una “estrategia” de las empresas para favorecer sus intereses, dice en entrevista Aleira Lara.

Organizaciones desamparadas

Contrario al posible conflicto de intereses en la autorización de los permisos para la siembra experimental de los transgénicos, organizaciones campesinas y ambientalistas son rechazadas jurídicamente ante una solicitud de amparo interpuesta en tribunales. Esta última, solicita declarar como “inconstitucional” el Reglamento de la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados, que abre el paso a la siembra experimental de maíz transgénico.

De acuerdo con el amparo indirecto promovido ante el juez de Distrito en Materia Administrativa del Primer Circuito, por Catherine Marielle Meyer, apoderada legal de la asociación civil Grupo de Estudios Ambientales (GEA), el reglamento impugnado “no establece la obligación a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) de valorar y comprobar la información que haya sido proporcionada por el promovente (agroindustria), junto con la solicitud de permiso para liberación experimental, en programa piloto o comercial de OGM, lo cual constituye una omisión que hace inconstitucional el reglamento…”

La especialista en problemas ambientales explica que la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados tiene como finalidades, entre otras, establecer criterios para la evaluación de posibles riesgos que puedan ocasionar las actividades con OGM, a fin de garantizar el nivel adecuado y eficiente de protección de la salud humana, del medio ambiente y la sanidad animal, vegetal y acuícola.

“En efecto, si la Semarnat únicamente valora la información proporcionada por el propio interesado (ya sea Monsanto, PHI, Pioneer o Dow Agroscience), no hace efectivos los principios en materia de bioseguridad”, acentúa Marielle Meyer.

Bajo el mismo precepto legal, Isabel Cruz Hernández, directora general de la Asociación Mexicana de Uniones de Crédito del Sector Social, presentó el 26 de mayo de 2008 la solicitud de amparo correspondiente ante el mismo juez de distrito que lo hizo GEA.

Cruz Hernández agrega en su alegato que la ley de bioseguridad de OGM “viola en nuestro perjuicio las garantías de legalidad de un medio ambiente adecuado para nuestro desarrollo y bienestar”.

Ambas solicitudes fueron resueltas el 31 de diciembre de 2008 por la juez décimo de Distrito en Materia Administrativa en el Distrito Federal, Mónica Soto Bueno, quien determinó que los juicios se sobreseían porque no se acreditó el interés jurídico, ya que los “agravios” manifestados por los quejosos deben ser “directos”.

Es decir, explica en entrevista, deberemos esperar a que la siembra de maíz transgénico tenga efectos en nuestra salud, el medio ambiente o en nuestras semillas nativas, situación “absurda” avalada por el aparato de justicia mexicano.

Exempleada de trasnacionales en Conacyt

Concepto Descripción
Nombre(s) Sandra Patricia
Primer apellido Piña
Segundo apellido Salinas
Cargo del servidor público Dirección técnica
Tipo de personal Otros
Clave del puesto MC23E
Puesto Director de área
Sector presupuestal Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología
Siglas Conacyt
Remuneración mensual
Sueldo base/ salario ordinario 18,480 pesos
Compensación/Compensación garantizada 60,325.30 pesos
Monto total de percepciones brutas 78,805.40 pesos
Monto total de percepciones netas 56,549.70 pesos
Seguros
Institucional 1.39 por ciento de sueldo base más compensación garantizada mensual
Vacaciones Dos periodos de 10 días anuales
Prestaciones de seguridad social
ISSSTE / IMSS Aplica 9.050 por ciento de sueldo base cotizable
Fovissste / Infonavit Fovissste aplica el 5 por ciento de sueldo base cotizable
SAR Aplica el 2 por ciento de sueldo base
Seguro de cesantía en edad avanzada y vejez 3.175 por ciento
Seguro de invalidez y vida 0.625 por ciento
Seguro de riesgos de trabajo 0.75 por ciento
Seguro de salud trabajo activos 7.37 por ciento
Seguro de salud pensionados 0.72 por ciento
Seguro de servicio sociales y culturales 0.5 por ciento
Última fecha de actualización 30/10/2009

