Posts Tagged 'indigenous movements'

Documental: Amazonia, masato o petróleo.

Contexto:

El masato es la bebida que elaboran los indígenas amazónicos con yuca hervida. Lo beben todas las etnias y a todas horas, a las reuniones, celebraciones y por agasajar los visitantes. El masato es la bebida que da identidad a la cultura indígena. El petróleo no. El petróleo, por mucho que debería parecer signo de riqueza, lo es de desestructuración social y cultural, de contaminación, de enfermedad y de muerte. Y si hablamos de petróleo, también hablamos de biodiesel y de los millares y miles de hectáreas que se pretenden incorporar al cultivo de palma aceitera por producir el mal nombrado combustible renovable.

Sinopsis:

“Amazonía, masato o petróleo” quiere mostrar el menosprecio de los poderes políticos y económicos hacia la selva y sus pobladores, porque practican una economía de subsistencia y no son productivos. Quiere denunciar la política del gobierno contra los indígenas y campesinos de la selva, considerados ciudadanos de segunda categoría, que son invadidos, engañados y desplazados de sus comunidades por entregar los recursos a las grandes empresas nacionales y transnacionales con la intención principal de dar satisfacción al Tratado de Libre Comercio en los Estados Unidos de América.

Aun así, la selva ha dicho basta y ha empezado a movilizarse y levantar la voz contra los decretos ley que amparan esta política neoliberal del gobierno. La Amazonía quiere marcar su propio ritmo de crecimiento, reclamar dignidad por las personas y respeto por su cultura.

Ficha Técnica:

Director: Josep Ramon Giménez

Producción: Lliga dels Drets dels Pobles

Asistente de producción: Elisenda Salomó

Guión y realización: Josep Ramon Giménez

Grabación y preproducción: Teleandes Producciones

Director de fotografía: Fernando Valdivia

Montaje y postproducción: Carlos Padilla

Música: Robert Santamaría

Año y país de producción: 2009, Perú.

Idiomas: castellano y chayauita.

Subtítulos: castellano.

Duración: 52 min.

Contacto: indigenes@dretsdelspobles.org

Web: www.masatopetroli.org

Organiza: Lliga dels Drets dels Pobles

http://biodiversidadla.org/Principal/Recursos_graficos_y_multimedia/Video/Video_Amazonia_masato_o_petroleo

Desinformémonos: Hasta siempre Martha.

El 27 de marzo falleció Martha de los Ríos, una guerrera originaria de Chihuahua. Ex comunista, cristiana comprometida y zapatista hasta el final de sus días, Martha deja un legado de congruencia y compromiso. Su sobrina Alicia de los Ríos rehace su andar en este amoroso retrato.

En los duros inviernos de San José de Bachíniva, Chihuahua, nació  Martha De Los Ríos Merino el 21 de enero de 1945, hija primera del matrimonio de Alicia Merino y Gilberto De Los Ríos. Mientras su madre -profesora rural que estudió docencia por correspondencia- salía a organizar diferentes escuelas de la región,  los hijos, Martha, Irma, Irene, Alicia y Gilberto, quedaban a cargo del padre agricultor. La familia De Los Ríos Merino nunca fue como todas las del pueblo, recordaría siempre Martha. Alicia mamá provenía de una familia pobre, magisterial, mientras que Gilberto era hijo de un comerciante pudiente, un agricultor con extensas tierras.

–Siempre preguntaba a mi mamá por qué no tenía una fotografía vestidos de novios, recordaba Martha.

Los primeros años del matrimonio fueron duros. Alicia como profesora y directora de la escuela del pueblo de San José apoyaba al movimiento agrarista de Socorro Rivera, quien luchaba contra los latifundistas de la región de la Babícora. En algún festival que la profesora organizó, Rivera llegó como invitado. La maestra redactó, junto al agrarista, la propuesta para decretar la expropiación de tierras.

Martha y los hermanos siempre tuvieron como referente de justicia a su bisabuelo, Heliodoro Olea Arias, quien desde 1905 entró en comunicación con los hermanos Flores Magón y Juan Sarabia, para participar en el levantamiento armado contra el régimen porfirista. A “Papá Lolo”, como lo llama la familia, lo aprehendieron en Bachíniva el 7 de noviembre de 1905. Lo trasladaron primero a Chihuahua, luego a México, hasta que llegó a la cárcel de San Juan de Ulúa, Veracruz donde permaneció hasta 1908. Heliodoro, al llegar a Bachíniva declararía: “Salí cadáver, pero no gusano”, frase que hizo suya su bisnieta Martha. La oyó cientos, miles de veces de la voz quebrada, ranchera y llorosa de su padre cuando relataba la tortura de Heliodoro en la cárcel. El bisabuelo Olea no terminó sus andanzas con su liberación. Abraham González lo nombraría Capitán del Ejército Libertador durante los inicios de la Revolución Mexicana en el noroeste de Chihuahua.

En ese contexto creció Martha. “Andariega, se la pasaba de visita de casa en casa” la recordarían sus hermanas. En 1959, a los 14 años, salió rumbo a la Ciudad de Chihuahua para ingresar a la Escuela Normal del Estado. La alcanzaría su hermana Irma. Ambas llegaron a vivir con la abuela materna, también profesora. En la normal se encontrarían con cientos de casos como ellas, hijos e hijas de campesinos que por primera vez llegaban a la ciudad para continuar estudios superiores. Entre ellos estaban su propia familia, su hermana Irene llegaría un par de años después, su primo Héctor, Víctor Hugo Rascón Banda y Arturo Gámiz. Toda esa generación de alumnos recuerda el papel importantísimo para su formación del profesor Luis Urías, como un personaje que los guió hacia la educación ética y democrática.

Eran los sesenta y en Chihuahua se vivía una gran movilización en contra de los latifundistas de la serranía donde los estudiantes, la mayoría normalistas, se sumaron a las manifestaciones. Martha siempre platicaría que Arturo Gámiz fue su guía político. La irrupción del Grupo Popular Guerrillero y el posterior asalto al cuartel militar de Ciudad Madera, Chihuahua, impactó profundamente a los estudiantes normalistas, de donde provenían algunos de los guerrilleros muertos durante la acción armada. Martha mantendría la amistad profunda con el resto de la familia Gámiz García, hasta que la persecución los hizo exiliarse fuera del estado.

A mediados de la década de los sesenta el resto de la familia De Los Ríos Merino se trasladó a vivir a Chihuahua, excepto el padre, que iba y venía de San José de Bachíniva. Los amigos de la familia cuentan que esa casa de la colonia Santo Niño los recibía todos los días, tanto para comer, como para dormir. Para fiestas o para reuniones políticas.

Martha debió  terminar sus estudios normalistas en 1965, pero por un año salió de la escuela para pensar qué sería de su vida. Egresó junto a su hermana Irma en 1966. Militante de la Juventud Comunista del Partido Comunista de México, no buscó plaza de maestra, sino que en agosto de ese año viajó a la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas para estudiar en la escuela de cuadros de la Unión de Juventudes Comunistas Leninistas de la Unión Soviética. En la misma delegación estaban  Raúl Jardón, Rosa Rojas y Martha Maldonado, entre otros.  Martha permaneció allá hasta los primeros meses  de 1967.

Al regreso Martha formó parte del ala disidente de la Juventud Comunista, junto a Raúl Ramos Zavala.  Su postura crítica se debió al atraso teórico en la formación de cuadros y a la crítica de los grupos burocráticos en el poder del Partido Comunista Mexicano. Los dirigentes entonces se plantearon desaparecer la Juventud como brazo del Partido. Raúl, Martha y otros, resolvieron desprenderse visibilizando la constitución de organizaciones armadas tendientes al socialismo. Aún dentro de la disidencia, esos y esas jóvenes, entre los que estaban las hermanas De Los Ríos, acudían junto al Frente Inquilinario de los hermanos Güereca a desmontar los terrenos al norte de la ciudad que luego serían ocupados por el Comité de Defensa Popular.

Martha tomó una plaza de maestra en el Valle de Juárez, en la localidad de Guadalupe Distrito Bravos, sector rural cercano a Juárez. Ahí se relacionó tanto con las personas originarias o avecindadas, como con los movimientos sociales que actuaban en Ciudad Juárez. Atea y marxista, Martha siempre tuvo relación con sacerdotes y monjas practicantes de la teoría de la liberación. Acudía regularmente a la Iglesia del Carmen en Juárez, donde el Padre Rogelio Macías daba pláticas de marxismo y organización a empleadas de la maquila.

A principios de los setenta,  en sus idas y venidas por la Juventud Comunista, relacionó a Raúl Ramos con jóvenes juarenses que se encontraban en huelga en el Tecnológico Regional de Ciudad Juárez. Martha tenía cercanía con ellos ya que su hermana menor, Alicia, era estudiante del Tecnológico de Chihuahua y también participaba en las diferentes movilizaciones de los planteles.  En esa época se estaba gestando “La Partidaria”, la cual intentaba unificar a los diversos grupos armados que se crearon a partir de 1969 en México. Martha fue el contacto en Ciudad Juárez de esos jóvenes de Monterrey o Baja California. Por ello, la relación más fuerte que vivió Martha con la guerrilla fue en los albores de lo que después sería la Liga Comunista 23 de Septiembre al lado de Ramos Zavala y Alberto Sánchez Hirales. Tras la muerte de estos, continuó la relación con Ignacio Salas Obregón, Salvador y Luis Miguel Corral García, los hermanos Domínguez Rodríguez, entre otros.

Cuentan sobrevivientes de esa organización armada, que en semana santa de 1973 se fundó el comité regional de la Liga en Ciudad Juárez, hasta donde llegaron Alicia y Martha De Los Ríos, junto con otros muchachos, la mayoría estudiantes del Tecnológico. Sin embargo, Martha era una mujer reconocida dentro de la lucha social regional, por lo que se le consideraba “quemada” y era difícil y riesgoso su paso a la clandestinidad.

