Posts Tagged 'Felipe Calderón Hinojosa'

Entrevista a Ramón Vera Herrera: El Tribunal Permanente de los Pueblos.

La ciencia y la realidad vs. el maíz transgénico en México.

En 2009 entregamos al presidente Felipe Calderón un extrañamiento aludiendo a su responsabilidad histórica de prevenir el daño irreversible a uno de los más valiosos recursos naturales del mundo, la diversidad del maíz mexicano, que implicaría liberar líneas transgénicas en su centro de origen: México. Sin embargo, su administración hizo caso omiso de las evidencias y recomendaciones científicas que exigen adoptar una postura precautoria, prohibiendo la liberación de variedades transgénicas en sus centros de origen, como se procede en otras partes del mundo.

En contraste, dio pasos con el fin de apresurar la introducción de maíz genéticamente modificado en el campo mexicano a escala comercial, y estamos convencidos, con base en el conocimiento que tenemos disponible, de que esta decisión representa un riesgo desproporcionado e innecesario con consecuencias irreversibles e impredecibles, que deben evitarse a toda costa por el bien de México y del mundo. Asumir ese riesgo no puede ser justificado por el déficit actual de maíz, ya que hay evidencias de que el campo y las instituciones científicas de nuestro país cuentan con los recursos necesarios para lograr la autosuficiencia en su producción con tecnología pública no transgénica.

El actual gobierno sigue aceptando solicitudes, ha hecho públicas declaraciones contradictorias, y por medio de su secretario de Medio Ambiente, ha prometido que se tomará la decisión en torno a la liberación del maíz transgénico a escala comercial con base en criterios científicos.

Durante los últimos cuatro años, un grupo amplio de científicos de todo el mundo hemos integrado un reporte bien sustentado en publicaciones y datos que demuestran, de manera clara y contundente, que la liberación de cultivos transgénicos en sus centros de origen –en particular del maíz en México– implica riesgos y peligros inadmisibles. El reporte ha sido suscrito por las tres redes de científicos preocupados por los impactos sociales y ambientales de la ciencia y la tecnología más importantes del mundo, la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad, de México (UCCS); la European Network of Scientists for Social and Environmental Responsability, y la International Network of Engineers and Scientists for Global Responsability, y por científicos a título personal que son expertos en el área dentro de otras redes.

Este reporte se entregó públicamente al gobierno en diciembre pasado. Como conclusión de este análisis se rechaza la siembra de maíz transgénico en campo abierto en México. Esta postura y los argumentos científicos que la respaldan han sido, además, suscritos por más de 3 mil científicos y académicos de todo el mundo, incluyendo a colegas reconocidos con los máximos galardones internacionales. Este llamado a la acción seguirá circulando en nuestra comunidad y en el mundo, en busca de mayor apoyo desde la página de la UCCS:unionccs.net.

La evidencia científica es contundente y suficiente para exigir una política precautoria y una prohibición a la liberación comercial de líneas transgénicas de maíz en México. Este reporte resume los riesgos y peligros ambientales, de salud, en términos de soberanía y seguridad alimentaria, de integridad de la base de diversidad genética más importante del mundo para el maíz, para los productores mexicanos, así como las insuficiencias tecnológicas de los transgénicos y las promesas no cumplidas de estos cultivos a más de 15 años de su comercialización en algunos países. También apunta a otras alternativas de desarrollos fundadas en una ciencia contemporánea y comprometida con la sustentabilidad ambiental y el bienestar social, que sí podrían resolver los problemas del agro mexicano.

Además se plantean algunas preguntas urgentes de abordar: 1) ¿cuál es el efecto a largo plazo en la salud humana y animal de sustituir el consumo de maíz nativo diverso por el consumo de alimentos derivados de dos híbridos homogéneos de transgénicos en un país donde más de la mitad de la ingesta energética y más de un tercio de la ingesta proteínica provienen del consumo directo del maíz en muy variadas formas y procesos?; 2) ¿cuál es el impacto que tendrá la incorporación de maíz transgénico en el nativo, que es la base de la comida tradicional mexicana, recientemente declarada por la Unesco patrimonio cultural inmaterial de la humanidad; 3) ¿cuáles son los problemas socioeconómicos asociados a los derechos de propiedad intelectual, así como con el pedigree o linaje de los maíces que se están usando para desarrollar las variedades transgénicas que se pretende liberar en México? Nos preguntamos, por ejemplo, si algunos de los híbridos genéticamente modificados provienen de maíces nativos mexicanos, que se generaron y reprodujeron de manera comunal, ¿una vez convertidos en trasgénicos, pasan a ser propiedad privada de las empresas que los registran a su nombre o que las patentan? Nos resulta sumamente preocupante que esta información no esté disponible de manera transparente.

Igualmente nos preguntamos y preocupamos por las implicaciones legales que tendrá el avance de la contaminación de las razas nativas sobre: a) la vida de los millones de campesinos mexicanos que hacen y viven de la milpa en donde se originó, diversificó y se reproduce el maíz; b) las prácticas ancestrales de manejo de los recursos fitogenéticos, y c) la soberanía alimentaria y tecnológica del cultivo más importante para los mexicanos, corazón de nuestras culturas, alimento básico y el cereal más producido y usado en el mundo?

Unidos por el compromiso ético de preservar este recurso para la humanidad, exigimos que el Ejecutivo, en coordinación con los otros poderes de la Unión, tome medidas contundentes para garantizar que ningún tipo de maíz transgénico se siembre en México, el centro de origen y diversidad de este importante alimento. También los convocamos a debatir públicamente sobre la evidencia científica que sustenta el cuestionamiento generalizado de los cultivos transgénicos en amplios sectores de la comunidad científica mundial, y de la población de Estados Unidos y Europa.

* Genøk, Noruega. ** Instituto de Ecología, UNAM; profesora invitada del Instituto Miller de la Universidad de California en Berkeley. Ambos son miembros de la UCCS.

http://www.jornada.unam.mx/2013/02/07/opinion/024a1pol

MASACRE DEL MAIZ EN MÉXICO.

Transnacionales preparan asalto a uno de los cultivos alimentarios más importantes del mundo

Los gigantes de los agronegocios Monsanto, DuPont y Dow, están conspirando para realizar uno de los mayores golpes de la historia contra un cultivo alimentario de importancia global. En las próximas dos semanas, el gobierno saliente de Felipe Calderón podría aprobar las solicitudes de esas empresas para plantar un área enorme de maíz transgénico en México. Este “regalo de despedida” para las empresas sería una puñalada en el corazón del centro de origen y diversidad del maíz. Las consecuencias serán graves –y globales. Ante la aprobación en ciernes, los movimientos y organizaciones de la sociedad civil exigen que se ponga un alto total al maíz transgénico en México. La Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS) de México, emitió una fuerte declaración demandando al gobierno revocar todos los permisos de siembra y cancelar todas las siembras experimentales de maíz transgénico en el país.[1]  El Grupo ETC se suma a estas demandas y llama a la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) y al CDB (Convenio de Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica), como los organismos mandatados por la comunidad internacional para apoyar la seguridad alimentaria y proteger la diversidad biológica, a tomar acción inmediata para evitar el desastre.

La indignación y el estado de emergencia recorre la sociedad mexicana luego de conocer que las dos empresas semilleras más grandes del mundo, Monsanto y DuPont –(cuya filial mexicana se conoce como Pioneer Hi-Bred o PHI México), así como Dow Agrosciences (8ª empresa semillera en el ranking global) solicitaron al gobierno plantar cerca de 2 millones 500 mil  hectáreas de maíz transgénico en México.[2]  El área solicitada es tan grande que rebasa la superficie de países enteros: por ejemplo es más grande que todo El Salvador. Los científicos han identificado miles de variedades campesinas originadas en México, lo que lo convierte en el repositorio global de la diversidad genética del maíz. Si se aprobaran estas solicitudes de las trasnacionales, sería la primera liberación masiva y a escala comercial de transgénicos que afectará directamente un cultivo alimentario global en su centro de origen.