Fuente: Portal de Obligaciones de Transparencia de la Administración Pública Federal

Exempleada de trasnacionales en Senasica

Concepto Descripción
Nombre(s) Silvia Elena
Primer apellido Rojas
Segundo apellido Villegas
Cargo del servidor público Director de Bioseguridad para Organismos Genéticamente Modificados
Tipo de personal Confianza
Clave del puesto Cfma001
Puesto Director de área
Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria
Sector presupuestal Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación
Siglas Senasica
Remuneración mensual
Sueldo base/ salario ordinario 8,157.13 pesos
Compensación/compensación

Garantizada

39,816.56 pesos
Monto total de percepciones brutas 47,973.69 pesos
Monto total de percepciones netas 37,902.17 pesos
Seguros
Institucional 40 meses de percepción ordinaria bruta mensual
Colectivo de retiro Suma asegurada de 12 mil 500 pesos hasta 25 mil pesos, que tengan cuando menos 55 años de edad y 15 o más años de servicio
Gastos médicos Suma asegurada básica de 185 salarios mínimos generales mensuales vigentes en el Distrito Federal
Separación individualizado 2 por ciento, 4 por ciento, 5 por ciento o 10 por ciento de la percepción ordinaria según corresponda
Prima vacacional 50 por ciento de 10 días de sueldo base por cada uno de los dos periodos vacacionales a que tiene derecho
Gratificación de fin de año 40 días de salario base
Pagos de defunción Cuando menos tener una antigüedad en el servicio de seis meses, recibirá hasta el importe de cuatro meses de las percepciones ordinarias
Ayuda para despensa 77 pesos mensuales
Vacaciones Dos periodos de 10 días hábiles, durante el ejercicio
Prestaciones de seguridad social
ISSSTE / IMSS 9.97 por ciento del sueldo base de cotización
Fovissste / Infonavit Fovissste 5 por ciento sueldo básico
SAR 2 por ciento del sueldo básico
Aportaciones al seguro de cesantía en edad avanzada y vejez
ISSSTE 3.175 por ciento de sueldo base de cotización
Última fecha de actualización 06/Febrero/2009

Fuente: Portal de Obligaciones de Transparencia de la Administración Pública Federal

Autor: Érika Ramírez

http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2010/01/10/transgenicos-autorizados-por-exempleadas-de-agrotrasnacionales/

Documental:

“El mundo según Monsanto”

Gobierno mexicano se rinde ante Monsanto

Gobierno mexicano se rinde ante Monsanto

 

Los gobiernos panistas no sólo autorizan a la agroindustria trasnacional la siembra de maíz transgénico, sino que le otorgan casi 200 millones de pesos en estímulos fiscales. Monsanto, Híbridos Pioneer, Dupont y Dow Agrosciences obtienen 21 permisos y más de media centena de proyectos de inversión tecnológica, revelan documentos oficiales. No importó a las autoridades federales que México sea país de origen de una semilla que es patrimonio de la humanidad ni que se coloque en riesgo inminente a 31 de las 59 razas de maíz mexicano

contralinea-156

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fabricante del Agente Naranja –herbicida utilizado en la guerra de Vietnam para la destrucción de cosechas y vegetación–, Monsanto obtiene la mayoría de los permisos solicitados por las industrias agropecuarias ante la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), para la siembra experimental de maíz transgénico en los campos mexicanos.

Además, la empresa originaria de Saint Louis, Missouri, Estados Unidos, ha sido beneficiada –junto con Híbridos Pioneer, Dupont y Dow Agrosciences– con casi 200 millones de pesos en “estímulos fiscales” durante las administraciones de Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa, revelan documentos oficiales.

El 29 de octubre pasado, las empresas Monsanto, Dow Agrosciences y PHI México fueron notificadas que sus patentes podrán ser sembradas de “modo experimental” en tierras de Sonora, Chihuahua, Tamaulipas y Sinaloa, según muestra el Estatus de solicitudes de maíz 2009, emitido por la Dirección de Bioseguridad para Organismos Genéticamente Modificados (OGM), dependiente de la Sagarpa.