Cuando su hermana Alicia, en febrero de 1974, abandonó la casa materna para irse a la clandestinidad, Martha regresó a la ciudad de Chihuahua. Empezó a trabajar en la misma escuela que su hermana Irma, ubicada en la Dale, colonia  marginal a las orillas de la ciudad. Con la ausencia de la hermana que se fue a la guerrilla, Martha acudía regularmente a visitar a los guerrilleros presos que estaban recluidos en la penitenciaría del estado. En marzo de 1977, Martha vio por última vez a Alicia en la ciudad de México. Ella avisó que ya había nacido su hija y que necesitaba que fueran por ella. Diez meses después, se recibieron noticias nuevas de la hermana guerrillera: había sido detenida durante un enfrentamiento por el Politécnico Nacional  en el Distrito Federal. Alicia pudo comunicarse por teléfono desde una vivienda a donde se metió en la fuga huyendo de sus captores y habló a la casa familiar en Chihuahua diciendo: Me van a detener, búsquenme.

Desde entonces, Martha inició el recorrido que comúnmente iniciaron los otros y otras familiares de los desaparecidos políticos, primero de manera individual caminó por oficinas y morgues  gubernamentales, acompañada de amigos o familiares solidarios en el Distrito Federal. Posteriormente encontró a esas señoras, las doñas, madres de familias de otros guerrilleros desaparecidos, de las cuáles ya no se separó. A pesar de la formación política de Martha, su experiencia fue ejemplo de que los familiares de las víctimas no están, y no tienen porque estarlo, preparados para militar de una manera preconcebida por la libertad de sus familiares.  La desaparición de su hermana ocasionó que Martha buscará consuelo en prácticas a las que había sido renuente, como la búsqueda de una fe religiosa. Así, entre oficinas y citas con funcionarios públicos, buscó consuelo junto con familiares en grupos de oración de diferentes iglesias, acudieron con videntes, sacerdotes, pastores, siempre buscando a Alicia. Justo fue el momento en el que Martha encontró a aquellos con los que caminaría el resto de su vida: las Comunidades Eclesiales de Base, la iglesia de los pobres, los jesuitas de la colonia Guerrero en la ciudad de México, los curas rojos como José Llaguno.

Martha y las doñas del Comité de Madres de Desaparecidos Políticos de Chihuahua formaron parte del Frente Nacional contra la Represión, estuvieron presentes en cada movilización de la ciudad de México, huelgas de hambre en Catedral y San Hipólito. Martha se convirtió en madre de Gilberto Sandino el año en que triunfaron los sandinistas. Años después, renunció al magisterio para dedicarse de lleno al Comité.

Los finales de los ochenta serían los momentos más álgidos para el Comité, semana tras semana salían a la plaza Hidalgo, pegaban cartelones en los muros de palacio de Gobierno, tomaban el edificio, se declararon en huelga de hambre dentro de las oficinas del Secretario de Gobernación, marchaban por las céntricas calles y triunfalmente, tomaron la carretera Panamericana que une Chihuahua con Ciudad Juárez. Allá iba Martha con las doñas tomadas del brazo a México, regresaban contentas de haber sido atendidas por Salinas de Gortari, Riviello Bazán y otros funcionarios de la recién creada Comisión Nacional de Derechos Humanos. Martha comprendió la forma de las Doñas para encarar la desaparición de sus hijos: humildes, rogaban por saber de ellos, imploraban a todos los santos encontrarlos. No eran políticas, o así lo creían, solo querían saber de sus muchachos. A partir del gobierno de Zedillo, decidieron que no intentarían volver a ver a ningún funcionario. La movilización sería en la calle, denunciando la existencia de desaparecidos en México por razones políticas.

Pero Martha también llevó la labor del Comité a otros lares. Acompañaron la campaña “Nunca Más” de la cual surgió la Comisión de Solidaridad y Defensa de los Derechos Humanos A.C. (Cosyddhac), fueron parte del Comité Eureka, apoyaron la creación del “Frente Democrático Campesino”,  la movilización de “Mujeres por México”, iniciaron junto con los cristianos comprometidos el “Frente de Consumidores”.

A finales de enero de 1994, recién apareció el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, el Comité recibió una llamada de la cárcel de Parral, Chihuahua. Se trataba de cuatro miembros del EZLN que hacían trabajo político por el norte. Habían sido aprehendidos acusados de robo y atentado contra bienes de la Nación. Martha y las doñas fueron a visitarlos un par de ocasiones mientras movilizaron a las organizaciones hermanas en Chihuahua y el 20 de febrero los compas pudieron salir bajo fianza. Martha y su entonces esposo los llevaron hasta San Cristóbal de las Casas días después. Años después recordaría el Sup por su paso en Chihuahua: “En 1994, en los primeros días del alzamiento, unos compañeros nuestros fueron detenidos aquí, en Chihuahua, cuando intentaban derribar una torre eléctrica. Fueron presos. Y ¿quiénes los sacaron, los cuidaron, los hicieron que fueran libres otra vez? Fueron las Doñas de Chihuahua. Desde entonces, nosotros les mandamos un mensaje: que queríamos adoptarlas como mamás. Siguiendo el modo del Andulio, serían nuestras mamases, porque tienen varias decenas de hijos en las montañas del sureste mexicano. Hijos e hijas.”

Desde entonces, el Comité de Madres no se separó del caminar del EZLN. Martha acudió a la Convención Nacional Democrática, en 1994. En mayo de 1997 acudió gran parte del Comité junto con otros familiares a celebrar el 10 de mayo en la Realidad. En 1999 acudió hasta La Garrucha por los y las zapatistas que vinieron a Chihuahua para la Consulta Nacional. En cada acción zapatista convocada a la sociedad civil, el Comité de Madres estuvo presente.

Posterior al 2000, el Comité de Madres de Desaparecidos Políticos decidió separarse del Comité Eureka. El principal motivo fue que las integrantes no coincidíamos con la lucha electoral a la que apostaba Rosario Ibarra. Para Martha y las doñas era muy claro que si el Comité existía era para la lucha contra la desaparición forzada.

Desde 2003 se inició una pequeña coordinación entre familiares de desaparecidos políticos de Chihuahua, Sinaloa y el Distrito Federal. Como colectivos y coordinación nos adherimos a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y por ende a la Otra Campaña. Las diferencias sobre la búsqueda de los desaparecidos fueron discutidas con el EZLN durante el recorrido de la Otra Campaña, cuando el Sup se reunió con familiares e integrantes del Comité en la casa de la señora Concepción García viuda de Corral, en Ciudad Juárez, Chihuahua, el 1 de noviembre de 2006.  La pelea con los de arriba, la denuncia y organización con los de abajo, serían tarea de familiares y zapatistas, juntos. Martha leía y releía la Sexta, “la estaba esperando” le decía a quien pudiera. En la reunión con los adherentes de Chihuahua, el 30 de octubre, el entonces delegado Zero dijo: “Se supone que yo voy a explicar la Otra Campaña, pero dudo que pueda hacerlo mejor que la compañera Martha de los Ríos, a la hora que hizo su exposición.”

En el 2007, Martha junto con los otros compañeros y compañeras de Chihuahua, recibió a los Comandantes que viajaron en la segunda etapa de la Otra Campaña: Maxo, Guillermo y Yolanda. En julio y agosto del mismo año acudió a la reunión plenaria de la cual surgió la Red Contra la Represión y por la Solidaridad (RvsR), después estuvo presente en el encuentro realizado en los caracoles de Oventik, Morelia y la Realidad. Pareciera que la Otra Campaña le hubiera devuelto el ánimo de organizarse en un contexto de definiciones: ser anticapitalista y anti electoral, de abajo y a la izquierda. En octubre acudió al “Encuentro de los pueblos indígenas de América” en Vicam, Sonora y en diciembre acudió a la reunión de mujeres en La Garrucha, Chiapas.

A partir de este último viaje, a Martha se le diagnosticó una insuficiencia renal. Intransigente como siempre, consecuente con la fe que practicaba y vivía, decidió no recibir diálisis en su cuerpo. Su familia inmediata, respetuosa de la decisión de Martha, intervino como fue posible para atender los males que fue generando la afectación renal. Así, discreta, Martha se fue apartando de la calle, de las reuniones y las movilizaciones. Seguía las noticias desde su casa, vía teléfono o el mundo cibernético. Hacía lo que estaba a su alcance. Albergó en su casa a los compañeros internacionalistas de Askapena (Euskal Herria) que acuden anualmente como observadores a Ciudad Juárez y Chihuahua. En la visita de Sergio Rodríguez Lazcano a Chihuahua para presentar el libro: “La crisis del poder y nosotros”, en noviembre de 2010, Martha pidió a amigos y familiares que le ayudaran a leerlo para poder comentarlo, ya que había perdido casi por completo la vista. Así, en silla de ruedas, acompañó de Chihuahua a Ciudad Juárez la Caravana por la Paz con Justicia y Dignidad, en junio del 2011, junto a los familiares de esos hombres y esas mujeres que, décadas después, han sido desaparecidas bajo la lógica de una violencia irracional desatada con mayor fuerza desde 2006, con la declarada guerra de Calderón. Después de su experiencia de más de 30 años en la lucha por los desaparecidos, para Martha era claro que no se podía esperar respuesta satisfactoria de las autoridades, quería decírselos, sin juzgarlos, tal vez observándose ella misma en retrospectiva.

Martha pasó los últimos días escuchando las risas y los pasos de su pequeño nieto Ismael, rodeada de las imágenes que le significaron su andar por esta vida: retratos de la familia, una copia de la fotografía de Alicia al momento de ser detenida, para que no se le olvidara que debía luchar por su chiquita, decía.  La imagen del Sup que ella arrancó de Gato Pardo convivía con las mantas bordadas a mano de los diferentes caracoles zapatistas.   Todavía unos días antes de partir preguntó: ¿Qué sabes de los compas?

Ahora Martha regresa a San José de Bachíniva, su cuerpo convertido en cenizas reposará junto a sus padres en la capilla familiar. Ahora pienso, después de las múltiples muestras de cariño y respeto para con ella, que Martha no imaginó el valor que tenía su quehacer como cristiana comprometida y activista derecho humanista contra la desaparición forzada. Ella insistía mucho en rememorar sus pasos en esa lejana etapa de preparación de la guerrilla, sin comprender que su posterior quehacer legal, pero opositor, había logrado arrancar a decenas de personas de la prisión, la tortura y la desaparición. En ello y en su solidaridad desbordada, sin límites, se encontraba la esencia de su radicalidad.

 

http://desinformemonos.org/2012/04/hasta-siempre-martha-de-los-rios/print/

In Oaxaca, México, a struggle against wind energy companies from Spain.