“Si el gobierno de México permite este crimen de significado histórico, los transgénicos llegarán rápidamente a las tortillas y a la comida cotidiana de toda la población mexicana ya que el maíz de los estados solicitados provee mayoritariamente a las ciudades. Además, la contaminación genética de las variedades campesinas será inevitable. Se trata de un daño gravísimo a más de 7000 años de trabajo indígena y campesino que creó el maíz –uno de los tres cultivos más difundidos de la alimentación mundial” dijo Verónica Villa del Grupo ETC en México. “Por si fuera poco, las empresas quieren plantar el maíz tolerante a herbicidas de Monsanto [Mon603] en más de 1,400,000 hectáreas. Este es el mismo tipo de maíz que ha producido cáncer en ratas según un estudio científico revisado y publicado recientemente.”[3]

Los campesinos y población rural de América Latina, de Asia y África estarán entre los más afectados, ya que el maíz se ha convertido en una de las principales fuentes de subsistencia en muchos países, y la diversidad del grano es lo que permite adaptarlo a condiciones locales y enfrentar los desafíos del cambio climático. Además de México, los países surafricanos Lesotho, Zambia y Malawi tienen el porcentaje de consumo de maíz per cápita más alto del mundo.[4]

El gobierno mexicano insiste en que las áreas solicitadas en el Norte de México, no son parte del “centro de origen” del maíz, porque no han encontrado variedades campesinas allí. Pero esto no es verdad, se han recolectado variedades campesinas en esos estados, aunque en menor cantidad que en estados más al Sur. Varios científicos y hasta la propia Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) estima que todo el territorio mexicano debe ser considerado centro de origen del maíz.[5]    Según un informe nuevo del Centro de Estudios para el Cambio en el Campo Mexicano (Ceccam), el mapa de centros de origen publicado recientemente por el gobierno no es científicamente  correcto y fue diseñado para justificar las plantaciones de maíz transgénico de las transnacionales.[6]

Las plantaciones a escala comercial (y las siguientes resiembras) de maíz transgénico contaminarán las variedades campesinas mucho más allá del área de plante, tanto a través del polen transgénico llevado por el viento e insectos, como por la mezcla en los silos y el escape accidental de los camiones de transporte a granel que llevan maíz a todas partes de México. Los científicos de la UCCS y otros señalan que los impactos negativos de la contaminación transgénica sobre las variedades campesinas “podrían ser irreversibles y progresivos, debido a la acumulación paulatina de transgenes en este germoplasma”, llevando a una erosión de la biodiversidad.[7]

Cientos de agrónomos y otros científicos mexicanos, así como organizaciones de campesinos, agricultores y consumidores, han expresado su oposición a la siembra de transgénicos, pero la administración de Felipe Calderón, que terminará este primero de diciembre, no tiene nada que perder en su recta final y se espera que acceda a las solicitudes de las empresas.

Si se autorizan las siembras, los agricultores del maíz podrían encontrarse “violando” las patentes sobre maíz transgénico sin saberlo, es decir, sus parcelas podrían contaminarse inadvertidamente y Monsanto podrá acusarlos de “usar genes patentados” sin pagar por ellos, obligándolos a compensar a los dueños de las patentes, como ya ha ocurrido en cientos de casos en Estados Unidos y Canadá.

“Sería una injusticia monumental para los creadores del maíz, —uno de los alimentos primordiales de la humanidad— que les obligaran a pagar regalías a corporaciones trasnacionales, que son explotadoras de ese conocimiento ancestral”, dijo Silvia Ribeiro, directora para América Latina del Grupo ETC.

En 1999, la Comisión Nacional de Bioseguridad Agrícola de México estableció una moratoria sobre las pruebas de maíz y su siembra comercial debido a la situación única de México como centro de origen y diversidad genética del maíz. El gobierno de Calderón rompió arbitrariamente la moratoria en 2009 aunque las condiciones que la motivaron prevalecen. Desde entonces la nueva comisión (CIBIOGEM) ha autorizado 177 pruebas de maíz transgénico a cuatro empresas trasnacionales (Dow Agrosciences, DuPont, Monsanto y Syngenta). Las pruebas en campo han sido criticadas por su falta de rigor en bioseguridad, pues ni siquiera cumplen con lo estipulado por la débil ley de bioseguridad de México.

Silvia Ribeiro argumenta: “Las consultas públicas han sido una farsa, puesto que las pruebas fueron autorizadas sin tomar en cuenta las críticas fundamentadas, incluso aunque representaran la mayoría de los comentarios enviados. Muchas de las críticas y comentarios las hicieron conocidos agrónomos y otros científicos. Como si no bastara, los resultados de las pruebas se han mantenido en secreto, pero se usan como justificación para permitir la siembra comercial.”

DESPUÉS de su visita oficial a México en 2011, el Relator Especial de Naciones Unidas para el Derecho a la Alimentación, Olivier de Schutter, recomendó al gobierno mexicano reinstalar la moratoria, tanto por su impacto sobre la biodiversidad como sobre los Derechos de los Agricultores.[8]  El gobierno mexicano ignoró la recomendación.

Ana de Ita del CECCAM señala que el área para la cual se solicitaron permisos en los estados de Sinaloa y Tamaulipas, en el norte de México, excede la superficie actualmente sembrada con maíz de riego. “Al parecer las compañías están planeando usar toda el área destinada al maíz y a otros cultivos. Esto es ofensivo, no hay razón para que México arriesgue su historia y su biodiversidad con el maíz transgénico. México produce maíz suficiente para cubrir las necesidades de todo el consumo humano, con excedentes, y podría producir mucho más si hubiera apoyo a los campesinos y productores de pequeña escala, sin entregar su soberanía alimentaria a las compañías trasnacionales.”

El maíz es central a las culturas, las economías y el sustento de la población mexicana, pues la mayoría se alimenta de maíz en diferentes formas todos los días. La cantidad que los mexicanos ingieren excede con mucho el promedio de consumo individual de la mayoría de los demás países (en México, 115 kilos por persona por año). 85% de los productores mexicanos de maíz son campesinos y agricultores en pequeña escala, con parcelas menores a 5 hectáreas. Esos productores proveen más de la mitad de la alimentación de la población, especialmente la alimentación de los pobres. Al mismo tiempo, cuidan la diversidad genética del cultivo y la enriquecen debido a la forma descentralizada en la que siembran el maíz —cultivando muchas variedades diferentes, adaptándolas a las condiciones locales y junto con varios otros cultivos y especies silvestres.

En 2009, la Red en Defensa del Maíz,[9]   junto con La Vía Campesina América del Norte enviaron una carta abierta firmada por cientos de organizaciones e individuos a la FAO y al CDB, pidiéndoles que tomaran acciones para evitar la contaminación de maíz transgénico en México, su centro de origen.[10]   Los entonces directores de ambas organizaciones internacionales soslayaron la petición, aunque ambas instituciones tienen el mandato de proteger los centros de origen y diversidad de los cultivos. [11]   Ahora, exigimos a los nuevos directores de la FAO y del CDB a tomar acciones inmediatas para proteger el centro de origen y diversidad del maíz.

Por más información:

Silvia Ribeiro, Directora para América Latina del Grupo ETC, silvia@etcgroup.org
Verónica Villa, Grupo ETC México,  veronica@etcgroup.org
Tel: (+52) 55 63 2664
Ana de Ita, CECCAM,  anadeita@ceccam.org.mx <mailto:ceccam@ceccam.org.mx>
Tel: (+52) 56 61 53 98

Pat Mooney, Director del Grupo ETC, mooney@etcgroup.org

Tel: 1-613-241-2267
Red en Defensa del Maíz: http://redendefensadelmaiz.net/
Centro de Estudios para el Cambio en el Campo Mexicano, ceccam: http://www.ceccam.org/

[1]  UCCS, Llamado a la acción contra la siembra de maíz transgénico a campo abierto en México  <http://www.uccs.mx/doc/g/planting-gmo-corn_es>
[2]   La lista de las solicitudes de experimentos y liberación al ambiente de cultivos transgénicos está aquí: http://www.senasica.gob.mx/?id=4443. (PHI México es parte de DuPont)
[3]  Gilles-Eric Séralini <http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0278691512005637>  et al., “Long term toxicity of a Roundup herbicide and a Roundup-tolerant genetically modified maize,” en Food and Chemical Toxicology <http://www.sciencedirect.com/science/journal/02786915> , Volumen 50, Número 11 <http://www.sciencedirect.com/science/journal/02786915/50/11> , Noviembre 2012, pp. 4221–4231. Ver también John Vidal, “Study linking GM maize to cancer must be taken seriously by regulators,” The Guardian, 28 septiembre 2012, disponible en línea:http://www.guardian.co.uk/environment/2012/sep/28/study-gm-maize-cancer.

En castellano: Silvia Ribeiro, “Caza de Ratas”, La Jornada, México, 6/10/12, http://www.jornada.unam.mx/2012/10/06/opinion/024a1eco

[4]  Alfred W. Crosby, revisión de James C. McCann, Maize and Grace: Africa’s Encounter with a New World Crop, 1500-2000 en Technology and Culture, Vol. 47, No. 1, Enero 2006, pp. 190-191.