En estos estados, indica la organización ambientalista Greenpeace México, se encuentran 31 de las 59 razas de maíz que existen en México, lo que expone al riesgo de contaminación transgénica al 52 por ciento de las semillas originarias del país.

Las resoluciones se dieron apenas siete meses después de que Dow Agrosciences y PHI México manifestaran formalmente su interés por sembrar el organismo genéticamente modificado DAS-01507-1. Se aprobó la siembra de la patente en el Valle del Yaqui, Sonora, donde también se encuentran unas nueve variedades del maíz nativo de México.

En un comparativo de la lista de solicitudes de la Sagarpa, con el mapa de los territorios de los pueblos indígenas y las razas y variedades del maíz que existen en ellos (contenido en la edición Maíz transgénico en México, riesgos y costumbres de la revista Ciencias, de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México), se puede observar que en el Valle del Yaqui, Sonora, donde se encuentra asentada la población indígena con el mismo nombre, existe el Maíz Blando de Sonora, Chapalote, Dulce Norteño, Dulce, Dulcillo Noreste, Elotes Occidentales, Harinoso, Onaveño, San Juan y Tuxpeño.

Eduardo Pérez Pico, representante de Monsanto México, dice en entrevista con Contralínea que cada uno de los permisos avalados por la dependencia que encabeza Francisco Mayorga Castañeda y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), a cargo de Juan Rafael Elvira Quezada, costarán a la agroindustria cerca de 1 millón de pesos por proyecto.

 

El ingeniero agrónomo, egresado del Instituto Tecnológico de Monterrey, anuncia que “si las investigaciones avanzan pronto”, la etapa comercial podría iniciar en tres años, con una inversión inicial de 400 millones de dólares, de los que Monsanto pretende asumir unos 250 millones de dólares.

Negocio redondo

Además del mercado de negoc

ios que significa México para la agroindustria, el gobierno federal ha financiado a tres de las grandes en el ramo. Desde el primer año de la administración foxista, las trasnacionales han obtenido estímulos fiscales del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), que preside el guanajuatense Juan Carlos Romero Hicks, hasta por 193 millones 859 mil 598 pesos.

Información publicada en el Diario Oficial de la Federación indica que los “estímulos”, otorgados bajo el pretexto de inversión en innovación tecnológica, iniciaron en 2001 con tres proyectos de la empresa Híbridos Pioneer de México, que significaron al erario 10 millones 927 mil 500 pesos.

Los montos y las participaciones fueron en aumento anualmente y, de los más de 10 millones registrados el primer año, se pasaron a los 12 millones 131 mil 642 pesos en 2002 para PHI México –empresa de Dupont, además de representante y subsidiaria de Pioneer Hi-bred Int–; 11 millones 545 mil 891 pesos en 2003 y otros 13 millones 994 mil 763 pesos en 2004.

Es en 2005 cuando las ahora

permisionadas por el gobierno federal, Dow Agrosciences y Monsanto se allegan de “estímulos fiscales” por 20 millones 447 mil 766 pesos, mediante 15 proyectos de investigación. En el penúltimo año de la gestión de Vicente Fox, el proyecto que más recursos representó a la hacienda pública fue el de “Desarrollo de líneas puras y producción de híbridos experimentales de Maíz (Invernadero)”, que costó a la hacienda 7 millones 782 mil 861 pesos.

Durante el año de transición de la administración de Fox a la de Calderón, las trasnacionales obtuvieron un incremento global superior a los 11 millones de pesos. De los más de 20 millones de 2005, los estímulos se incrementaron a 31 millones 666 mil 153 pesos. Y, aunque las cifras indican que PHI fue la que obtuvo mayores beneficios, con 21 millones 442 mil 51 pesos, Monsanto también incrementó sus “apoyos” al pasar de 5 millones 780 mil 906 pesos a 7 millones 978 mil 795 pesos en un año fiscal.