To the peoples of Oaxaca
To the peoples of México
To the peoples of the world

The voracity and greed of the rich have no limits, and the rich don’t hesitate to spill the blood of campesinos and workers in order to impose their interests. The rebellions against capitalist greed are now spreading throughout the whole world, from Egypt to Chile, and from Greece to the United States, where people are now joining forces with the long, ancestral resistance of the original peoples against colonialist capitalist invaders. Yesterday, October 28, 2011, in Oaxaca, México, the struggle against transnational wind energy companies on the Isthmus of Tehuantepec resulted in the loss of yet another life and in wounds inflicted on 20 people. In some cases, the wounds were very serious.

Yesterday, October 28, 2011 there was a confrontation on the Pan American Highway just outside the La Venta Community in Juchitán, Oaxaca, when a group of thugs and policemen commanded by the La Venta municipal agent Ventura Ordaz Santiago, tried to violently clear a roadblock set up by campesinos opposed to the wind energy project in an effort to prevent the extraction of materials from their land that would be used for the construction of more wind energy parks in the region. The comrades tried to defend themselves from this attack, and in the confusion one of the aggressors was killed and twenty campesinos opposed to the wind energy project were badly wounded. The attack occurred seven days after the campesinos opposed to the project received death threats that were documented by Amnesty International and a few hours after professor Rodrigo Flores Peñaloza, in the city of Oaxaca, publicly denounced the imminent aggression against his comrades. The Gabino Cue State Government of Oaxaca did absolutely nothing to prevent the attack despite repeated denunciations.

The local press and state government officials are now maintaining a suspicious, hermetic silence regarding the events, at the same time that gunmen on the Isthmus of Tehuantepec hunt down the campesino comrades that they hold responsible for the death of the citizen killed yesterday in a quest for vengeance.

In the face of the complicit silence of the Gabino Cue Monteagudo state government, which has already resulted in one death and could unleash even greater violence, we denounce these acts before the men and women of the world, human rights organizations, and social organizations in resistance that are struggling for a better world.

Moreover, we denounce the fact that these acts on the Isthmus are part of the strategy of the Gabino Cue government to set social movements against each other, allow their conflicts to fester, and incite violence between peoples. The aim is to make the plunder of transnational corporations against the indigenous peoples of Oaxaca seem like inter-community conflicts. This has occurred in San Juan Cópala, the Isthmus of Tehuantepec, and is now the government strategy in San Miguel Chimalapa.

We hold these large Spanish companies directly responsible; DEMEX (RENOVALIA), GES SCADA, GAMESA, CIISA.

We also hold the individuals who headed the violent evacuation directly responsible: Pedro Santiago Rasgado, henchman of Ulises Ruiz Ortiz and Ventura Ordaz Santiago, municipal agent of La Venta, Juchitán.

We hold Oaxaca state Governor Gabino Cue Monteagudo and his Secretary of the Interior Jesús Martínez Álvarez responsible for their perverse policy of setting social movements and organizations against each other and instigating fratricidal war between brothers and sisters, indigenous peoples, and poor people, while granting full guarantees and concessions to transnational corporations and rich people in general for their businesses.

We firmly demand the clarification of the events that occurred on the Pan American Highway yesterday, October 28, 2011, and express our confidence in the innocence of our campesino comrades opposed to the wind energy project.

PUNISHMENT FOR ALL GUILTY PARTIES!
NO TO THE TRANSNATIONAL WIND PROJECT!
PUNISHMENT FOR THE KILLER ULISES RUIZ ORTIZ!
JUSTICE FOR OAXACA!

Assembly of the Indigenous Peoples of the Isthmus in Defense of the Land and Territory
VOCAL, Oaxacan Voices Constructing Autonomy and Freedom

Oaxaca de Magon, City of Resistance, October 29, 2011

http://elenemigocomun.net

Chiapas, México: Las FLN-EZLN 42 años después.

“No nos rendimos… no claudicamos… no nos vendimos…”
“Mientras no haya fuerza para romper frontalmente,
el camino zapatista parece ser el mejor:
poner distancia con el Estado,
sus funcionarios, sus instituciones,
 y sus políticas sociales.
Una política así tiene sus costos:
aislamiento, soledad, pobreza.
Se gana, en cambio, dignidad y autonomía:
machetes con los que desbrozan las malezas
de la confusión y abrir trochas en la selva
 de la políticas sociales.”
Raúl Zibechi
Los trabajos para recibir a la Caravana al Sur del Movimiento por una Paz con Justicia y Dignidad me impidieron concluir este artículo dedicado a los 42 años de fundación de las Fuerzas de Liberación Nacional (FLN), madres/padres del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Efectivamente, de aquel 6 de agosto de 1969 han pasado más de cuatro décadas que, un grupo de combatientes fundaron en la Ciudad de Monterrey las FLN. El 31 de agosto de ese año la dirección de la FLN comunicaban al pequeño grupo de militantes:
Esta lucha será larga y difícil, pero la victoria es segura, y lo decimos porque conocemos la nobleza y miseria de nuestro pueblo, y conocemos también la cobardía y desvergüenza de nuestros enemigos.
 
(…) La orden del día es prepararse y preservarse, y esto implica una constante superación física y moral.
 
La hora de iniciar la lucha final se acerca y debemos estar listos para no perderla.
Que nuestra divisa sea la del indomable guerrillero suriano Vicente Guerrero ‘vivir por la Patria o morir por la libertad’.”
Las FLN tenían como estrategia la “acumulación de fuerzas en silencio” y la táctica no “chocar con el enemigo”, sin embargo, a 5 años de su fundación, en 1974, las FLN recibieron su bautizo de fuego.  El 17 de septiembre de 1973, había muerto – en un intento de secuestro -, don Eugenio Garza Sada patriarca de la oligarquía regiomontana. Se señaló, entonces, a la Liga Comunista 23 de Septiembre como los presuntos responsables del evento. La muerte del empresario desató una verdadera cacería de militantes en los movimientos armados. En monterrey cayó una “casa de seguridad” de las FLN, el 14 de febrero la “Casa Grande” en Nepantla y, más tarde, el primer campamento guerrillero de las FLN en la Selva Lacandona. Para tal efecto, el ejército federal había llevado a cabo la operación Diamante.
Una segunda etapa de las FLN fue la que se cubrió de 1974 a 1983, quizás la más complicada, y se caracterizó por: la persecución de las fuerzas armadas del Estado mexicano, el reacuerpamiento de la FLN, la búsqueda de sus compañeros desaparecidos en la selva, de luchas internas y  “ajuste de cuentas”. [i]
La tercera etapa la podemos ubicar de 1983 a 1994. El 17 de noviembre de 1983 un pequeño grupo de combatientes fundó al sur de la Laguna Miramar, en el cerro Chumcerro y sin una ceremonia especial el segundo núcleo guerrillero Emiliano Zapata en un campamento al que llamaron La Garrapata. En 1985,  Marcos se sumó al grupo armado en la selvaHabía cumplido 28 años.
Para entonces habían pasado 9 años de la celebración del Congreso Indígena de 1974. Evento que animó la lucha de los derechos de indígenas y campesinos y que derivó, con mucha fuerza en  la lucha por la tierra, la comercialización justa de sus productos, la salud y la educación. El trabajo pastoral de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, orientado por la Teología de la Liberación y la Opción Preferencial por los Pobres, el trabajo de diversas organizaciones políticas y político militares de la izquierda mexicana desarrollaron el trabajo de la organización y movilización indígena y campesina en medio de una brutal represión de las fuerzas armadas del Estado,  de los rancheros y sus grupos armados conocidos como las “guardias blanca”. Se formaron diversas organizaciones campesinas e indígenas “amplias y abiertas” como: la Quiptic ta Lecubtesel (que derivó en la Aric Unión de Uniones), la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos (CIOAC), la Unión de Ejidos 10 de Abril y la Organización Campesina Emiliano Zapata (OCEZ). Estas organizaciones transitaban por tres caminos: “la palabra de Dios”, la “lucha política” y la “lucha económica”. Con la llegada de las FLN iniciaron su camino por la cuarta vía: la armada. En algún momento Marcos comentó: “… lo único que hicimos nosotros fue ponerle un gatillo a la esperanza”.
Así fue. Después de ese noviembre de 1983, las FLN iniciaron un proceso de “10 años de silenciosa acumulación de fuerzas”.  Organizaron a la población y el territorio desde una perspectiva político militar, crearon al Ejercito Zapatista de Liberación Nacional y se prepararon para la guerra. No fue nada sencillo. Marcos comentaba: “luego veíamos como que se caía todo”. La Caída del Muro de Berlín, la declaratoria de la “inviabilidad e la lucha armada” y el proceso de pacificación en Centroamérica complicaron el proceso. Varios “actores sociales” participamos en el intento des-animar a la población de la “lucha armada”. Como pudieron ver el 1 de enero de 1994… ¡Fracasamos! Después de 12 días de guerra y el “cese al fuego unilateral” del gobierno federal, Marcos declaró a la prensa: “lo que sigue es un largo periodo de lucha política”.
Esa declaración marcó una cuarta etapa del zapatismo en Chiapas. Salvo el despliegue político militar del EZLN en diciembre de 1994 y algunas acciones militares de autodefensa – en respuesta a la criminal política militarista y paramilitar de la dupla Zedillo-Croquetas Albores -, esa cuarta etapa se va caracterizar por iniciativas políticas y de paz cuyas tareas concretas quedaron establecidas de la II a la VI declaraciones de la Selva Lacandona. Un periodo en el cual, también vamos a conocer una serie de comunicados y documentos en cuyo contenido está el soporte Ético, el análisis y los aportes teórico políticos del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional.
El pasado 6 de agosto marcaron en el calendario 42 años de ese proceso de organización-lucha-resistencia… 42 años después, las FLN y el EZLN no son los mismos.
El EZLN en el 2011
¿Qué es del EZLN? ¿Existe? ¿Y Marcos? ¿Que ya se vendió? ¿No se sabe nada, no se oye nada? ¿Existe algún libro que de cuenta del EZLN hasta la actualidad? Son preguntas recurrentes cuando el EZLN y su vocero “guardan silencio”. Suelo responder en serio y en broma… Mmmm… “Marcos ha de estar tirado en su hamaca”… “Anda en Francia con su novia”… “De año sabático”… A veces sigue una larga charla, sobre todo con los grupos de estudiantes que siguen llegando para conocer y aprender del proceso zapatistas… o corto por lo sano: ¿Sabeeeeeer?
Para esto, va la versión breve, puntual y actual del EZLN al 2011, o mejor dicho, de la Autonomía de los pueblos Zapatistas del EZLN en Chiapas que se sustenta en:
– La participación de miles de mujeres, hombres conocidas como “bases de apoyo”. Si ponemos atención, al final, podremos ver que es soporte fundamental de ese proyecto son las mujeres – de todas las edades -, y sus quehaceres cotidianos.
– Cientos de comunidades indígenas de Chiapas y muchos más que cientos de comités responsables de organizar, dirigir y todas y cada una de las actividades cotidianas de esas comunidades.
– Los Consejos de Gobierno de los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas (MAREZ) unidades político administrativas que regulan y tienen bajo su jurisdicción y un número determinado de comunidades zapatistas.
– Las Juntas de Buen Gobierno (JBG), unidades político administrativas en 5 sedes llamadas Caracoles que regulan y tienen bajo si jurisdicción un número determinado de MAREZ.
– Sistemas de salud (con un mejor modelo de atención que el de Sector Salud del gobierno federal) y educativos en cada uno de los Caracoles, es decir, en los territorios de las JBG.
– Sistemas de comunicaciones (civil y estaciones de radio comunitarias), transporte.
– Sistemas de comercio local y regional.
.- Unidades de producción agrícola, familiar tradicional, colectiva (sobre todo en predios recuperados).
– Unidades de producción colectiva de mujeres.
– Y en su ejército, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Una de sus últimas muestras de organización, capacidad de movilización, resistencia y de enorme solidaridad la dieron el pasado 7 de mayo cuando más de 25 mil “bases” se concentraron en San Cristóbal de Las Casas en apoyo al Movimiento por una Paz con Justicia y Dignidad. Para las mujeres, los hombres y los niños de las comunidades más lejanas de la Ciudad de Las Casas, la jornada inició a las 2 de la mañana del día 7 de mayo y concluyó a las 2 ó 4 de la mañana del día 8. Después de de 17 años de resistencia miles de zapatistas del EZLN se movilizaron con sus propios recursos. En fin, Marcos ha dicho, palabras más, palabras menos: “al final de nuestra jornada nuestro parte de guerra será: no nos rendimos, no claudicamos, no nos vendimos…” 