[5]  A. Serratos, El origen y la diversidad del maíz en el continente Americano, 2nd edición, Septiembre 2012, Universidad Autónoma de la Ciudad de México y Greenpeace, disponible en línea: http://www.greenpeace.org/mexico/es/Footer/Descargas/reports/Agricultura-sustentable-y-transgenicos/El-origen-y-la-diversidad-del-maiz-2a-edicion/
Conabio: Proyecto Centros de Origen y Diversidad Genética. http://www.biodiversidad.gob.mx/genes/centrosOrigen/centrosOrig.html
[6]  Ceccam, La determinación de los centros de origen y diversidad genética del maíz, Mexico, 2012, available online: http://www.ceccam.org/publicaciones?page=1
[7]  UCCS, Extrañamiento al Presidente de la República Mexicana, México, 2009, disponible en línea: http://www.unionccs.net/doc/g/sciencetrmaize_es
[8] Olivier de Schutter, Informe de su Misión a México, párrafos 53, 54 y 55. Ver párrafo “g” de las Conclusiones y Recomendaciones.
http://www.srfood.org/index.php/en/country-missions (Ver Mission to Mexico, 2011)
[9]  La Red en Defensa del Maíz incluye a más de 1000 comunidades indígenas y organizaciones de la sociedad civil. Se creó en 2001, cuando se descubrió por vez primera que el maíz nativo en México se había contaminado con maíz transgénico. Desde entonces la Red ha resistido el avance del maíz transgénico. Tanto el Grupo ETC como el CECCAM son miembros de la Red (http//:endefensadelmaiz.org)
[10]  La carta puede verse en línea: http://www.etcgroup.org/es/content/carta-de-la-red-en-defensa-del-maíz-contra-la-liberación-de-maíz-transgénico-en-méxico
[11] El anterior Secretario General del CDB, Ahmed Djoghlaf no respondió a la carta abierta. El director general de la FAO tampoco lo hizo, pero Shivaji Pandey, Director de la División de Producción y Protección Vegetal sí lo hizo. Pandey, un abogado conocido por su posición a favor de los cultivos genéticamente modificados, escribió que la FAO podría ofrecer asesoramiento, pero que la bioseguridad era una cuestión de México.

The Great Mexican Maize Massacre

Gene Giants Prepare the Genetic Wipe-out of One of the World’s Most Important Food Crops

Agribusiness giants Monsanto, DuPont and Dow are plotting the boldest coup of a global food crop in history. If their requests to allow a massive commercial planting of genetically modified (GM) maize are approved in the next two weeks by the government of outgoing president Felipe Calderón, this parting gift to the gene giants will amount to a knife in the heart of the center of origin and diversity for maize. The consequences will be grave – and global. With the approvals and December planting deadlines looming, social movements and civil society organizations have called for an end to all GM maize in Mexico. Mexico’s Union of Concerned Scientists (UCCS) has called on the Mexican government to stop the processing of any application for open-field release of GM maize in Mexico.[1]ETC Group joins these calls, and appeals to the UN Food and Agriculture Organization (FAO) and to the UN Convention on Biological Diversity (CBD) – intergovernmental bodies mandated to support food security and biodiversity – to take immediate action.

Outrage and alarm rang out through Mexico when the world’s two largest commercial seed companies, Monsanto and DuPont (whose seed business is known as DuPont Pioneer Hi-Bred International, Inc.), and Dow AgroSciences (the world’s 8th largest seed company) applied to the government for the planting of 2,500,000 hectares (more than 6 million acres) of transgenic maize in Mexico.[2] The land area is massive – about the size of El Salvador. Scientists have identified thousands of peasant varieties of maize, making Mexico the global repository of maize genetic diversity. If the agribusiness applications are approved, it will mark the world’s first commercial-scale planting of genetically modified varieties of a major food crop in its center of origin.

“If Mexico’s government allows this crime of historic significance to happen, GMOs will soon be in the food of the entire Mexican population, and genetic contamination of Mexican peasant varieties will be inevitable. We are talking about damaging more than 7,000 years of indigenous and peasant work that created maize – one of the world’s three most widely eaten crops,” said Verónica Villa from ETC’s Mexico office. “As if this weren’t bad enough, the companies want to plant Monsanto’s herbicide-tolerant maize [Mon603] on more than 1,400,000 hectares. This is the same type of GM maize that has been linked to cancer in rats according to a recently published peer-reviewed study.”[3]

The poor in Latin America, but also in Asia and Africa, will particularly feel the effects, where breeding from maize diversity supports their subsistence and helps them cope with impacts of climate chaos. Along with Mexico, southern African countries Lesotho, Zambia, and Malawi have the highest per capita maize consumption in the world.[4]

The Mexican government insists that the target areas in the north are not part of the center of origin for maize, as traditional varieties weren’t found there. But this is not true: peasant varieties have been collected in these states, although to a lesser degree than in areas to the south. Many scientists as well as the National Biodiversity Commission (Conabio) consider the whole Mexican territory to be the center of origin for maize.[5] According to a review made by Ceccam (Center for Study of Change in Rural Mexico), the government’s newly drawn ‘center of origin’ map is historically and scientifically wrong, designed in order to justify the planting of GM maize by transnational companies.[6]

Commercial-scale planting (and subsequent re-planting) of GM maize will contaminate peasant varieties beyond the target regions, via the dispersal of GM pollen by insects and wind, as well as via grain elevators and accidental escape from trucks that transport maize all over Mexico. Scientists expect that contamination’s negative effects on peasant varieties might be irreversible and progressive, thanks to the accumulation of transgenes in its genome, leading to an erosion of biodiversity.[7]

Hundreds of Mexican agronomists and other scientists as well as Mexico’s peasant, farmers’ and consumers’ organizations have voiced their opposition to the proposed planting, but the outgoing administration of President Calderón – with nothing to lose before his term ends on December 1 – is expected to side with agribusiness. Mounting pressure, both inside and outside the country, may complicate matters.

If the planting is allowed, however, farmers growing maize may become unwitting patent infringers, guilty of using “patented genes” and may be forced to pay royalties to the patent owners, as has already happened in hundreds of cases in North America.

“It would be a monumental injustice for the creators of maize – who have so benefited humankind – to be obliged to pay royalties to a transnational corporation that exploited their knowledge in the first place,” said Silvia Ribeiro, ETC Group’s Latin America Director.

In 1999, the Mexican National Agricultural Biosafety Commission established a moratorium on GM maize trials and commercial planting because of Mexico’s unique position as the center of origin and genetic diversity for maize. Calderón’s government arbitrarily broke the moratorium in 2009, although the conditions that motivated the moratorium were unchanged. Since then, the new biosafety commission (CIBIOGEM) has given its approval of 177 small GM maize field trials to 4 transnational companies (Dow AgroSciences, DuPont, Monsanto and Syngenta). The GM field trials themselves have been criticized for lacking biosafety rigour – failing to comply even with Mexico’s weak biosafety law.

Silvia Ribeiro argues: “The so-called public consultations have been a charade, since the trials were approved without taking into account critical comments – even when they represented the majority of comments, many of them from well-known agronomists and other scientists. On top of that, the results of the trials were kept confidential, but are now providing the justification to allow commercial planting.”

After his official visit to Mexico in 2011, the UN Special Rapporteur on the Right to Food, Olivier de Schutter, recommended that the Mexican government reinstate the moratorium on GM maize, both because of its impact on biodiversity and on Farmers’ Rights.[8] The Mexican government ignored the recommendation.

Ana de Ita of Ceccam points out that the area applied for in the Sinaloa and Tamaulipas (Mexican states in the North of Mexico) exceeds the area currently planted to irrigated maize there. “So it appears the companies are planning to replace the whole area of maize as well as other crops,” she says. “This is outrageous, as there is no reason for Mexico to risk its own history and biodiversity with GM maize. Mexico already produces enough maize to exceed the human consumption needs in the country, and it could produce much more by supporting peasants and small-scale farmers without handing over its food sovereignty to transnational companies.”

Maize is central to the cultures, economies and livelihoods of the Mexican population, where most people eat maize in different forms every day. The amount of maize that Mexicans consume far exceeds the average per capita consumption of most other countries (115 kg/year). 85% of the Mexican maize producers are peasants and small farmers, with fields smaller than 5 hectares. These producers have an essential role in providing more than half the food for the population, particularly the poor. At the same time, they are caring for and increasing the crop’s genetic diversity because of the decentralized way they grow maize – planting many different varieties, adapted at local levels, along with a number of other crops and wild species.

In 2009, the Network in Defense of Maize,[9] together with La Via Campesina North America, sent an open letter signed by thousands of other organizations and individuals to FAO and the CBD, asking them to take action to prevent GM maize contamination in Mexico.[10] The former directors of both international organizations dodged the request, even though both institutions have committed to protect agricultural centers of origin.[11] We now ask the new directors of FAO and the CBD to take immediate action to protect the center of origin and diversity of maize.