Anualmente la empresa de Saint Louis ganaba mayores recursos, que pudieron ingresar a las arcas de la hacienda pública vía impuestos, pues la primera productora de semillas a nivel mundial era estimulada con recursos millonarios. De acuerdo con el informe publicado en el Diario Oficial de la Federación, con fecha del 3 de marzo de 2008, SAM750414HN4-2007-2 fue el proyecto que mayores beneficios tuvo, con 5 millones 374 mil 154 pesos. No obstante, ninguna de las claves de Monsanto, que aparecen registradas en las listas oficiales, especifica cuál fue el uso de los recursos.

 

El salto cuantitativo se dio durante 2008 y 2009, cuando las exenciones para las empresas de la agroindustria se centraron en Monsanto y Dow Agrosciences. Ambas acapararon 30 millones 896 mil 157 pesos. Del segundo año de la administración de Felipe Calderón al primer semestre del año en curso alcanzaron la suma de 26 millones 263 mil 532 pesos.

Adelita San Vicente Tello, ingeniera agrónoma por la Universidad Autónoma Metropolitana y representante de la asociación civil Semillas de Vida, critica la entrega de “estímulos fiscales” a la agroindustria, pues “la tecnología de Monsanto ha sido muy cuestionada en los mercados europeos, donde se les ha impedido la entrada. Además, es absurdo que hablen de una inversión cuando es el gobierno quien les está financiando investigación a través del Conacyt, en tanto que el campo permanece en abandono. Lo que ellos buscan es apropiarse de los recursos genéticos de nuestras semillas”.

Sin embargo, para el representante de Monsanto, Eduardo Pérez Pico, los apoyos sirven para “invertir en el desarrollo de la tecnología que pueda tener el país y así redituar en el mismo”. Dice que todo lo que a la fecha ha invertido Monsanto en investigación está dedicado a maíces convencionales, sorgo, algodón, soya y otro tipo de cultivos donde desarrollan mejoramiento genético.

Los permisos y el juicio

De acuerdo con los 21 permisos autorizados por la Sagarpa y la Semarnat –hasta el 29 de octubre pasado–, nueve corresponden al interés de Monsanto, el resto representa una asociación entre las empresas Dow Agrosciences y PHI México. No obstante, la patente MON, propiedad intelectual de Monsanto, aparece en 17 de las peticiones, bajo la solicitud de sus supuestas competidoras en el ramo de la agroindustria.

Este tipo de prácticas, donde Monsanto promueve su patente a través de otras compañías, ha llevado a la empresa a los tribunales estadunidenses. De acuerdo con información del periodista Christopher Leonard, de la agencia internacional de noticias The Associated Press (AP), el Departamento de Justicia en Saint Louis, Missouri, investiga si “Monsanto ha violado las normas de defensa de la competencia en su intento por ampliar su dominio del mercado de los cultivos genéticamente modificados”.

“Los cuestionamientos son sobre cómo la compañía de semillas más grande del mundo vende y otorga licencias de sus genes patentados. Monsanto tiene acuerdos de licencia con empresas de semillas que permiten a dichas empresas insertar genes de Monsanto en el 96 por ciento de los cultivos de soya de Estados Unidos, y el 80 por ciento de todos los cultivos de maíz. Los rivales de Monsanto alegan que la empresa utiliza los acuerdos de licencia para exprimir a sus competidores y controlar a las empresas más pequeñas de semillas, acusación que Monsanto niega”, informa el periodista especialista en agronegocios.

Entre las empresas que han entablado juicios contra Monsanto se encuentran Syngenta y Dupont, quienes “han alegado que violan la ley de competencia de Estados Unidos. Syngenta presentó su demanda en 2004 y resolvió el caso el año pasado. Dupont presentó una demanda el pasado verano, el caso está pendiente en un tribunal federal en San Luis”, dice AP.

 

Pérez Pico, director de desarrollo de tecnologías y asuntos regulatorios para Monsanto en Latinoamérica Norte, dice desconocer del juicio que lleva la empresa en Estados Unidos; no obstante, confía en que las autoridades “sabrán llevar el caso”.