[i] Para mayor información ver los excelentes trabajos Adela Cedillo sobre las Fuerzas de Liberación Nacional: El fuego y el silencio. Historia de las FLN (1979-1974)El suspiro del silencio. De la Reconstrucción de las Fuerzas de Liberación Nacional a la fundación del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (1974-1983). El siguiente estudio de la trilogía de Adela Cedillo abarcará el periodo de las FLN-EZLN de 1983 a 1993.  

http://alainet.org/active/49855

STATEMENT FROM MEXICAN NETWORK OF MINING-AFFECTED COMMUNITIES REGARDING RCMP RAID ON BLACKFIRE MINING.

The Royal Canadian Mounted Police (RCMP) raided the offices of Blackfire Exploration Ltd in Calgary, Canada on July 20 as part of investigations into accusations against the company and its directors of having bribed the former mayor of the Municipality of Chicomuselo, Chiapas, Mexico, Julio César Velázquez Calderón. [1]

This conflict, which is steeped in irregularities, illegalities, and collusion between the Canadian mining company, the Mexican federal government and environmental authorities, the Chiapas state government, and the municipal authorities, culminated with the assassination of anti-mining leader Mariano Abarca Roblero on November 27, 2009.

One year and four months after a complaint was made to the RCMP for investigation into bribery in this case, in March 2010, [2] the RCMP has begun to act on the evidence brought forth and on the confession of the company. Not in vain, Transparency International published a report in May, which put Canada in last place in the struggle against bribery and corruption among G7 countries and among member countries of the Organization for Economic Co-operation and Development (OECD), which includes around forty nations. [3]

The Canadian government’s slow pace continues to cover up those companies that violate laws beyond its borders. This also explains why the majority of the world’s mining companies have their headquarters in Canada or are registered in this country, a paradise for corporate impunity. Since Canada approved the Corruption of Foreign Public Officials Act in 1998 only two cases have been addressed. In 2005, a small fine was levied against an Alberta based company, and there has been an additional case of corruption in [Bangladesh].

On the other hand, only six days after assuming his post on January 6, 2011, the new mayor of Chicomuselo, Límbano Miguel López, decried that “the ex-public officials (ex Muncipal President, Julio César Velásquez Calderón, ex Trustee Alirosay Muñoz Pérez, ex Alderman Conrado Flores Hernández, in collusion with ex Treasurer Lidubin Ramos Cifuentes and ex Director of Public Services Abigail Morales Ramírez) still had not handed in the cheque-books for the city’s public accounts, leaving the books of the treasurer in disorder (…), nor have public works records and tax records had been found.” [4]

Terri Lynn Batycki of the RCMP alleges that Blackfire illegally paid Julio César Velásquez  Calderón “to keep the peace and prevent local members of the community from taking up arms against the mine.” In response to these accusations against Blackfire, Pierre Gratton, President and Executive Director of the Mining Association of Canada, said that he supports the law, indicating that Blackfire is not a member of this association, and denying that bribery is a big problem within the mining industry.

Not only is the culture of corruption and of poor public management under ex Mayor of Chicomuselo clear, but bribing municipal authorities is a common practice among  multinational mining companies given that it is the municipality that must authorize land use changes and other aspects necessary for mining companies, as well as who may assert territorial control and security for mining investments.

Within this context, we demand that the RCMP determine who is responsible and punish those found guilty as soon as possible. It is also urgent that the RCMP make a visit to Chiapas in order to further their investigations. In the same way, we demand that the governor of Chiapas, Juan Sabines Guerrero, facilitate investigations into the corruption of ex Mayor of Chicomuselo in response to the complaint and supporting evidence of money changing hands between Blackfire and former Mayor of Chicomuselo, which REMA and Otros Mundos A.C. brought before the Prosecutor’s Office of the State Congress of Chiapas and the Council of the Municipality of Chicomuselo.

TIMELINE [5]

Between 2008 and 2009, the mayor of Chicomuselo was bribed by Blackfire. Otros Mundos, AC and REMA-Chiapas brought the evidence to light. [6]

In June 2009, Blackfire complained about the mayor’s excesses before the congress.

On November 27, 2009 employees of Blackfire assassinate the representative of REMA in Chicomuselo, Mariano Abarca Roblero.

December 2009, the government of Chiapas temporarily suspends Blackfire’s mine operations and jails three people implicated in the assassination.

February 2010, Horacio Culebro Borrayas, legal counsel for Blackfire, is jailed.

March 10, 2010, nine Canadian organizations request that the RCMP investigation Blackfire for alleged violation of the Corruption of Foreign Public Officials Act.

June 30, 2010, REMA and Otros Mundos A.C. make a formal complaint for intervention from the Superior Prosecutor’s Office of the State Congress and of the Congress of the State, as well as the Municipal Council of Chicomuselo, with the objective that the alleged bribes that Blackfire made to the Muncipal President be clarified. To date, there has been no response to this complaint. [8]

Blackfire out of Chiapas!

[1] http://www.theglobeandmail.com/news/national/rcmp-raid-calgary-miner-over-bribery-allegations/article2145226/

[2] See the following document: http://www.otrosmundoschiapas.org/index.php/mineria/86-mineria/631-solicitan-a-la-policia-real-montada-de-canada-investigar-a-la-minera-blackfire.html

[3] http://www.theglobeandmail.com/news/politics/canada-ranked-worst-of-g7-nations-in-fighting-bribery-corruption/article2032347/

[4] http://www.diariodechiapas.com/noticias/2011010619312/region/siembran-el-caos-exfuncionarios-municipales-corruptos-de-chicomuselo

[5] To see all of the prior incidents in the Blackfire case, see: http://www.otrosmundoschiapas.org/index.php/mineria.html

[6] See the following documents: http://www.otrosmundoschiapas.org/index.php/mineria/99-mariano-abarca/583-los-pagos-de-la-minera-canadiense-blackfire-al-presidente-municipal-de-chicomuselo-chiapas.html

[7] See the following document: http://www.otrosmundoschiapas.org/index.php/mineria/86-mineria/631-solicitan-a-la-policia-real-montada-de-canada-investigar-a-la-minera-blackfire.html

[8] See the following: http://www.otrosmundoschiapas.org/index.php/mineria/99-mariano-abarca/781-rema-chiapas-demanda-investigacion-por-corrupcion-del-ayuntamiento-y-la-empresa-canadiense-blackfire.html

Desde nuestros derechos construímos alternativas. Jun,17,2011. Barcelona.

Didac Costa. Ha participado en la organización y crecimiento de eco-redes como modelo de economía alternativa en Catalunya (economía regional solidaria, cooperativas de consumo, moneda social, agroecología, soberanía alimentaria, software libre, autonomía personal y de colectivos).

Participa en la Asamblea de la Acampada Barcelona .

https://cooperativa.ecoxarxes.cat/

http://acampadabcn.wordpress.com/

José Aristizabal.  Colabora en el Colectivo Maloka en Barcelona, el cual es un espacio de encuentro y diálogo para personas que están interesadas en la situación política y social de Colombia desde la perspectiva de la población indígena, afrocolombiana, campesina y civil en general. En Maloka se desarrollan diversas acciones encaminadas a fortalecer los procesos de las comunidades en resistencia.

http://www.colectivomaloka.org/

Victor Hugo López. Es el actual director del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba) en Chiapas, México. El Frayba es una organización civil sin fines de lucro, independiente de cualquier gobierno o ideología política o credo religioso. Atienden, documentan y litigan violaciones a los Derechos Humanos en el estado de Chiapas, particularmente en el territorio indígena. Promueven el derecho a la Libre Determinación y a la Autonomía de los Pueblos indígenas desde sus derechos a la tierra y territorio, sistemas de justicia propios y ejercicio de gobierno.

http://www.frayba.org.mx/index.php
Todo el dinero recaudado será para apoyar la lucha del CONSEJO AUTÓNOMO REGIONAL DE LA ZONA COSTA DE CHIAPAS (CARZCC)

Centro de DDHH Tlachinollan: La resistencia y el fulgor de los pueblos originarios de México.