For further information:

Silvia Ribeiro, ETC Group Latin America Director, silvia@etcgroup.org
Verónica Villa, ETC Group, Mexico, veronica@etcgroup.org
Tel: (+52) 55 63 2664

Ana de Ita, CECCAM, anadeita@ceccam.org.mx
Tel: (+52) 56 61 53 98

Pat Mooney, ETC Group Executive Director, mooney@etcgroup.org
Tel: 1-613-241-2267

Red en Defensa del Maíz: http://redendefensadelmaiz.net/
Centro de Estudios para el Cambio en el Campo Mexicano, ceccam: http://www.ceccam.org/


[1] UCCS (Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad), “Statement: Call to action vs the planting of GMO corn in open field situations in Mexico,” November 2012, available online:http://www.uccs.mx/doc/g/planting-gmo-corn.
[2] The list of commercial applications for environmental release of GMOs is available here:http://www.senasica.gob.mx/?id=4443. (In Mexico, DuPont Pioneer Hi-Bred International, Inc., is known by the name PHI México.)
[3] Gilles-Eric Séralini et al., “Long term toxicity of a Roundup herbicide and a Roundup-tolerant genetically modified maize,” Food and Chemical ToxicologyVolume 50, Issue 11, November 2012, pp. 4221–4231. See also, John Vidal, “Study linking GM maize to cancer must be taken seriously by regulators,” The Guardian, 28 September 2012, available online: http://www.guardian.co.uk/environment/2012/sep/28/study-gm-maize-cancer.
[4] Alfred W. Crosby, review of James C. McCann, Maize and Grace: Africa’s Encounter with a New World Crop, 1500-2000 in Technology and Culture, Vol. 47, No. 1, January 2006, pp. 190-191.
[5] A. Serratos, El origen y la diversidad del maíz en el continente Americano, 2nd edition, September 2012, Mexico City Autonomous University and Greenpeace, available online:http://www.greenpeace.org/mexico/es/Footer/Descargas/reports/Agricultura-sustentable-y-transgenicos/El-origen-y-la-diversidad-del-maiz-2a-edicion/; National Commission for Biodiversity, Project Centers of Origin and diversification. http://www.biodiversidad.gob.mx/v_ingles/genes/centers_origin/centers_origin.html.
[6] Ceccam, La determinación de los centros de origen y diversidad genética del maíz, Mexico, 2012, available online: http://www.ceccam.org/publicaciones?page=1.
[7] UCCS, “Transgenic Maize Estrangement,” México, 2009, available online:http://www.unionccs.net/comunicados/index.php?doc=sciencetrmaize.
[8] Olivier de Schutter report on Mexico, paragraphs 53-55. See Mission to Mexico, 2011, available online: http://www.srfood.org/index.php/en/country-missions.
[9] The Network in Defense of Maize includes more than 1000 indigenous communities and civil society organizations. It was created in 2001, when it was first discovered that native Mexican maize had been contaminated by GM maize. Since then, the Network has resisted the advance of GM maize contamination at the local level, particularly in rural areas. Both ETC Group and Ceccam are members of the Network (http://endefensadelmaiz.org).
[10] The letter is available online: http://www.etcgroup.org/content/open-letter-international-civil-society-organizations-transgenic-contamination-centers.
[11] The CBD’s former Secretary General, Ahmed Djoghlaf, did not reply to the open letter. The former FAO Director General Jacques Diouf did not reply either, but delegated Shivaji Pandey, Director of FAO’s Plant Production and Protection Division, to respond. Pandey, a well-known advocate of genetically modified crops, wrote that FAO could offer advice, but that biosafety was a Mexican issue.

Comunicado de Prensa: Maíz y Transgénicos en México.

México D.F. a 13 de julio de 2012

  • Mientras el mundo carece de alimentos y sufre de contaminación por pesticidas, el foco de las corporaciones multinacionales como Monsanto es la ganancia, no la filantropía, señala el experto en agroecología Dr. Altieri.
  • Los transgénicos no son una “solución mágica”: a 20 años de uso han causado más daños que beneficios.
  • Monsanto falló en mejorar la agricultura: Reporte la Union of Concerned Scientists (UCS) de Estados Unidos.

El Doctor Miguel Altieri, profesor de la Universidad de California, Estados Unidos, quien ha impulsado la Agroecología en el mundo opinó que al contrario de lo que se afirmó sobre la biotecnología moderna aplicada a la agricultura en cuanto a que acabaría con el hambre del mundo, disminuiría el uso de insumos químicos, incrementaría la productividad y ayudaría a reducir los problemas ambientales; en los 20 años que se ha probado esta tecnología ha sucedido todo lo contrario.

El hambre en el planeta se ha incrementado y esto no sucede por falta de alimentos pues se ha reportado un desperdicio del 30% de comida en los hogares europeos. La mayoría de las innovaciones en biotecnología agrícola son motivadas por criterios económicos más que por necesidades humanas. Las compañías de biotecnología dan énfasis a un rango limitado de cultivos para los cuales hay mercados grandes y seguros, incluidos los agrocombustibles que lejos de alimentar a los hambrientos siguen moviendo autos, comentó el Dr. Altieri.

Hoy es evidente que la biotecnología, desarrollada para parchar los problemas causados por anteriores tecnologías basadas en uso de agroquímicos (resistencia a los pesticidas, contaminación, degradación del suelo, etc.) los cuales fueron promovidos por las mismas compañías, causa daños al medio ambiente, una mayor industrialización de la agricultura y una intrusión mas profunda de intereses privados en la investigación del sector público. Hasta ahora la dominación económica y política de las corporaciones multinacionales en la agenda de desarrollo agrícola ha tenido éxito a expensas de los intereses de los consumidores, campesinos, pequeñas fincas familiares, la vida silvestre y el medio ambiente.

Prueba de lo anterior son los datos proporcionados en un reciente informe realizado por la Union of Concerned Scientists (UCS), donde se demuestra que Monsanto falló en mejorar la agricultura[i], señaló el Dr. Antonio Serratos. Una vez más, identificamos una historia de advertencias ignoradas por las instancias gubernamentales que atienden la bioseguridad en los Estados Unidos. En el caso del maíz en México tenemos una situación semejante ya que desde 1995, la comunidad académica y científica ha venido alertando de las consecuencias e implicaciones de la introducción de maíz transgénico, agravadas porque en el país se encuentran, además de los centros de origen y domesticación, la mayor cantidad de colectas de maíz nativo en el mundo. Las autorizaciones recientes son evidencia de que las autoridades responsables privilegian los intereses económicos por encima del bien común y la defensa del patrimonio genético del país.

Si bien la propaganda de Monsanto plantea un discurso de logros impresionantes, que incluyen: alimentación de una población en crecimiento, protección de los recursos naturales y promoción de la biodiversidad, estas aseveraciones son en el mejor de los casos exageradas y en el peor, mentiras. De acuerdo con el informe de la UCS, las prácticas agrícolas promovidas por Monsanto no son sustentables e impiden la implementación de soluciones adecuadas para los retos de alimentación y agricultura que se requieren en momentos de crisis ambiental y ecológica. La tecnología transgénica ha producido los efectos siguientes:

  1. Promoción de Plagas Resistentes: El herbicida Roundup Ready y el insecticida transgénico Bt llevan a la generación de malezas e insectos resistentes que intensifican su uso, reducen la sustentabilidad, además de producir efectos negativos en la biodiversidad agrícola y la salud humana.
  2. Expansión de la Contaminación Genética: Los transgenes tienen la mala costumbre de aparecer en cultivos no transgénicos. Cuando esto ocurre, los agricultores pagan un alto costo y podrían enfrentar problemas legales por las patentes concedidas a las empresas por sus transgenes.
  3. Expansión del Monocultivo: La trayectoria tecnológica hegemónica seguida por Monsanto implica el uso de muy pocas variedades de cultivos con lo cual contribuye a disminuir la diversidad agrícola y además incrementa la contaminación por el uso de pesticidas y fertilizantes.
  4. Marginación de Alternativas: El énfasis de Monsanto en soluciones basadas en uso de transgénicos para solucionar problemas agrícolas margina soluciones agroecológicas como las que propone el Dr. Altieri y otros científicos. Asimismo, con cabildeo y propaganda, las empresas biotecnológicas, en general, han persuadido al Congreso, -se entiende que este informe es de Estados Unidos pero lo mismo ha sucedido en México- y al público en mantener el status quo de la agricultura industrializada.
  5. Supresión de Investigación: Al crear obstáculos para la investigación independiente de sus productos, Monsanto hace difícil que los agricultores y servidores públicos tomen decisiones informadas que puedan llevar a una agricultura sustentable.
  6. No cumplir la promesa de Alimentar al Mundo: Monsanto contribuye poco o nada en ayudar a que los pueblos del mundo puedan alimentarse, y ha fallado en apoyar soluciones científicas alternativas.

A su vez y contrario a la propaganda difundida por Monsanto, los productos de esta corporación no han ayudado en disminuir las plagas agrícolas, mantener la biodiversidad ni aumentar los rendimientos, mientras que su semilla “DroughtGuard”, promovida como solución a problemas de sequía, no es útil para condiciones de sequía extrema[ii] (ver otro reporte de la UCS:).

Finalmente la Dra. Elena Álvarez-Buylla indicó que con toda esta evidencia, más los datos documentados sobre daños a la salud producto del uso del herbicida (Faena o Roundup Ready, cuyo ingrediente activo es el glifosato), la introducción de transgénicos en nuestro país con el supuesto interés de hacer más sustentable la agricultura en México, queda sin fundamento técnico-científico .