Contaminación transgénica

Además de la permanencia de la patente, en los permisos de las empresas ajenas a Monsanto, los representantes de las organizaciones civiles que se oponen a la siembra experimental de transgénicos señalan que las autorizaciones se han otorgado en zonas donde prevalecen las semillas nativas del maíz; en consecuencia, advierten, existe el riesgo de perder especies en el norte del país a causa de la contaminación transgénica o “flujo génico” como lo llama la agroindustria.

Las autorizaciones de Sagarpa y Semarnat, publicadas por la Dirección de Bioseguridad para OGM, indican que las autorizaciones se dieron en el Valle del Yaqui, Huatabampo, San Ignacio Río Muerto, Cajeme y Bácum, Sonora; Cuahutémoc y Delicias, Jiménez, Chihuahua; Río Bravo y Díaz Ordaz, Tamaulipas; y Los Mochis, Culiacán, Angostura, Novolato, Ahome y Guasave, Sinaloa.

En esta zona se encuentra el Maíz Blando de Sonora, Chapalote, Dulce Norteño, Dulce, Dulcillo Noreste, Elotes Occidentales, Harinoso, Onaveño, San Juan y Tuxpeño, entre otras especies.

Aleira Lara, coordinadora de la Campaña Agricultura Sustentable y Transgénicos de Greenpeace México, indica que es imposible la coexistencia de cultivos transgénicos con convencionales y orgánicos. “Esto se agudiza aún más si hablamos de la liberación al medio ambiente en el centro de origen y diversidad genética del maíz, México, pues tenemos las plantas madre, 59 razas, cerca de 200 variedades adaptadas a nuestras tierras. Esta riqueza genética es lo que se está poniendo en riesgo con la introducción de maíz transgénico”.

Hasta el momento, la organización ambientalista tiene documentados casos de contaminación de transgénicos en Oaxaca, Sinaloa, Tamaulipas, Puebla, Veracruz, Yucatán, Guanajuato, Distrito Federal, y Chihuahua, por lo que “es realmente una mentira que el gobierno mexicano diga que se va a preservar nuestra riqueza genética cuando ya tenemos casos de contaminación”.

La ambientalista dice que a partir de las importaciones que el gobierno mexicano hace de Estados Unidos, se inicia una fuente de contaminación, ya que Estados Unidos no segrega sus cultivos convencionales de sus cultivos transgénicos, y “el maíz forrajero que estamos sembrando viene revuelto con estas variedades genéticamente modificadas”.

Aleira Lara critica que en México no hay un sistema de rastreabilidad que señale si el maíz que se está importando para la alimentación de ganado vaya destinado específicamente a ello; de lo contrario, “va a tener fugas de transgénicos”.

“El cultivo del maíz es de los más promiscuos porque tiene polinización abierta; las ráfagas de viento pueden trasladar el polen de un cultivo transgénico a uno no transgénico y contaminarlo. Éste ha sido el problema con la posible coexistencia.

“En México no sólo existe ese factor de polinización abierta, sino que nuestros campesinos tienen la práctica común de intercambiar sus mejores semillas para irlas mejorando. Ése es el mejoramiento tradicional entre variedades de una misma especie. Gracias a ello, hay variedades resistentes a cualquier variación agronómica”, explica.

Herbicida asesino

Para Eduardo Pérez Pico, director de desarrollo de tecnologías y asuntos regulatorios para Monsanto en Latinoamérica Norte, la oposición de las organizaciones sociales, campesinas y ambientalistas no tiene razón de ser, pues hay que abrir paso a la tecnología.

Monsanto, dice, ha venido operando en el país desde hace 50 años en diferentes negocios, y de 2000 a la fecha se ha convertido en una empresa ciento por ciento dedicada a la agricultura. “El maíz es uno de los cultivos más importantes para México y hoy en día tenemos participación importante en las semillas mejoradas de híbridos que los agricultores utilizan en muchas partes del país”, presume.

No obstante, la empresa que ahora dice querer ayudar al campesinado mexicano tuvo un pasado oscuro con la fabricación del herbicida llamado Agente Naranja. Documentos desclasificados del gobierno estadunidense, que posee Contralínea, muestran la demanda interpuesta por los veteranos de la guerra de Vietman contra Monsanto y otras empresas del ramo.