Desde La Montaña de Guerrero, México, y en nombre de mis compañeros y compañeras del Centro de Derechos Humanos Tlachinollan, reciban un saludo plagado de gratitud por honrar a las defensoras y los defensores de México con la distinción tan inmerecida que nos otorgan esta noche. En el corazón grande y generoso de los pueblos na’saavi, me’phaa, nahuas y na’ncue de La Montaña y la Costa Chica de Guerrero, Amnistía Internacional tiene un lugar privilegiado, porque en esos enclaves del olvido, la defensa de los derechos humanos se nutre del cariño y la solidaridad de todos ustedes.

En México, la lucha por la justicia y los derechos humanos se ha tornado en una experiencia cada vez más dolorosa y peligrosa. La muerte ha surcado nuestras sierras y avenidas porque se nos ha impuesto como un destino fatídico la guerra contra el narcotráfico a la que se aventuró el gobierno federal, dejando inerme a la sociedad.

En el Sur de México, los pueblos se mantienen en pie de lucha defendiendo sus territorios y su propia sobrevivencia. En Guerrero, los indígenas y campesinos pelean con ahínco para romper los muros del silencio, destruir las cadenas de la injusticia y remontar el lastre de la discriminación y el racismo.

La gesta por los derechos humanos en nuestro país ha sido heroica. Los ciudadanos y ciudadanas han abierto nuevos caminos con la fuerza de sus manos y con el acero de su dignidad. En Guerrero, los defensores y las defensoras se han forjado en medio de la represión, enfrentando la persecución y los encarcelamientos. Tlachinollan nació en medio de esta revuelta, dentro de un estado y una región donde hombres y mujeres han pagado con su vida el costo de nuestros derechos. Aún persiste en el estado el dolor por los desaparecidos y la indignación por la impunidad de la que goza el Ejército Mexicano.

A lo largo de 17 años, nuestro caminar se ha encontrado con los pasos firmes de quienes han sido víctimas de graves violaciones a los derechos humanos y con la larga marcha de los pueblos originarios que avanzan inspirados por la sabiduría milenaria de sus ancestros. Con ellos y ellas, hemos enfrentado el acecho constante de quienes se niegan a respetar nuestro trabajo y se empeñan en destruir nuestros sueños como defensoras y defensores.

A pesar de las amenazas, que nos obligaron a cerrar nuestra oficina en el municipio de Ayutla por más de dos años, Tlachinollan sigue transitando por los senderos escabrosos de la población más desamparada de La Montaña.

Los logros que hemos podido acariciar están llenos de lágrimas y tragos amargos, porque en México la lucha por la justicia implica luto y destierro. Así lo han vivido Inés Fernández Ortega y Valentina Rosendo Cantú, dos mujeres indígenas que, sufriendo atentados y amenazas en su búsqueda por la justicia, llevaron al Estado mexicano ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos para que respondiera por las violaciones sexuales y torturas que en su contra cometieron soldados del Ejército durante 2002. Las sentencias, dictadas el año pasado, representaron un trascendental triunfo para ellas; sin embargo, el gobierno mexicano se niega a cumplir los fallos al mantener las investigaciones en la justicia militar, con el fin de seguir prodigando impunidad al Ejército. Valentina e Inés nos han dado el ejemplo más nítido de cómo debemos defender la vida y la dignidad por encima de todo. Es por ello que invitamos a la comunidad internacional a unirse a su reclamo para exigir al Estado mexicano que cumpla las sentencias dictadas por la Corte Interamericana.

Las graves violaciones de derechos humanos que desde hace décadas suceden en Guerrero, y que se han condensado en cuatro sentencias dictadas por la Corte Interamericana, se han extendido a todo el país con la llamada “guerra contra el narcotráfico”. Las Fuerzas Armadas mexicanas persisten con sus prácticas impunes que han ocasionado muertes, desapariciones, violaciones sexuales, torturas y detenciones arbitrarias. El poder supremo del Ejército no permite controles externos por parte de las autoridades civiles. El despliegue militar en todo el territorio nacional alienta la confrontación bélica y, en consecuencia, han aumentado las violaciones a los derechos humanos. Ante tanta violencia, el dolor y el silencio de las víctimas se han convertido en un catalizador de la indignación y la protesta que ha convocado a los ciudadanos y ciudadanas de México en las recientes movilizaciones que cimbraron a las estructuras del poder, pues, en palabras del poeta Javier Sicilia, esa falsa batalla le está robando a México su dignidad.

Frente al desolador panorama de mi país, la alegría que hoy desborda nuestros corazones se contiene al traer a la memoria a Raúl Lucas Lucía y Manuel Ponce Rosas, dos defensores na’saavi ejecutados en Ayutla durante 2009; y se comprime al recordar a las defensoras y defensores amenazados de Guerrero. A ellos y a todos los caídos por la “guerra” que no es de nosotros dedicamos este premio. Ellas y ellos son la buena semilla de la nueva gesta por los derechos humanos en México.

Amigos y amigas de Amnistía Internacional, desde el corazón generoso de la gente de La Montaña, les digo qué grande ha sido la dicha al sentirnos acompañados siempre por ustedes. Son nuestra protección, nuestro refugio y nuestra inspiración. Sus cartas, que llegan a La Montaña en todos los idiomas, son la muestra más tangible de su cariño, su valor, su solidaridad y su compromiso, como sucedió con Raúl Hernández, quien encontró en sus misivas fuerza para conquistar su libertad. Con ustedes hemos aprendido a caminar en medio de la oscuridad. Con acciones sencillas pero efectivas, han logrado dar un giro esperanzador a la vida de los olvidados y excluidos. Su vela encendida esparce su luz por toda La Montaña para derribar los paredones de la impunidad. En medio de la noche aciaga y sin estrellas que vivimos en México, vemos en el horizonte que también resplandece la luz creciente de Amnistía Internacional que nos impulsa para alcanzar el amanecer de la justicia. Que no se pare nunca este movimiento de esperanza, que sus voces y sus luces nunca se apaguen y que la flor y el canto, que es como nuestros abuelos nombraron a la poesía y a la música, inspiren siempre el trabajo solidario de Amnistía Internacional.

El mejor premio para Tlachinollan y para Amnistía Internacional es que el gobierno mexicano cumpla con las sentencias de la Corte Interamericana para que florezca la justicia en Guerrero y en nuestro país.

Felicidades y larga vida por el fulgor de sus 50 años.

Muchas gracias.

**Palabras pronunciadas en la entrega del VI Premio de Derechos Humanos de Amnistía Internacional en Berlín, Alemania, el 27 de mayo 2011

*Antropólogo; director del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan

Autonomía: terapia de choque contra acaparamiento de tierras y sistema agroalimentario global.

Nunca antes había sido tan claro que desde el fondo de los tiempos, los pueblos y comunidades, la gente común (con una gran complejidad de orígenes e historias), siguen ahí y los sucesivos sistemas “dominantes” están más y más desesperados por controlarlos. Es gente que guarda sus ancestrales semillas nativas (ejerciendo su custodia e intercambio). Que en su sentido más amplio cultiva alimentos para su propia comunidad y en gran medida para el mundo. Que vive en resistencia reivindicando, cada vez más, autonomía y autogobierno. Hablamos de comunidades que desde siempre han puesto su vida entera al servicio del mundo ejerciendo un cuidado y un equilibrio entre plantas, animales, la lluvia, los torrentes y fuentes de agua que alimentan el monte, entre los “seres naturales y espirituales” y que cultivan también la memoria y presencia de nuestros vivos y de nuestros muertos.

De acuerdo al Grupo ETC, la cuenta de todos aquellos que producen sus propios alimentos, independiente, puede sumar 3 mil millones si se incluye a campesinos cultivadores, en campo y ciudad (muchos de ellos indígenas), a pastores (sedentarios y nómadas), productores pecuarios campesinos, cazadores, pescadores artesanales, recolectores y cosechadores de agua. El recuento es difícil, porque varias de esas actividades se laboran conjuntamente por el mismo núcleo de personas, familias o comunidades, en diversas temporadas y sin que sean muy visibles estas actividades cotidianas ancestrales.1

Eso los confronta radicalmente con los sistemas, ávidos por controlar la mayor cantidad de relaciones, riquezas, personas, bienes comunes y actividades potencialmente lucrativas, mediante leyes, disposiciones, políticas, extensionismo, programas, proyectos y dinero. Mediante la agroindustria, que implica producir (no sólo alimentos) con métodos más y más sofisticados (no necesariamente más eficientes) en grandes extensiones de terreno para cosechar grandes volúmenes y obtener mucha ganancia a toda costa.

Su lógica industrial perpetra una violencia extrema contra las escalas naturales de los procesos y los ciclos vitales, y en la llamada integración vertical: una enloquecida carrera por agregarle valor económico a los alimentos con más y más procesos —de la tierra acaparada a la semilla certificada, al suelo, a su fertilización y desinfección megaquímica, a la mecanización agrícola, al transporte, al lavado, procesamiento, empaque, estibado, almacenado y nuevo transporte (incluso internacional) hasta arribar a mercados, estanquillos, supermercados y comederos públicos.

Como ya sabemos, esta suma de procesos contribuye al calentamiento que extrema la crisis climática ( cerca del 50% de los gases con efecto de invernadero provienen de estos procesos combinados), pero también al sojuzgamiento de todas las personas atrapadas de una u otra forma en ese sistema alimentario transnacional, globalizador, que no resuelve la alimentación de las comunidades ni los barrios pero sí los utiliza para realizar los trabajos más innobles y dañinos de toda la cadena mientras, como campesinos, los cerca en un sistema agropecuario industrial que le va robando futuro a sus labores y vuelve trabajo semiesclavizado lo que antes era tarea creativa, digna y de enormes cuidados. Por eso, producir nuestros alimentos de modo independiente del llamado sistema alimentario mundial es algo profundamente político y subversivo.

Promover la agroindustria requiere apoderarse de grandes extensiones de tierra.