Sobresalen los datos experimentales investigados en vertebrados (como lo somos los seres humanos) como ranas y pollos, y de estudios epidemiológicos en Argentina en áreas aledañas al cultivo de la soya transgénica. Los primeros demuestran el efecto teratogénico del glifosato usado con los cultivos tolerantes a este agrotóxico, y los segundos confirman este hallazgo con casos de malformaciones al nacer y con un aumento de casos de cáncer.[iii] Estas nuevas evidencias son preocupantes a la luz de los reportes de una universidad alemana que encontró concentraciones importantes de glifosato, en las muestras de orina de la gente de la ciudad. Los análisis de las muestras de orina arrojaron que todas tenían concentraciones de glifosato 5 a 20 veces mayores que el límite para el agua potable.[iv]

Por todo lo anterior, es sumamente preocupante que en medio del proceso electoral y del ciclo agrícola primavera-verano, y además, sin ningún anuncio por parte del gobierno, se aprobaron tres nuevos permisos para maíz transgénico en fase piloto a favor de Monsanto en el norte de Tamaulipas. Los tres eventos que se autorizaron cubrirán poco más de 1000 hectáreas y son tolerantes a aplicaciones de herbicidas de la Familia Faena®. Además de los graves daños a la salud que ya se expusieron, esta tecnología dará fin a un sistema ancestral de siembra que se realiza exitosamente en México: la milpa.

El gobierno de Calderón pretende dejar establecidos los transgénicos en fase comercial; esto es un atentado a nuestra alimentación y a los miles de campesinos que hoy siembran este cereal. Si este gobierno avanza en la liberación de permisos para maíz transgénico pasará a la historia como quien contaminó este grano en su centro de origen, regalándoselo a unas cuantas empresas, finalizó Alma Piñeyro.

——

[i]http://www.ucsusa.org/food_and_agriculture/science_and_impacts/impacts_genetic_engineering/monsanto-fails-at-improving.html
[ii] http://www.ucsusa.org/food_and_agriculture/science_and_impacts/science/high-and-dry.html
[iii] Andrés E. Carrasco, 2010. Glyphosate-Based Herbicides Produce Teratogenic Effects on Vertebrates by Impairing Retinoic Acid Signaling Chemical Research in Toxicology, 23 (10), pp 1586–1595 http://pubs.acs.org/doi/abs/10.1021/tx1001749
[iv] Herbicides found in Human Urine by Dirk Brändli und Sandra Reinacher.http://www.ithaka-journal.net/herbizide-im-urin?lang=en

http://www.uccs.mx

Monsanto against Mexico’s honey producers.

Monsanto’s bitter seeds have given another blow to Mexico’s honey producers that had previously succeeded in stopping short the transnational corporation’s plan to plant 253,000 acres of transgenic soybeans in the Yucatan Peninsula that would have jeopardized beekeeping in the region, the main livelihood of more than 25,000 families.

A clever combination of social and legal management waged by over 60 organizations of honey producers managed to suspend by means of protection to appeal an authorization that would have granted Monsanto free trade of their genetically modified soy that would affect Mexico’s honey beekeepers in the states of Chiapas, Campeche, Yucatan and Quintana Roo. The Secretariat of Agriculture, Livestock, Rural Development, Fisheries and Food (SAGARPA) of the federal government had issued the authorization.

Mexico’s honey producers lose court battle

But the power of the transnational corporation again showed its effects. Last week, the First District Court of Yucatán denied federal protection to Mexico’s honey producers and gave the green light to the planting of Monsanto’s GM soybeans in the state.

The plaintiffs had argued against the unconstitutionality of the SAGARPA permit for its violation of environmental laws and the precautionary principle.  In addition, they argued against the breakdown of the right of indigenous peoples to be consulted, the denial of the right to work and the omission of negative opinions regarding the planting of transgenic soybeans issued by the National Commission of Natural Protected Areas and the National Commission for the Knowledge and Use of Biodiversity. The final resolution from the judge dismissed the allegation.

The protection appeal was filed in district courts on Monday February 27, 2012, and was signed by farmers, indigenous groups, traders and exporters of honey from the Yucatan peninsula. In 1998, Monsanto began planting experimental transgenic soybeans, in 2010 it began the pilot phase of the project and in May of this year SAGARPA granted permission to the commercial planting, which also included the use of 13,075 tons of seed. In June the operation was granted provisional suspension and now the U.S. company’s lobbyists have taken away the legal defense of honey producers.

The influx of transgenic pollen soy pales poorly in the shadow of the quality of Mexican honey. Mexico is the third largest exporter of honey, 40% of domestic production is obtained from Yucatan, Campeche and Quintana Roo, and 98% of the honey that comes from the Yucatan Peninsula is exported to the European Union. The release of transgenic grains will ruin the beekeeping sector that is essential not only for the economy and agriculture but also for the conservation of ecosystems. The European Union plans to either ban the honey contaminated with GM pollen or require it to be labeled upon distribution as it did late last year, the decision has affected the population dependent on the production and export of honey.

According to a report by the Ministry of Economy, 26,800 tons were exported in 2011 with a value of about $ 90 million – in light of irresponsibility of the federal government and the interests of the transnational corporation, none of this matters.

Alfredo Acedo is media director and adviser to the National Union of Autonomous Regional Peasant Organizations in Mexico.

Translation: Nidia Bautista

http://www.voxxi.com/monsanto-bagainst-mexico-honey-producers/

Audiencia de Comunicación. Tribunal Permanente de los Pueblos.

DECLARACION DE SAN DIONISIO DEL MAR CONTRA MEGAPROYECTO EÓLICO. OAXACA, MÉXICO.

DECLARACION DE SAN DIONISIO DEL MAR

 Encuentro Nacional

La Nación Ikojts en Resistencia contra el Megaproyecto Eólico.

Las comunidades, pueblos originarios, cooperativas de pescadores, organizaciones sociales, colectivos de jóvenes, radios comunitarias y medios independientes, ambientalistas y defensores de derechos humanos, reunidos los días14 y 15 de Septiembre del 2012 en la comunidad Ikojts de San Dionisio del Mar, Oaxaca nos hemos encontrado para compartir la situación de nuestros pueblos frente a proyectos neoliberales y tomar acuerdos para impulsar acciones conjuntas. De principio  hemos expresado nuestro compromiso por el respeto a nuestras formas de vida comunitarias y por enfrentar todo tipo de proyecto que signifique despojo de los bienes naturales y culturales de nuestros pueblos.

Considerando

1. Que durante mas de 500 años los pueblos indígenas hemos emprendido una lucha por la reivindicación de nuestros derechos y hemos defendido con sangre el territorio heredado por nuestros abuelos y abuelas, convirtiéndonos en los guardianes de los mismos y herederos de la sabiduría de nuestra cultura.

2. Que las políticas del mal gobierno buscan convertir en mercancía nuestro patrimonio natural y  cultural, amenazando nuestra vida y supervivencia mediante proyectos de “desarrollo” impuestos como el Plan Puebla-Panamá y rebautizado como el Proyecto Mesoámerica, dentro del cual se encuentran las mineras, represas, supercarreteras, parques eólicos, plantaciones forestales y otros proyectos de despojo y muerte que sólo benefician a las empresas trasnacionales. Estas Políticas y proyectos de inversión global se han venido imponiendo violando nuestro derecho legitimo a la consulta previa, libre e informada, el cual es reconocido por instrumentos legales internacionales suscritos y no cumplidos por el gobierno mexicano.

3. Que poseemos una relación espiritual con nuestras tierras, territorios, mares y recursos naturales, formando una propiedad colectiva de nuestros pueblos y comunidades por lo tanto nuestro territorio no es una mercancía que se pueda vender, rentar o privatizar.

4. Que el respaldo y abierta complicidad de los gobiernos federal, estatales y municipales a través de las concesiones, permisos y autorizaciones agilizan el proceso de despojo y muerte,  y con ello se está dando prioridad a las grandes empresas y a la generación de ganancias a costa de la vida y el sufrimiento de pueblos enteros.

5. Que México atraviesa una profunda crisis social, política y económica provocada en buena medida por políticas devastadoras, las que han ocasionado una serie de graves violaciones a  los derechos humanos de los pueblos indios de nuestro país.

  Con base a lo anterior

Denunciamos:

La imposición del megaproyecto eólico San Dionisio a través de la compra de voluntades amenazas, agresiones, engaños  y corrupción ha generado un profundo conflicto interno en los pueblos ikojts; a raíz de la imposición de este proyecto se ha agudizado el divisionismo y las confrontaciones entre comunidades. El megaproyecto eólico  “San Dionisio” impulsado por consorcio Mareña Renovables formado por el fondo de infraestructura Macquarie México, Fondos nacionales para la infraestructura (FONADIN), PGGM, Fondo de Pensión Holandés, Mitsubishi. sólo ha traído enfrrentamientos entre nuestras gentes.

Este proyecto que significa despojo y destrucción de recursos naturales ha contado con la abierta complicidad del gobierno federal que encabeza Felipe Calderón, del gobierno estatal  de Gabino Cue y del desconocido presidente municipal Miguel López Castellanos así como del comisariado de bienes comunales, estos dos últimos manipulados por caciques priístas y financiados por las empresas extranjeras.