Bajo el expediente 05-1953-CV, la Asociación de los Veteranos de Guerra denunció a Down Chemical, Uniroyal, Hercules, Diamond Shamrock, Thompson Chemical, TH y Monsanto por la fabricación del llamado Agente Naranja, químico que causó cerca de 400 mil muertos y otros 500 mil nacimientos de niños con malformaciones.

Los demandantes son el ex Viet Cong, soldados de Vietnam del Norte y los ciudadanos vietnamitas. “Ellos buscan la recuperación de las lesiones supuestamente sufridas como resultado de las operaciones militares durante la guerra de Vietnam, en la que los Estados Unidos utilizó el Agente Naranja y herbicidas similares para la defoliación y la destrucción de los cultivos”, dice el documento.

Oportunidad de negocio

Con el argumento que querer ayudar a los campesinos mexicanos, la agroindustria inicia con la siembra experimental de transgénicos. No obstante, Víctor Suárez Carrera, dirigente de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras del Campo, indica que la entrada de las trasnacionales a los campos mexicanos representa un negocio de 300 o 400 millones de dólares por semilla de maíz transgénico.

Las cifras corresponden a los cálculos del empleado de la trasnacional, Pérez Pico, quien indica que esperan obtener un mercado con 280 millones de dólares y cerca de 2 millones de campesinos productores de maíz, ubicados en el norte del país.

Esta decisión, dice Suárez Carrera, “representa la forma en la que la actual administración se desenvuelve. No como servidores públicos ni secretarios de Estado, sino como agentes de ventas de Monsanto. Es preocupante ver cómo en México se están tomando estas decisiones de grave impacto social, económico y ambiental, y que incluso pueden representar daños irreversibles”.

Los hombres de maíz

Alfredo López Austi

n, historiador especialista de la antigua religión mesoamericana e investigador del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dice que el maíz para los mexicanos no sólo es el sustento económico, sino parte de su cosmovisión, es la vida misma.

“El maíz es el alimento principal de los mexicanos, pero a partir de ello adquiere un sentido en todos los ámbitos de la vida. Por ejemplo, en la cosmovisión viene a ser una de las figuras más importantes para representar el árbol cósmico, el eje del mundo y en relación con el hombre viene a ser el paradigma para la vida del ser humano: es la semilla”, dice el exconferencista en París en la Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales.

El investigador universitario explica que como país de origen y diversificación genética de por lo menos el 15.4 por ciento de las especies que componen el sistema alimentario mundial, México tiene responsabilidad de preservar las especies, por lo que la autorización de siembra experimental de maíz transgénico podría representar grandes pérdidas.

“Esto va a afectar la cosmovisión y nuestros intereses económicos, porque el campesino se verá seriamente afectado. La cultura no se crea de la nada, no es producto de la intención del hombre, descansa en la vida cotidiana, es el arma que tiene el ser humano para vivir, defenderse como individuo inserto en colectividades de distintas dimensiones; el maíz es parte de ello”.

El académico del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM indica que en la cultura maya, como en otras culturas indígenas, se cree que el hombre nace de la pasta del maíz; los huastecos repiten lo mismo. Toda la geometría del cosmos no es nada más una curiosidad, sino un esquema con que el hombre está construyendo los elementos particulares de su propia interpretación del mundo en el que vive y de sí mismo, “todo esto está impregnado por el maíz”. (ER)

 

Concentrado anual de los estímulos fiscales a la agroindustria

 

 

Año Empresa Monto (pesos)
2001 Híbridos Pioneer de México 10,927,500
2002 Phi México 12,131,642.70
2003 Phi México 11,545,891.51
2004 Phi México 13,994,763.56
2005 Phi México 13,714,851.76

 

Dow Agrosciences de México 952,008.81

 

Semillas y Agroproductos Monsanto 5,780,906.35
2006 Dow Agrosciences de México 2,245,306.26

 

Semillas y Agroproductos Monsanto 7,978,795.50

 

Phi México 21,442,051.80
2007 Semillas y Agroproductos Monsanto 16,142,109.02

 

Phi México 19,844,081.10
2008 Dow Agrosciences de México 5,195,713.28

 