Hoy, las comunidades de todo el mundo sufren una renovada invasión de sus territorios (no sólo agrícolas). Los nuevos acaparadores no son los terratenientes de antes, herederos de los invasores europeos que abrían encomiendas, juntaban esclavos y explotaban sus dominios coloniales. No son los grandes finqueros de los últimos dos siglos, que expandieron sus dominios a costa de los territorios de los pueblos indios para emprender negocios de exportación con monocultivos básicos como la caña de azúcar, el café, el cacao, el banano, el henequén, el chicle o la madera, y que dependían de los peones acasillados —literalmente presos de sus patrones.

No son ya ésos que impusieron y expandieron por vez primera el sistema industrial agrícola, ni quienes saquearon los saberes ancestrales de la gente para irse adaptando a sus nuevos entornos y a desconocidas condiciones climáticas. Esos personajes, ligados a terrenos y haciendas, estaban ahí, devenían en jefes políticos de la localidad o la región. Guerrearon entre ellos con muchos muertos para consolidar sus feudos, se hicieron de enemigos y forjaron alianzas, algunas muy nefastas, para controlar tierras, agua, mano de obra, comercio, elecciones, políticas públicas y derechos de paso y hasta el derecho a la vida. Pero estaban ahí. Vivían ahí o iban con frecuencia a sus propiedades, y como tal estaban sujetos a la resistencia real de los pueblos, de los despojados, de los invadidos, de los explotados.

Hoy, los acaparamientos de tierras traen tras de sí un aura “neutral”. Son debidos, nos explican en círculos gubernamentales, a la inseguridad alimentaria, son producto de la crisis mundial de alimentos “que nos obligan a cultivar donde podamos nuestros alimentos”, dicen los funcionarios, “aunque disloquemos la producción en el extranjero traeremos los alimentos al país para beneficio de nuestra ciudadanía”.

Hurgando un poco, asoma la cola el monstruo financiero que impulsa desde grandes consorcios y empresas conjuntas capitales diversos para invertir en tierras, en producciones, en países extranjeros, en exportación e importación de productos básicos, en especulación alimentaria.2

Y lo peor es que el Banco Mundial promueve con sus políticas este tipo de negocios. Por eso el 22 de abril de 2010, se publicó un manifiesto de Vía Campesina, Food First Action International (Fian), Land Research Action Network (LRAN), GRAIN y más de cien organizaciones de todo el mundo, en el que exigían “frenar la ola de acaparamiento de tierras de inversionistas oficiales y privados que se están apoderando de millones de hectáreas de cultivos de comunidades rurales de África, Asia y América Latina”. La exigencia salía al paso de un nuevo informe del Banco Mundial (BM) que no se presentó sino hasta septiembre, y que confirmaba la magnitud masiva del actual asalto por acaparar tierras, adelantando siete „principios‟, que pretenden hacer que estos negocios „sean socialmente aceptables‟”.3

La estrategia del BM iba a ser presentada a fines de abril pero no se presentó en gran medida por enfrentarse con la enorme y diversa fuerza social que se opone a esta tendencia mundial de concentración de la tenencia de la tierra, que es justo lo contrario de la demanda fundamental de reforma agraria profunda que se reivindica en todo el mundo.

“El BM parece convencido de que cualquier flujo de capital privado que expanda los agronegocios trasnacionales donde aún no hayan penetrado es bueno y que debe permitírsele proseguir, de modo que el sector corporativo pueda extraer más riqueza del campo. Dado que estos negocios están anclados en una privatización masiva y en la transferencia de derechos sobre la tierra, el BM quiere cumplir algunos criterios para reducir los riesgos de inesperadas reacciones sociales: „respetar‟ los derechos de los actuales usuarios a la tierra, el agua y otros recursos (mediante alguna indemnización), proteger y mejorar los medios de vida (con empleos y otros servicios) y no dañar el ambiente”, se afirma en el manifiesto. Para las organizaciones, lo anterior constituye “una jugada que intenta legitimar el acaparamiento”. Y continúan “Facilitar que corporaciones —nacionales o extranjeras— se apoderen a largo plazo de las tierras de las comunidades es totalmente inaceptable; no importa qué lineamientos se sigan. Los principios del BM intentan distraer del hecho de que la crisis alimentaria global —cuya cifra récord es más de mil millones de personas que sufren hambre— no será resuelta por la agricultura industrial a gran escala que aplicarán los inversionistas que están adquiriendo tierra”.

Son los grandes consorcios y las empresas conjuntas las que invierten enormes capitales para comprar y rentar, buscando dislocar producciones y actuando como exportadores e importadores. Lo anterior implica alimentos, agrocombustibles, agua, turismo y un largo etcétera.

Continúa la declaración: “El acaparamiento de tierras —aun en los casos en que no hubiera desalojos forzosos— le niega la tierra a las comunidades locales, destruye modos de vida, reduce el espacio para las políticas agrícolas orientadas al campesinado y distorsiona los mercados hacia una concentración más grande de los intereses de las agroempresas y del comercio global, en lugar de promover una agricultura campesina sustentable para los mercados locales y nacionales, y para las futuras generaciones. También acelerará la destrucción de los ecosistemas y la crisis climática a causa de la producción agrícola industrial de monocultivos, para la cual serán usadas muchas de las tierras adquiridas”.

Éstos son los hechos, el recuento de daños. Pero qué está en juego. Hacernos la pregunta es crucial para entender cómo enfrentar esta flamante “neutralidad” esa “suave distancia” que aleja y borronea al invasor, que confunde el punto contra el que hay que dirigir nuestros esfuerzos.

Hay en esta nueva vuelta una pérdida de soberanía nacional (y como que nadie se incomoda). Cualquier país que venda o arriende a largo plazo grandes extensiones de tierra de cultivo a extranjeros (o incluso a nacionales) está poniendo en riesgo su propia soberanía nacional. Está contribuyendo al desmantelamiento general que las empresas hacen de más y más Estados, de más y más funciones del Estado y sus aparatos. Por supuesto hay una desterritorialización mayor de muchos pueblos y comunidades, un arreciamiento de la migración con su dislocamiento de mano de obra, y una dislocación de los cultivos (es decir, el proceso implica que lo que se produce se cultiva fuera del país o de la región que va a usufructuar lo producido, que “autoimporta” la producción después de “autoexportarla”). Esto implica una dislocación o desfasamiento general de la economía.

El acaparamiento agrario de hoy nos fuerza una pregunta vital: ¿de quién son las tierras/territorios que están siendo acaparadas, controladas? ¿Mediante qué mecanismos legales es que los gobiernos, o los particulares, ponen a disposición de otros gobiernos o de empresas de todo tipo esas extensiones inmensas de tierras? ¿Tienen dueño o los Estados las expropian para poder realizar los arreglos comerciales ad hoc? Qué es más grave, qué propicia más la devastación sin miramientos de las tierras: ¿que se vendan o que se renten?

Hay una pérdida real de posibilidades de defender las propias tierras. ¿Contra quién?, en qué aparato jurídico se pueden asentar los litigios por despojo, o los litigios por devastación o contaminación directa o aledaña.

El nuevo corporativismo agrario es anónimo, o casi. Podemos entender los grandes actores, pero nuestro roce con ellos también estará dislocado, desfasado, situado en otro espacio y en otros tiempos no definidos por las comunidades afectadas. Y tal vez las comunidades afectadas ni siquiera alcancen a imaginar la distancia que los separa de esos nuevos dueños para los que importan sólo los bonos o las acciones invertidos y el dinero que implican. Cualquier criminalización por la defensa de las propias tierras pone a los Estados al servicio directo de compañías y/o gobiernos extranjeros.Las fronteras pierden sentido. Las estructuras del Estado “huésped” sirven a patrones venidos de fuera, pero no como en el sistema colonial de tributación, sino en el esquema mercantil neoliberal cuyas regulaciones están en los Tratados de Libre Comercio y no en las Constituciones nacionales.

Y mientras, con estos acaparamientos la agricultura industrial se expande.

En México pese a una historia de conflictos agrarios incitados desde el Estado, la defensa de los territorios ancestrales de los pueblos sigue viva. Las comunidades y los pueblos resisten todavía (como en casi ningún otro lugar del mundo) el acaparamiento de tierras, la certificación agraria (con su fragmentar la propiedad social), la entrega del agua, la certificación de las semillas y el establecimiento de derechos de propiedad intelectual sobre éstas. La gente resiste los megaproyectos que barren los territorios: sean aeropuertos, represas o minería, petroquímica, urbanización brutal o basureros; resiste que le roben el manejo de su territorio con reservas de la biósfera o con mecanismos de mercado como REDD, y a diferencia de otro países todos estos proyectos y disposiciones no han logrado arrasar.

Es ilustrativo el dato que daba en 2003 la Procuraduría Agraria, de que casi 70% de las comunidades y ejidos en México que aceptaron por las malas la certificación (que fue un 79.9% de los núcleos agrarios totales) defienden su tenencia colectiva de la tierra —y así pidieron que se les certificara— contra el Procede que buscó fragmentarla y en los hechos privatizarla para facilitar las reglas del acaparamiento de libre comercio. Hay que enfatizar que el restante 20.1% que se negó a la certificación defiende con más radicalidad el uso y custodia común de sus tierras.4

Pese a la presión y el chantaje que ejerció el gobierno para “regularizarla” mediante la titulación, de este universo de propiedad social sólo menos de medio por ciento aceptó “la titulación” y menos de 30% de los 101.6 millones de hectáreas de la propiedad social se parcelaron, quedando susceptibles de adoptar el dominio pleno, y ser vendidas, rentadas o compradas. Estos datos son de 2003, casi al terminar el programa. Con nuevas sistematizaciones que Ana de Ita publicará esperamos que este año, los datos son todavía más flagrantes en este sentido que en 2003.

Según un borrador de discusión del Banco Mundial5 antes de su reciente informe sobre “interés global creciente en tierras de cultivo”6: “menos de 15 por ciento de los ejidos —casi todos situados en tierras periurbanas— han optado por la opción de que sus tierras sean totalmente transferibles”.

Dicha defensa contribuye a la resistencia de un pujante movimiento indígena que en sincronía continental, reivindica la autonomía y sus territorios comunales para ejercerla.

Al ver lo anterior, el Banco Mundial tiene en la mira a México, porque no se disgregó el núcleo de propiedad social, y entonces busca que se fomenten las asociaciones de agricultura por contrato o “proyectos conjuntos”. Lo real es que el acaparamiento de tierras que ocurre en otros lado no ha ocurrido en México, o más bien, lo están preparando, y perpetrando en ese norte tan distinto y distante del resto del país.