Al hostigamiento, amenazas y persecución judicial en contra de los defensores de la isla de San Dionisio del Mar se han sumado las agresiones directas y es público, que los caciquillos priistas con financiamiento de las trasnacionales están integrando un cuerpo de golpeadores para romper la resistencia al megaproyecto.

En la Isla de San Dionisio y en la Barra de Santa Teresa  (Tileme) se encuentran los lugares sagrados de nuestro pueblo los cuales serán destruidos y profanados; y cientos de hectáreas de manglar blanco, y rojo que serán devastadas de imponerse este megaproyecto.

Hasta ahora el megaproyecto eolo-eléctrico que se está imponiendo en el Istmo de Tehuantepec no ha generado beneficios a las comunidades, por el contrario si ha provocado contaminación de cuerpos de agua, destrucción de manglares, despojo y saqueo de los recursos naturales y pérdida de capacidad productiva. Ni siquiera las comunidades afectadas por los 14 parques eólicos se han beneficiado con tarifas preferenciales de consumo eléctrico . Esto nos lleva a preguntarnos a quien sirven esos megaproyectos y la respuesta es obvia a las grandes empresas trasnacionales como CEMEX, Wall Mart, Nestlé, Iberdrola, FEMSA-Coca Cola, Bimbo, Preneal, Vestas.

Por ello

Demandamos:

A los directivos del Banco Interamericano para  el “Desarrollo” BID y de las empresas inversionistas del Proyecto Eólico San Dionisio así como a los gobiernos federal y del estado de Oaxaca su cancelación inmediata.

Al Gobierno de Felipe Calderón cumplir los tratados y leyes internacionales y así respetar nuestro derecho a ser consultados sin presiones, en nuestra lengua y con respeto a nuestra costumbre

Al Gobierno de Oaxaca la cancelación inmediata de las acciones penales en contra de los opositores al megaproyecto; acciones penales por cierto iniciadas por los caciques priistas.

Hemos Acordado:

Realizar en los próximos días movilizaciones y acciones de denuncia y de presión en contra del BID y de las empresas trasnacionales por promover proyectos que significan despojo y la muerte para nuestros pueblos. Asimismo generaremos acciones de protesta en la Unión Europea en contra de los inversionistas holandeses por dañar el patrimonio territorial y cultural de la Nación Ikojts.

Exigir a los gobiernos federal y estatal el reconocimiento irrestricto al derecho a la consulta previa, libre e informada de los pueblos originarios.

Movilizarnos para exigir al gobierno estatal el alto al hostigamiento y al ambiente de violencia que los caciques priistas y empresas eólicas han emprendido en contra de los pueblos ikojts de San Dionisio del Mar y San Mateo del Mar.

Impulsar el respeto del ejercicio de la autonomía desde nuestras comunidades así como defensa de nuestros territorios, articulándonos con las organizaciones sociales, jóvenes y pueblos en resistencia del Istmo de Tehuantepec, de Oaxaca y del país.

Llamamos a las organizaciones sociales, a los jóvenes y a los pueblos de este país que ante la nueva invasión europea coordinemos nuestras acciones  en la defensa de nuestros territorios amenazados por  proyectos mineros, carreteros, presas, represas y eólicos. No a la Imposición, No al Despojo.

Hacemos un llamado a la II Convención Nacional Contra la Imposición para que retome nuestra demandas en defensa de los derechos y territorio de la Nación Ikojts y asuma como propias las acciones que emprenderemos; desde ahora expresamos nuestra adhesión a la misma.

 ¡No al Megaproyecto eólico que afecta a los pueblos Ikojts!

¡Fuera las trasnacionales de México  y del Istmo de Tehuantepec!

¡ Alto a la represión de los movimientos sociales!

¡Alto de los abusos de la CFE!

Asamblea General de Comuneros de San

Dionisio del Mar, Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo en Defensa de la

Tierra y el Territorio, Alianza Mexicana por la Autodeterminación de los

Pueblos (AMAP), Frente de Pueblos Indígenas del Bajo Mixe-Choapam-Oaxaca,

Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota; Grupo

Solidario La Venta, Cooperativa Santa Rosa de San Francisco del Mar, Radio Las

Voces de los Pueblos 102.1 FM, Radio Huave. San Francisco del Mar 94.1 FM,

Radio Tekuani, Movimiento Agrario Indígena Zapatista-Veracruz (MAIZ-Veracruz),

Red Nacional de Resistencia Civil contra las Altas Tarifas de Energía Eléctrica,

Red Mexicana de Acción frente al Libre Comercio (RMALC), Unión de Comunidades

Indígenas de la Zona Norte del Istmo (UCIZONI), Lunas del Sur AC, Frente en

Defensa de la Tierra y el Agua de Tlaxcala, Puebla y Morelos, Movimiento

Agrario Indígena Zapatista-Oaxaca, Red Nacional de Resistencia Civil contra las

Altas Tarifas Eléctricas, Comunidades Campesinas y Urbanas Solidarias con

Alternativas (COMCAUSA), Movimiento por una Nueva Sociedad Democrática, Revista

La Rebelión de Tehuantepec, Unión Campesina Emiliano Zapata Vive(UCEZ-VIVE),

Instituto Superior Intercultural Ayuuk, Organización Campesina Indígena de

Oaxaca-CNPA; comunidades y organizaciones locales de San Mateo del Mar, Xadani,

Barrio Nuevo, Coordinadora de Colonias Unidas de Salina Cruz; Unión Hidalgo, Álvaro

Obregón, Huamúchil, estudiantes de la UNAM, UMAR, UABJO, jóvenes del Movimiento

#YOSOY132 de Tehuantepec, Ixtepec, Salina Cruz, Matías Romero y Juchitán,

Congreso Nacional Indígena; Radio Totopo de Juchitán, La Otra Radio de Unión

Hidalgo y otras más.

The ‘wind rush’: Green energy blows trouble into Mexico.

SAN MATEO DEL MAR, MEXICO

The Isthmus of Tehuantapec, Mexico‘s narrowest point, is a powerful wind tunnel of air currents whipping through the mountains that separate the Pacific and Atlantic oceans.

Here, on the Pacific side, the wind shapes everything from the miles-long sandspits of Laguna Superior to the landscapes of the indigenous people’s hearts.

Howling constantly through thatched roofs, the wind is powerful enough at times to support a grown man leaning back as if in a chair. Gales average 19 miles per hour, slapping waves over the bows of fishing skiffs and sandblasting anyone standing on the beach.

The wind is “sacred” in this village, says indigenous Huave fisherman Donaciano Victoria. “We believe that the wind from the north is like a man and the wind from the south is like a woman. And so you must not disrespect the wind.”

North, in the town of La Venta, one woman says that when she leaves the isthmus, she’s struck by how still the rest of the world is.

Others have noticed, too: There are few places like this on earth.

This isolated region of the state of Oaxaca is one of the world’s most continuously windy spots. And because wind is a valuable commodity in a world seeking alternative energy, a “wind rush” – reminiscent of the gold and oil rushes of other eras – has swept into the isthmus.

Wind energy companies have swarmed to the area with big plans for wind farms to power the likes of Coca-Cola plants and Wal-Marts and a push to acquire huge tracts of land to do so. The “rush” for land farmed by locals since ancient times has divided the impoverished indigenous population over money, land rights, and changing values. Villagers’ distrust of outsiders has led to increasing unrest throughout the Pacific edge of the isthmus for several years. Most recently, around the Laguna Superior, it has included a paralyzing blockade of one village by another and, in October, a deadly shooting at a demonstration.

“Oaxaca is the center of communal landownership. There is probably no worse place to make a land deal in Mexico,” says Ben Cokelet, founder of the Project on Organizing, Development, Education, and Research.

And yet, with such an overwhelming wind resource, it was bound to attract development. The rush for Tehuantapec’s wind energy is a green-tinged twist in the age-old story of resource extraction: The quest for “clean” energy isn’t always so clean.

Farmers shocked at size of turbines

Mexico’s potential wind energy capacity is enormous: 71 gigawatts, which is 40 percent more than the nation’s entire installed electricity-generating capacity, including coal, gas, and hydropower. That potential was behind Mexican President Felipe Calderón‘s promise at the 2010 United Nations Climate Change Convention in Cancún to double solar and wind energy production from 3.3 percent of the nation’s energy production to 7.6 percent in just two years (a goal Mex­ico is on track to hit later this year).

And,” Mr. Calderón noted then, “the Isthmus of Tehuantapec is the area of greatest wind energy potential in the world.”

Wind developers have known this since the mid-1990s, when they first targeted land here for wind farms. Today, the region’s wind production is about 2,500 megawatts (enough to power, given the nearly constant wind, about 870,000 US homes).

The first town to see turbines was La Venta (pop. 2,000), north of Laguna Superior. Today, rows of turbines surround the town. The howl of the wind is now punctuated with the rhythmic sound of windmills.

“Whenever I am working there is this never-ending sound – thrum, thrum, thrum,” says Alejo Giron Carraso, a La Venta farmer who works in the shadow of monstrous turbines.

For those without land, the development has been a boon.