Semillas y Agroproductos Monsanto 14,658,662.62

 

Phi México 11,041,781.70
2009 Semillas Y Agroproductos Monsanto 20,792,120

 

Dow Agrosciences de México 5,471,412

Fuente: Conacyt

 

Tabla 2

Trasnacional Proyectos de investigación Monto (pesos)
Híbridos Pioneer de México 1 10,927,500
Phi México 7 103,715,064.13
Dow Agrosciences de México 4 13,864,440.35
Monsanto 5 65,352,593.49

Fuente: Conacyt

 

Distribución de las razas y algunas variedades de maíz en los territorios de los pueblos indígenas

 

Territorios indígenas Razas y algunas variedades de maíz reportadas en los territorios indígenas
Yaqui, mayo Blando de Sonora, Chapalote, Dulce Norteño, Dulce, Dulcillo Noreste, Elotes Occidentales, Harinoso, Onaveño, San Juan, Tuxpeño (A, B, C)
Pima, guarijío, tepehuán, rarámuri Ancho Pozolero, Apachito, Apachito 8, Apachito 9, Azul, Bofo, Bolita, Chalqueño, Cristalino Norteño, Cristalino Chihuahua, Cónico Norteño, Dulce Norteño, Dulce, Hembra, Perla Harinoso, Gordo, Lady Finger, Nal Tel, Onaveño, Reventador, Reventador Palomar, San Juan, Tablita, Tabloncillo, Tabloncillo Perla, Tuxpeño (A, B, C)
Cora, nahua (Durango), huichol, tepehuán Amarillo Cristalino, Blanco Tampiqueño, Bofo, Celaya, Cónico Norteño, Harinosode 8, Jala, Maíz Dulce, Reventador, Pepitilla, Serrano, Tabloncillo, Tuxpeño, Tablilla, De Ocho, Tabloncillo Perla, Tamaulipeco, Vendeño (A, B, C)
Nahua de Michoacán Maíz pinolero
Purépecha Arrocillo, Cacahuacintle, Celaya, Cristalino Norteño, Cónico Norteño, Elotes Cónicos, Maíz Dulce, Mushito, Palomero Toluqueño, Pepitilla, Tabloncillo, Tuxpeño, Vendeño, Zapalote Blanco, Purépecha (A, B, M)
Otomí, matlazinca, mazahua Arrocillo Amarillo, Arrocillo Azul, Cacahuacintle, Chalqueño, Cristalino Norteño, Cónico Norteño, Elotes Cónicos, Palomero, Palomero Toluqueño (A, B, C)
Nahuas de Guerrero, Morelos, Estado de México, Sur de Puebla Ancho, Ancho Pozolero, Bolita, Elotes Cónicos, Pepitilla, Tabloncillo, Olotillo, Nal Tel, Palomero, Vendeño (A)
Nahuas del Altiplano de Puebla, Tlaxcala, Otomí de Ixtenco, Tlaxcala Arrocillo Azul, Arrocillo Blanco, Bolita,  Cacahuacintle, Chalqueño, Cristalino Norteño, Tuxpeño Chalqueño, Palomero (A, C, H)
Tlapaneco, triqui, amuzgo, mixteco de la Mixteca Alta y Baja, mixteco de la Costa Ancho, Arrocillo Bolita, Celaya, Chalqueño, Chiquito, Conejo, Cristalino Norteño, Cónico X Comiteco, Carriceño, Condensado, Elotes Cónicos, Fascia, Maizón, Sapo, Magueyano, Mixeño, Mixteco, Nal Tel, Naranjero, Olotón, Olotón Imbricado, Olotillo, Comiteco, Pastor Veracruzano, Pepitilla, Serrano, Mixe, Mushito, Serrano de Oaxaca, Tablita, Tehua, Tehuacanero, Tehuanito, Tepecintle, Tuxpeño, Vandeño (A, E, F, G, I, J, K)