El Banco Mundial tiene por objetivo fomentar posibles contratos de asociación, ideando incluso reglas para que tales contratos funcionen sin sobresaltos, con lo cual (como África, el sureste asiático, Sudamérica e incluso Europa central), no es necesario la venta inmediata o el arrendamiento. Por eso el término acaparamiento, que va más allá de la venta o renta, no les gusta nada.

Pero lo dijo en su momento el Procurador Agrario mexicano que impulsó el Procede, Isaías Rivera: “Con la reforma al artículo 27 constitucional, la expedición de la Ley Agraria y la instrumentación del programa Procede, las tierras ejidales o comunales se incorporaron al mercado de tierras mediante diversos mecanismos, sea a través de la celebración de contratos de enajenación de derechos ejidales (cesión, compraventa, donación) o mediante la aportación de tierras de uso común que realizan los ejidos y comunidades a sociedades civiles o mercantiles”.7

Y no se entiende plenamente la nocividad de los programas que permiten que la tierra entre al mercado, en renta, compra-venta o en asociación con las grandes corporaciones —sin ponerlos a jugar con la batería de leyes contrarias a los pueblos que todos los partidos han aprobado en los últimos años, que ilegalizan las acciones de pueblos y comunidades cerrando con candados jurídicos cualquier defensa posible. Son leyes, reformas y programas que refuerzan el peso de las transnacionales en nuestro país, desde el nivel más local, y les garantizan acceso privado mediante patentes a sus recursos biológicos (plantas, animales, semillas, microorganismos e incluso genes humanos) o mineros, más los saberes tradicionales que implican. Les otorgan la posibilidad de plantar y cultivar transgénicos y experimentar con ellos; privatizar cuencas, lagos, ríos, pozos y el servicio y el manejo del agua; golpear los territorios al separar el agua de la tierra, con los programas de servicios ambientales (de captura de carbono o hidrológicos) santificados por la nueva ley forestal, con los que le “pagan” a las comunidades por el cuidado que siempre han tenido, en un arreglo sujeto a especulaciones financieras en la bolsa de valores, como ahora REDD. Estos reordenamientos territoriales y reservas de la biosfera, que enajenan el manejo ancestral de los territorios indígenas, son un acaparamiento abierto que se finge no ocurre.

Restarle sentido y fuerza a la idea del territorio convirtiéndolo en la mercancía “tierra” es el pavimento de “una autopista de progreso” con la que quieren liquidar todas las formas alternas de gestionar el futuro —al igual que una carretera cancela la utilización de las innumerables veredas donde la gente se movió durante siglos. El proyecto del capitalismo requiere minar la soberanía real de pueblos y comunidades campesinas e indígenas y desarticular el tramado de relaciones que los pueblos conocen como territorio.

El objetivo más profundo de los grandes capitales metidos al acaparamiento de tierras es controlar totalmente el sistema alimentario global, acabar con cualquier producción independiente de comida, matar la agricultura y sustituirla con agroindustria.

Y la historia es larga. Tras el despojo de grandes extensiones de estos territorios ancestrales, quienes sembraban cultivos propios e intercambiaban sus saberes ancestrales, fueron expulsados del campo por producir sólo para la comunidad sin entrar al mercado. Y aunque los campesinos siguen sembrando un buen porcentaje de la comida natural que se consume en el mundo, el capitalismo-ciudad insiste en vaciar el campo, sumar obreros en las fábricas y en las empresas agrícolas y saquear los territorios desocupados o por lo menos lucrar con ellos sin miramiento alguno para luego regresarlos tras terminar el contrato establecido.

La Revolución Verde comenzó la guerra por el control de las semillas. Como los campesinos desde hace milenios las mantienen, mejoran, comparten y redistribuyen diversificando su fortaleza, las empresas produjeron semillas de diseño, patentadas, minando la fortaleza diversa de las semillas locales. Fue un desprecio consciente de la enorme sabiduría que sustenta los cultivos nativos, e impuso semillas híbridas y paquetes de agrotóxicos que erosionaron los suelos y los volvieron drogadictos. Despojaron de subsidios el campo. Los transgénicos desfiguran los cultivos, contaminan las variedades cuidadas por siglos, su riqueza y significado, y promueven la dependencia total de las industrias.

Por todo el mundo leyes y tratados de libre comercio tornan ilegal la práctica milenaria de guardar e intercambiar libremente las semillas nativas, libres, comunes, de confianza, que son la más antigua tradición humana viva, y que dan esperanza de que haya un posible futuro.

Millones de colectivos cifran su vida en sembrar, limpiar, cultivar, cosechar y recoger los ejemplares más especiales para guardarlos y cambiarlos con los parientes, los vecinos, los amigos, la comunidad y otras comunidades. Con su cuidado y selección continua a lo largo de milenios, han logrado mantener una vida plena casi fuera del ramplón sistema que se apodera del mundo, en los márgenes de los aparatos de control de Estados, empresas y gobiernos.

Dejar fuera a más de 1 500 millones de campesinos del mercado alimentario es un lujo que las compañías no quieren darse. Hoy, los campesinos que guardan sus semillas y las intercambian libremente son el símbolo más claro de una resistencia planetaria contra los sistemas de control. Son también, justamente, quienes menos han sentido el embate de la crisis. El intento de erradicar las semillas que durante 10 mil años nos han dado de comer (y su cuerpo de saberes agrícolas) parece extraída de una ciencia-ficción más atroz que Fahrenheit 451 que describía un mundo donde se prohib’an los libros y la lectura.

Dice Camila Montecinos: “si la agricultura campesina fuera ineficaz, o marginal, no habría tanto empeño en erradicarla”. 8 En el larguísimo plazo es tan notable su potencial de autonomía, horizonte y cuestionamiento que sembrar hoy es un acto de resistencia activa.

Por eso y más razones un freno a todo este esquema son los autogobiernos comunitarios que tengan un especial interés en defender sus territorios y sus regímenes de bienes comunales.

En regímenes o países que permitan el acaparamiento de tierra, no será posible la soberanía alimentaria desde abajo, desde el nivel comunidad, porque sin una tierra propia, cualquier producción se mediatiza.

Entonces más y más comunidades y organizaciones insisten revindicar una reforma agraria integral, insisten en que debemos propiciar un anclaje entre cosechas propias, semilla nativas y sus saberes locales libres, autogobiernos y territorios con control de agua, bosque, suelos, patrón de asentamiento y recorridos.

En cambio, los nuevos acaparadores de la tierra buscan volver a confinar los ámbitos comunes, pero ahora en el anonimato “neutro” de extranjeros que desde sus lejanos países controlan a distancia nuestros destinos.

Ya no tiene que invadir; hacen tratos comerciales. Ya no tienen la carga de mantener esclavos; tienen peones hiper-precarizados.

Ya no se responsabilizan por combatir a los insumisos, que eso lo haga el gobierno huésped o sicarios a modo. Y en México ése es uno de los modos. Si la guerra comenzó como programa de desarrollo primero en África (en el Congo, en Uganda y Ruanda) y en Colombia, hoy es política expresa en México en complicidad con corporaciones de todo tipo y sistemas de mercenarios/paramilitares/sicarios: hombres armados que en los hechos privatizan la guerra ejerciéndola como cualquier otro negocio, y a la vez la vuelven un instrumento expreso de la privatización y el despojo indispensables para los mecanismos de desarrollo “verticales”, de la mano de leyes que expresamente le impiden a la gente que logre la justicia. Entonces, es posible expulsar de sus territorios, a punta de metralleta, a campesinos que tenían su diversidad de cultivos, su trabajo comunitario, su asamblea y su visión de futuro y que o se van, se mueren o viven sojuzgados a plantar el monocultivo de aguacate, el maíz transgénico (que en otras zonas nomás no pasa) con los agrotóxicos impuestos, con el paquete de semillas de laboratorio y con el sistema de ordenamiento y control territorial, político y cotidiano.

El neoliberalismo es la invención de fórmula tras fórmula para evadir responsabilidades. Nosotros tenemos que basar nuestro futuro en la responsabilidad. Mantener la tierra, defender el territorio, que como dicen el pueblo wixárika es todo el entorno pero junto con los saberes para entenderlo y ejercerlo plenamente, defender la semillas y seguir produciendo alimentos propios, es caminar un sendero de responsabilidad, que siempre será subversiva, por proponer un futuro diferente.

1 Grupo ETC, “Quién nos alimentará”, http://www.etcgroup.org, 2009

2 Ver ÁSe adue–an de la tierra! El proceso de acaparamiento agrario por seguridad alimentaria y de negocios en 2008, GRAIN, octubre de 2008, http://www.grain.org/briefings/?id=214

3 “Digamos NO a los principios promovidos por el Banco Mundial sobre inversiones agr’colas “responsables”, ver http://www.grain.og

4 Ver Ana de Ita, MŽxico: Impactos del Procede en los conflictos agrarios y la concentraci—n de la tierra, Centro de Estudios para el Cambio en el Campo Mexicano, 2003, http://www.landaction.org/gallery/Mon%20PaperMEXICOSpan.pdf

5 Principles for Responsible Agricultural Investment that Respects Rights, Livelihoods and Resources, nota de discusi—n preparada por FAO, IFAD, UNCTAD and the World Bank Group to contribute to an ongoing global dialogue, 25 de enero de 2010

6 The World Bank, Rising Global Interest in Farmland Can It Yield Sustainable and Equitable Benefits?, 7 de septiembre de 2010.

7 Isa’as Rivera, Tenencia de la tierra y derechos agrarios. PDF, diciembre 2003. http://www.sagarpa.gob.mx/sdr/evets/sm_jovenes/pdfs/1_eirr_sra.pdf

8 Camila Montecinos, GRAIN, “Leyes para acabar con la agricultura independiente”, ponencia presentada en el Foro Por la Vida de los Pueblos del Maíz, organizado por la Red en Defensa del Maíz, Biodiversidad, sustento y culturas número 64, abril de 2010.

 

links:

http://www.grain.org :: Grain

http://www.biodiversidadla.org :: Revista Biodiversidad

http://www.etcgroup.org/es/principal :: Grupo ETC

 

 

 

 

 

 

 

Se desmiente vinculación de el EZLN y La Otra Campaña con cualquier secuestro.