“It’s helped us a lot. Our parents are old and we didn’t have much. For a lot of the people in this community it’s meant a lot of work,” says a woman identifying herself as part of the Betanzos family that runs a small La Venta restaurant.

For those with land, who have depended on farming, the economics are more complex: Most of the land here is communal – analogous to native American reservations – held by Zapotecs, the dominant indigenous group in southern Mexico. Decisions to lease land to developers are made by local leaders, but the prices paid for individual land parcels are a patchwork of values that have led many farmers to feel cheated where turbines are already up and running.

Many locals who have given up land are illiterate and not savvy about the process. They recall meetings with developers in which model windmills the size of dinner platters were shown, leading them to believe they could continue farming around them. But they were shocked to see 15-to-20-story turbines rise across acres of their land.

Some claim their land was permanently damaged by construction or that they are no longer allowed on it. Others say they were pressured to sell land rights for a fraction of their worth and that community leaders got better deals for their land.

“The first guy or two that bites gets [$8] per square meter. That’s a hundred times better contract than the other people,” says Mr. Cokelet. “But the 98 percent of farmers who sign afterwards sign on for rock-bottom prices. Those one or two people who bite – they don’t bite because they’re lucky. They bite because they know someone. And their job … is to sell it to all their neighbors.”

While wind developers involved in the La Venta wind farms declined comment on specific contracts, other wind developers in the region admitted in Monitor interviews that the only way to acquire land in this communal setting is to deal with community leaders who may enjoy more benefit from signing first. Indeed, some were flown by the developers to Spain to see working wind farms.

The isthmus has a difficult history with outside investors. In the late 1800s the United States eyed it as a potential passage to Asia, and later as an alternative to the Panama Canal. In the 1990s, community groups fought off a Japanese attempt to build a shrimp farm in the shallow lagoon. More recently the state-run oil company Pemex has crisscrossed the region with pipelines that have leaked.

So the region’s notoriously prickly view of outsiders has made the isthmus a difficult place to develop.

“People kept telling me, ‘You know we’ve been experiencing globalization for a really long time,’ ” says Wendy Call, who has written about the isthmus and notes that the Aztecs invaded first. “But I think there is a sense of fatigue, [that] ‘all the other times this has happened it hasn’t gone well for us.’ ” [Editor’s note: The original version misquoted Ms. Call as saying the Aztecs were invaded first.]

Most of Tehuantapec’s communal land cannot be sold, so companies lease. A standard contract lasts 30 years, with automatic renewal.

Wind farm developers in La Venta pay a third to a sixth of what energy developers do in, for example, southeast Wyoming (the only comparably windy place in North America).

But comparisons are deceptive. Wind farms pay – either as profit sharing or flat fee – based on how the land is used: for turbines, roads, or power lines. In Wyoming, a landowner may lease hundreds or thousands of acres to a developer for tens or even hundreds of thousands of dollars. In the isthmus, most farmers control only two to 20 acres: If a turbine doesn’t land on one’s plot, payout may be as little as $300 to $400 per year.

Profit sharing in developed countries falls close to 5 percent. But in Oaxaca the market rate was determined to be 1 percent, says Jorge Me­gías Carrión, director general of Pre­neal, a Spanish company developing a wind farm here. “So we negotiated with the people, and we saw that we could enlarge that amount of money.”

Preneal now pays landowners 1.4 percent of electricity profits. Acciona, another Spanish wind company working here, pays the equivalent of as little as 0.5 percent, according to landowners who signed contracts.

In Wyoming, landowners maintain access to their land, but here locals can lose the ability to work their small plots – either by being denied access or because turbine construction destroyed irrigation channels.

Anti-wind power graffiti now mars the walls of La Venta, and even some people who got a fair deal say their children are deserting the region because there is no future on the land.

Wind farm advocates say benefits go beyond just direct payments; wind farms bring much-needed jobs. Certainly wind farms demand a great deal of labor to build, but once running they are maintained by a few dozen highly skilled people, generally from the outside. However, many jobs are created to service those workers.

Still, in recent months people have started taking to the street to express dissatisfaction with La Venta’s wind deals. In October, unrest turned deadly: A group of wind turbine contractors coming home from a project ran into anti-wind power protesters blocking a highway. Arguments led to scuffles, and one contractor was shot dead, say witnesses and relatives of the victim.

Wind companies say that a majority of locals support wind farms and suggest that unrest arises from old rivalries and misinformation.

But one Oaxaca State official disagrees, blaming foul public sentiment on previous administrations being too eager to encourage outside investment. “They didn’t have experience in renewable energy. They didn’t have experience in wind power. Of course they would have many errors,” says Alejandro E. Velasco Hernandez, director of Renewable Energy for the state of Oaxaca, whose National Action Party won state control in 2010 from the Institutional Revolutionary Party, which had held it for 80 years.

“But,” he adds, “now we have many opportunities to improve.”

South from La Venta the shores of Laguna Superior are dotted with fishing villages of the Huave people. Here since ancient times, they’ve dwindled to a population of less than 20,000. The lifestyle in this area is markedly different from that of the north: Pavement gives way to dirt roads; thatched buildings are common, with high walls to counter the wind; women wear traditional clothing; and illiteracy is high.

And here, where the wind is embraced personally as a spiritual force, there is a distinct unfriendliness toward outsiders. Local belief says the “male” wind shaped the land while the “female” wind brings shrimp – the main livelihood.

In 2004, Preneal proposed a 300-megawatt wind farm on 4,000 acres in the town of San Dionisio. The company had previously approached the Mexican government to set up offshore turbines in the lagoon, but the government demanded 7 percent of the energy profits. So Preneal approached the town – which is composed of two villages, Pueblo Nuevo (New Town) on the mainland and the smaller Pueblo Viejo (Old Town) on an “island” attached to land by a thin sandspit. Pueblo Viejo is perfect for turbines, offering offshore conditions in constant wind without having to build in water.

Preneal offered the town 1.4 percent of profits, plus $500,000 per year for the right to use Pueblo Viejo land, says Mr. Megías.

The company played informational videos and assured the Huave governing assembly that turbines are harmless, recall local leaders. But when the town appeared ready to vote it down, says one Pueblo Nuevo community member close to the negotiation who asked not to be named, Preneal warned that the crucial shrimping industry might be hurt if the company was forced back to plans to build in the lagoon. Preneal’s Megías denies that was intended as a threat.

The town assembly then unanimously voted to allow a wind farm on town land. Money began flowing to the assembly, but none reached the people who will host the turbines, says Teodulo Gallegos Pablo, a fisherman and Pueblo Viejo village authority who votes in the town assembly. “There have been no payments [to the isolated community].”

Megías says Preneal paid the assembly but is not responsible for distribution of the money.

Mexican law requires “free and informed” consent for the land. But Mr. Gallegos contends that the people of Pueblo Viejo still don’t know what they agreed to. Preneal promised that the turbines would only go on an isolated sandspit alongside fishing grounds – yet the contract clearly covers the whole island, and locals report that the company has taken soil samples in their fishing grounds.

“At first the people did agree,” Gallegos says of his constituents. But not long after the contract was signed “some lawyers explained it to us and that’s when the [Viejo] people stood up and said ‘no.’ “

The project is moving forward.

“The playing field is often very unequal,” observes James Anaya, UN Special Rapporteur on the Rights of Indigenous Peoples.

He likens land acquisitions in indigenous areas to colonial-era models of land grabs.

Looking at the Preneal deal in Pueblo Nuevo and Pueblo Viejo, he observes: “No Spanish or any other company would go to the bargaining table on a technical issue without their [own] technicians. And [yet] they expect indigenous people to.”

Village vs. village

In other cases, the wind farms have exacerbated old rivalries.

Perhaps the most divisive and complex fallout from the wind farms is in Santa Maria and San Mateo del Mar – two Huave towns sharing a Manhattan-size peninsula.

For generations, the towns have feuded over a strip of land that Santa Maria owns but that the more traditional San Mateo con-siders sacred.

The village of San Mateo del Mar is renowned among archaeologists for the purest existing form of Huave culture: Women still weave and wear bright huipil (blouses), and men fish from land with nets connected to kites. Roman Catholic priests are expected to partner with the shamans, who worship natural forces, such as the wind.

When Santa Maria sold the rights to the contested land to build devices that harness wind, San Mateo snapped. Following a series of violent confrontations, San Mateo blockaded the only road to the mainland.

“They said they were going to starve us to death,” says one Santa Maria farmer. It’s not starving, but Santa Maria has certainly withered because getting in and out of the town now is only possible via a fearsome skiff-trip across heavy swells. To visit San Mateo, five miles away, Santa Marians must travel 70 miles by boat, taxi, and bus around the lagoon.

The Santa Maria village council says it needs wind turbines now more than ever. “The situation here is destitute,” says Tarcio Jimenez José, a village leader. “There’s nothing here…. The need forces us.”

When asked about the local schism, Megías at Preneal blames it on the “violent leaders” in San Mateo. He said he was not aware of any religious role of wind, though his company published a book celebrating Huave culture and history.