Zapoteco sureño, chatino, chontal de Oaxaca, huave Arrocillo Bolita, Comiteco, Chalqueño, Conejo, Cónico, Cristalino Norteño, Cuarenteño Amarillo, Elotes Cónicos, Magueyano, Maíz Boca de Monte, Maíz Hoja Morada, Maizón, Mushito, Mejorado Nativizado, Nal Tel, Naltel de Altura, Negro Mixteco, Olotón, Olotillo, Olotillo Amarillo, Rocamay, Serrano, Tablita Grande, Amarillo, Blanco,  Tempranero Amarillo, Tepecintle, Tuxpeño, Vandeño, Zapalote Chico (A, F)
Kikapú Tehua, Tuxpeño (A)
Huasteco, otomí, tepehua, totonaca, nahuas: norte de Puebla, Veracruz, San Luis Potosí Arrocillo, Arrocillo Amarillo, Arrocillo Blanco, Arrocillo Azul, Cacahuacintle, Celaya, Cristalino Norteño, Cónico Norteño, Elotes Cónicos, Mushito, Olotillo, Palomero, Pepitilla, Tamaulipeco, Tepecintle, Tepecintle 7, Tuxpeño, Tuxpeño 8, Tuxpeño 9, Ts’it, Bakal, Ratón (A, B, H, L)
Otomí, Pame, chichimeca jonaz Arrocillo Amarillo, , Chalqueño, Cristalino Norteño, Cónico Norteño, Ts’it, Bakal, Elotes Cónicos, Fascia, Mushito, Tabloncillo, Tuxpeño (A, B, C)
Chocho, popoloca, nahuas de Zongolica, cuicateco, mixteco, mazateco, chinanteco, ixcateco Bolita, Chalqueño, Elotes Cónicos, Olotón, Pepitilla, Tuxpeño (A, B, C)
Nahua de Zongolica, mazateco, chinanteco, cuicateco, zapoteco, mixe Bolita, Celaya, Cónico, Chalqueño, Chiquito, Comiteco, Cristalino Norteño, Elotes Cónicos, Elotes Occidentales, Mixeño, Mushito, Nal Tel, Naltel de Altura, Olotón, Olotillo, Onaveño, Pepitilla, Serrano, Serrano de Oaxaca, Tepecintle, Tuxpeño, Vandeño, Zamorano, Zapalote Chico, Zapalote Grande (A, B, C, F)
Nahuas (sur de Veracruz), popoluca Olotillo, Nal Tel, Tepecintle, Vandeño, Tuxpeño (A, B, E)
Zoque tzotzil, tzeltal, chol Cristalino Norteño, Olotón, Olotillo, Tepecintle, Vandeño, Zapalote Chico (A, B, C)
Zoque, maya, lacandón, chol, kanjobal, chuj, tojolabal, tzotzil, tzeltal, chontal de Tabasco (sierra) mame, chinanteco Arrocillo Amarillo, Clavillo, Comiteco, Cubana, Elotes Cónicos, Motozintleco, Nal Tel, Olotón (Negro de Chimaltenango), Olotillo, Quincheno, Tehua, Tepecintle, Tuxpeño, Vandeño, Zapalote Chico, Zapalote Grande (A, B, C, K, J)
Tzeltal, tzotzil Comiteco, Olotón, Olotillo, Tepecintle, Tuxpeño, Vandeño, Clavillo (A)
Chontal de Tabasco Olotillo, Tuxpeño, Marceño (A, C)
Maya de Yucatán, chol, tzeltal, kekchi, kanjobal Boxloch, Chac Chob, Bekech Bakal, Chuya, Clavillo, Cubana, E Hub, Ek sa kaa, Nal Tel, Nal Xoy, Olotillo, Sak Tux, Sak Nal, Cervera, Tepecintle, Ts’it, Bakal, Zapalote Chico, Xnuk Nal (Tuxpeño), Xkan Nal, Xee Ju, Xtuo Nal, Nal Tel (A, B, D)

Fuente: revista Ciencias, número 92-93, octubre de 2008-marzo de 2009, Facultad de Ciencias de la UNAM

Autor: Érika Ramírez

http://contralinea.info


@twewwter

December 2019
S M T W T F S
« Sep    
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031  

Join 727 other followers

Archivo