Beatriz Gutierrez Luis, a San Mateo teacher and activist, says: “I understand this is supposed to be a form of clean energy. [But] if they gave us all the money in the world, we’d say ‘no.’ Our children and our grandchildren will depend on the fish, the shrimp, the love of the land, respect for nature, and all of our cosmology we have as an indigenous community.”

Even so, the wind farm construction in Santa Maria is slated to go ahead, with turbines delivered by boat. Preneal will not do the work: It sold, for $89 million, the rights to the land in San Dionisio and Santa Maria to an Australian investment company and Coca-Cola bottling franchise. The partnership says the disputed land won’t be developed.

Locals want control

Mexican wind energy capacity has grown fourfold in the past two years, to 500 megawatts. It has helped push Mexico’s total renewable energy production to 26 percent of total electric output.

Most renewable energy here is provided by foreign companies. But a few locals are now trying to get into the game. Vincente Vasquez Garcia represents Ixtapec, a community just east of La Venta, which is attempting to create, manage, and profit from its own wind energy in partnership with a wind company.

“We cannot pass up this opportunity for our community,” says Mr. Vasquez, who settled as an adult in Ixtapec and has energy sector experience. “But … [w]e want a different kind of wind development.”

The idea, he says, is for the wind farm to fund benefits such as better schools. Such models are emerging elsewhere, but without access to expertise, this is nearly impossible for largely illiterate communities.

Regardless of who builds them, wind farms are now a permanent fixture on the isthmus skyline.

“Before, no one knew who we were,” says the La Venta restaurant worker. “Now, when I say, ‘I’m from Oaxaca – you know, where the windmills are,’ they know where I am from.”

http://www.csmonitor.com

Migrantes centroamericanos: miles suben a la bestia.

El día 17 partió de Arriaga el tren La Bestia con mil 500 migrantes indocumentados sobre 40 vagones, rumbo a Ixtepec, Oaxaca. El recorrido de 300 kilómetros se realiza en 12 horas, en esta ocasión durante el día con temperaturas de 40 grados. Cientos de indocumentados no abordaron ese tren por precaución al ver abarrotados los vagones que cuentan con una rejilla a la que es más fácil asirse o amarrarse por la cintura para no caer si los vence el sueño. Ante el temor de sufrir una caída de seis metros de un tren en movimiento, cientos de posibles viajeros se quedaron por dos días en distintos lugares para esperar al próximo tren. Algunos esperan en la Casa del migrante “Hogar de la misericordia” que dirige el presbítero Heyman Vázquez Medina, otros más en las vías y cercanías del ferrocarril, expuestos a asaltos, y otra buena cantidad en posadas económicas, incluso pernoctan entre las tumbas y criptas del panteón municipal.

Mientras esperan a que venga de regreso el tren de Ixtepec, que se descarriló sin consecuencias graves en su última ruta, los migrantes buscan trabajo informal en Arriaga para conseguir pesos mexicanos y llamar a casa, comprar agua, comida y con suerte una linterna. Ante las altas temperaturas, otros se dan un baño en el diminuto caudal del río Lagarteros.

De Ecuador, Honduras, Nicaragua, El Salvador y Guatemala. Hombres y mujeres, incluso embarazadas y algunos niños. Pretenden llegar al centro y norte de México y a Estados Unidos, “para encontrar trabajo”, a decir de Josefa, salvadoreña de 26 años que espera el tren en la casa hogar junto con su hijo de cuatro años.

“Los maras no dejan trabajar, quieren jalar a los niños y maridos, si no se les unen los matan, en mi colonia mataron a tres niñas por ir a la escuela en un barrio distinto al suyo, hace pocos días a un niño lo quisieron matar por lo mismo. Yo quiero que mi hijo estudie porque yo no pude. En mi tierra si la gente sale de noche, desaparece y luego aparecen muertos sin cabeza, vivimos con miedo y desesperación. Aquí en México hay gente linda, los negocios están abiertos hasta la noche. Vengo con mi esposo y suegro, si no, no me hubiera atrevido”.

Josefa cuenta: “Salí de El Salvador hace ocho días, llegué aquí en cuatro usando combi y caminando, tardamos mucho porque el niño se cansa de caminar y lo tenemos que cargar, tengo miedo de una violación pero quiero seguir, aquí la gente regala cosas de vez en cuando para mi hijo. El otro día en el tren iban más de mil personas y viendo a los mutilados no me quise arriesgar”.

Walter, 25 años, músico: “En El Salvador los maras matan a jóvenes, los acusan de pandilleros, me perseguían. Tuve un altercado por ser homosexual, me intentaron violar. Ya viví un año en el Distrito Federal, tenía los papeles para sacar mi fm2 pero tardé, fui a Tapachula para sacar pasaporte pero los papeles caducaron, me pedían una carta de oferta de trabajo que no pude obtener y cerraron mi caso. En el df limpié casas, cuidé a una señora diabética y vendí en un tianguis. La gente al ver que soy centroamericano siempre me quería cobrar más y me miraban de manera extraña, también encontré gente buena, hice amigos. La primera vez fue duro porque es muy difícil ser homosexual y migrante. En Medias Aguas muchos quieren robarnos, nos golpean y violan, pero tenemos que viajar en el tren con los delincuentes armados. Paleros les dicen a los ladrones”.

Una hondureña de 35 años espera al tren: “Soy madre de familia, salí para mejorar con un amigo, un muchacho que me dejó botada aquí. Era un conocido pero tomaba mucho, cuando llegamos al albergue se puso a tomar y molestar, lo corrieron pero no me fui porque no puedo arriesgar mi vida por andar con él. Le pague diez mil lempiras y aquí me pedía veinticinco mil más, quería venir comiendo bien, comprando ropa y zapatos, prometió llevarme al DF.

“Tengo miedo de subirme al tren porque cuando lo corrieron y no me quise ir con él, me amenazó, es amigo de los zetas y tengo miedo de encontrármelo en el camino, dijo que avisaría a los zetas pa’ que me encuentren, pero Dios siempre le pone a uno gente buena en el camino. Quiero ir al df y de ahí a Monterrey pero no más arriba. Nunca me he subido al tren, me da miedo caerme.

Un empleado de Ferrocarril del Itsmo de Tehuantepec, empresa que transporta harina de Minsa, cemento de Cemex y granos de Conasupo cuenta que a pesar de ver cotidianamente desde hace cinco años a los cientos de indocumentados que trepan los vagones, se sigue sorprendiendo al ver los enormes grupos de personas que caminan por las vías cuando la máquina llega.

Al atardecer del jueves 19 por fin llega la locomotora de La Bestia, reúne los vagones de las empresas mencionadas y los transfiere de cuatro carriles a una línea principal. Tras el primer pitido, de inmediato abordan “los mejores” vagones quienes esperaron en las vías calientes y a la sombra de los escasos árboles. Los vagones óptimos son los que tienen escaleras completas para llegar al techo, dos pasillos con perforaciones dentadas para mejor agarre de los zapatos. Los migrantes usan cartones como colchonetas; los más precavidos llevan un lazo para amarrarse por la cintura en caso de quedar dormidos en algún momento de las doce horas a Ixtepec. Es necesario llevar la mayor cantidad posible de agua pues el metal se pone caliente. A veces el viaje es al sol; ésta vez será de noche, con ráfagas que tambalean a cualquiera al cruzar La Ventosa.

En los vagones “seguros” viajan mujeres, parejas y familias, algunas con niños muy pequeños; también los más precavidos y experimentados. Sentados en los primeros sitios, algunos festejan con una cerveza en lata, llaman a casa desde sus celulares para anunciar que están por partir.

En los vagones posteriores suben los “mecateros”, que se sirven de un lazo para ir escalando a falta de escalera. En el techo de esos vagones no hay una sola saliente para asirse. El tren va a tope; entre los indocumentados se infiltran los “halcones”, informantes de los traficantes o polleros. Su labor es investigar en qué condiciones viajan los centroamericanos, cuánto dinero traen o cuánto podrían conseguir con sus familiares vía telefónica para ser extorsionados en el camino.

Conforme pasan las horas y el trabajo de unión de los contenedores avanza, aparecen “de quién sabe dónde” grupos de 50 a 100 jóvenes en el lado opuesto, ocupando la vía. Cargan mochilas. Optimistas los más chicos, sonríen, vestidos a la última moda centroamericana, gorras con estampados brillantes y tenis. Dirigen señas y muecas a las cámaras de televisión y los fotógrafos que acudieron a registrar esta escena que desde 2005 no se había repetido. Un éxodo poco común dicen algunos. Sobre las vías, mujeres de Arriaga venden agua mineral a diez pesos, afocadores a treinta, tortas, comida casera. Unos misioneros mormones aprovechan para predicar un poco. Flashes. El tren se va.

Texto y fotografía: Moysés Zúñiga
Arriaga, Chiapas. 20 de abril

http://www.jornada.unam.mx/2012/05/12/oja-miles.html


@twewwter

September 2020
S M T W T F S
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930  

Join 727 other followers

Archivo