El día 1 de enero del 2011 comenzó a circular en algunos diarios nacionales y extranjeros, a partir de la agencia de prensa española EFE, una nota en la cual se dice que “un fiel integrante de las fuerzas insurgentes del EZLN” atribuía, mediante un comunicado, el secuestro de Diego Fernández de Cevallos al EZLN. En la confusa nota difundida por la agencia española se acusa también a distintos colectivos de La Otra Campaña de ser copartícipes de dicho secuestro, así como se refieren a varias páginas electrónicas y comunicados antiguos, de libre circulación, a disposición de cualquiera en la red, como sitios en donde buscar las pruebas para dicha acusación contra los zapatistas.

Pues bien, al correo de nuestra página llegó también completo, el “comunicado”, tal y cual llegó a los diferentes medios que hicieron y publicaron con él su nota. Bastaría con que pusieran el escrito que les llegó completo para que cualquier lector viera que es imposible que tenga un origen relacionado con el EZLN. Vamos, es incoherente a todo lo largo de su redacción, es claro que quien lo hizo no hace sino buscar protagonismo, generar confusión y servir a los intereses del poder.

La otra campaña es un movimiento político, civil y pacífico. Así ha sido desde su convocatoria y así se ha movido y actuado a lo largo de estos años. No recurre por lo tanto a secuestros para obtener recursos ni para hacer propaganda política.

Asimismo, es para todos sabido, que el EZLN, y su historia y práctica durante 27 años, desde sus inicios hasta hoy día, lo demuestran, no realiza secuestros, esto va en contra de sus principios. Por lo mismo, el EZLN no ha desarrollado ni la estructura organizativa ni la infraestructura material para este tipo de acciones. Desde el año de1994 en que los zapatistas decretaron el cese al fuego ofensivo, para darle una oportunidad a la construcción de la paz justa y digna, ha cumplido su palabra, no así el Estado mexicano que los ha agredido política, económica, militarmente desde el 1 de enero del 94 hasta nuestros días.

Por todo esto es claro, y reiteramos una vez más, que ni el EZLN ni la Otra Campaña realizan secuestros. Ni el EZLN ni La Otra Campaña secuestraron a Diego Fernández de Cevallos.

Si alguien tiene simpatía o considera que políticamente es correcto practicar el secuestro, no tiene lugar en la Otra Campaña. El “guerrero Balam” como se autonombra quien mandó el comunicado al que nos hemos referido ya tuvo sus 15 minutos de fama, algunos medios retomaron fragmentos de su escrito y lo pusieron en sus primera páginas. Puede disfrutarlos. Mientras, las comunidades indígenas zapatistas sufrirán una nueva escalada de agresiones como resultado de este tipo de ocurrencias oportunistas y policiacas. Este es el verdadero peligro compañeras y compañeros, estemos pendientes ante esta nueva provocación contra los compañeros zapatistas.

Por Enlace zapatista, Javier Elorriaga, Sergio Rodríguez Lascano.
México, a 2 de enero del 2011.

 

http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2011/01/02/se-desmiente-vinculacion-de-el-ezln-y-la-otra-campana-con-cualquier-secuestro/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+EnlaceZapatista+%28Enlace+Zapatista%29

Carta de Evo Morales a los pueblos indígenas del mundo.

La naturaleza, los bosques y los pueblos indígenas no estamos en venta.

Hermanos indígenas del mundo: Estoy profundamente preocupado porque se pretende utilizar a algunos dirigentes y grupos indígenas para promover la mercantilización de la naturaleza y en particular de los bosques a través de la creación del mecanismo REDD (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación) y sus versiones REDD+ y REED++.

Cada día desaparece en el mundo una extensión de bosques y selva equivalente a 36.000 canchas de fútbol. Cada año se pierden 13 millones de hectáreas de bosques y selva. A este ritmo, los bosques desaparecerán antes de fines de siglo.

Los bosques y la selva son la mayor fuente de biodiversidad. Si continúa la deforestación, miles de especies animales y vegetales se perderán para siempre. Más de tres cuartas partes del agua dulce accesible vienen de zonas de captación en bosques, de ahí que la calidad del agua empeora cuando la condición del bosque se deteriora, Los bosques constituyen una protección ante inundaciones, erosiones y desastres naturales. Proveen bienes no maderables y maderables. Los bosques son una fuente de medicinas naturales y elementos de curación aun no descubiertos. Los bosques y la selva son los pulmones de la atmósfera. El 18% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero que se producen en el mundo son provocados por la deforestación.

Es fundamental detener esta destrucción de nuestra Madre Tierra.

Actualmente, en las negociaciones de cambio climático todos reconocen que es esencial evitar la deforestación y degradación de los bosques.

Sin embargo, para lograrlo, algunos proponen mercantilizar los bosques con el falso argumento de que sólo se cuida y conserva aquello que tiene precio y propietario.

Su propuesta es tomar en cuenta sólo una de las funciones de los bosques, que es su capacidad de absorción de dióxido de carbono, y emitir “certificados”, “bonos” o “derechos de carbono” que se comercialicen en un mercado de carbono. De esta forma, las empresas del Norte podrán optar entre hacer reducciones de emisiones en sus países o comprar “certificados REDD” en países del Sur según su conveniencia económica.

Por ejemplo, si una empresa tiene que invertir 40 ó 50 dólares para reducir la emisión de una tonelada de C02 en un “país desarrollado”, preferirá comprar un “certificado REDD” por 10 ó 20 dólares en un “país en vías de desarrollo” para decir que ha cumplido con la reducción de emisiones de dicha tonelada de C02.

A través de este mecanismo los países desarrollados traspasarán su obligación de reducir sus emisiones a los países en vías de desarrollo, y el Sur una vez más volverá a financiar al Norte ya que esa empresa del Norte se ahorrará mucho dinero comprando “certificados” de carbono de bosques del Sur.

Pero no sólo harán trampa con sus compromisos de reducción de emisiones, sino que además darán inicio a la mercantilización de la naturaleza empezando por los bosques. Los bosques pasarán a tener precio por la cantidad de toneladas de C02 que son capaces de absorber. Los “bonos” o “derechos de carbono” que certifican esa capacidad de absorción serán vendidos y comprados como cualquier mercancía a nivel mundial.

Para asegurar que nadie afecte la propiedad de los compradores de “certificados REDD” se instaurarán una serie de restricciones que acabarán afectando el derecho soberano de los países y los pueblos indígenas sobre sus bosques y las selvas. Así comenzará una nueva etapa de privatización de la naturaleza nunca antes vista que se irá extendiendo al agua, la biodiversidad y lo que ellos denominan “servicios ambientales”.

Mientras nosotros afirmamos que el capitalismo es la causa del calentamiento global y de la destrucción de los bosques, la selva y la Madre Tierra, ellos buscan ahora expandir el capitalismo a la mercantilización de la naturaleza con el denominativo de “economía verde”.

Para conseguir el apoyo a esta propuesta de mercantilización de la naturaleza algunas entidades financieras, gobiernos, ONGs, fundaciones, “expertos” y empresas intermediarias están ofreciendo un porcentaje de los “beneficios” de esta mercantilización de la naturaleza a los pueblos indígenas y a las comunidades que viven en los bosques nativos y la selva.

La naturaleza, los bosques y los pueblos indígenas no estamos en venta.

Por siglos los pueblos Indígenas hemos vivido conservando y preservando los bosques nativos y la selva. Para nosotros los bosques y la selva no son objetos, no son cosas que uno puede poner precio y privatizar. No aceptamos que se reduzca a los bosques nativos y selvas a una simple cantidad mensurable de carbono. Tampoco aceptamos que se confunda los bosques nativos con simples plantaciones de una o dos especies de árboles. Los bosques son nuestro hogar, son la casa grande donde coexisten plantas, animales, agua, suelo, aire puro y seres humanos.

Es fundamental que todos los países del mundo trabajemos juntos para evitar la deforestación y degradación de los bosques y la selva. Es una obligación de los países desarrollados, y es parte de su deuda climática y ambiental, contribuir económicamente a la preservación de los bosques, pero NO a través de su mercantilización. Hay muchas formas de apoyar y financiar a los países en vías de desarrollo, a los pueblos indígenas y a las comunidades locales que contribuyen a la preservación de los bosques.

Los países desarrollados gastan decenas de veces más recursos públicos en la defensa, la seguridad y las guerras que en el cambio climático. Incluso durante la crisis financiera muchos han mantenido e incrementado sus gastos militares. No es admisible que aprovechando de las necesidades de las comunidades y las ambiciones de algunos dirigentes y “expertos” indígenas se pretenda involucrar a los pueblos indígenas en la mercantilización de la naturaleza.

Todo mecanismo de protección de los bosques y la selva debe garantizar los derechos y la participación indígena, pero no porque llegue a haber participación indígena en REDD podemos aceptar que se ponga precio y se negocie en un mercado mundial el carbono de los bosques y las selvas.

Hermanos indígenas, no nos dejemos confundir. Hay quienes nos dicen que el mecanismo de mercado de carbono en REDD será voluntario. Es decir que el que quiere podrá vender y comprar, y el que no lo desee se podrá marginar. Nosotros no podemos aceptar que con nuestro consentimiento se cree un mecanismo en el que voluntariamente unos vendan a la Madre Tierra mientras otros miran cruzados de manos.

Frente a estas visiones reduccionistas y mercantilistas de los bosques y la selva, los pueblos indígenas junto a los campesinos y movimientos sociales del mundo debemos luchar por las propuestas de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra:

1) Manejo integral de los bosques nativos y la selva tomando en cuenta no sólo su función mitigadora de emisiones de CO2 sino todas sus funciones y potencialidades evitando confundirlos con simples plantaciones.

2) Respeto a la soberanía de los países en vías de desarrollo en la gestión integral de sus bosques.

3) Pleno cumplimiento de los derechos de los pueblos indígenas establecidos en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, el Convenio 169 de la OIT y otros instrumentos internacionales; reconocimiento y respeto a sus territorios; revalorización y aplicación de los conocimientos indígenas para la preservación de los bosques; participación y gestión de los bosques y la selva por los pueblos indígenas.

4) Financiamiento de los países desarrollados a los países en vías de desarrollo y a los pueblos indígenas para el manejo integral de los bosques como parte de su deuda climática y ambiental. No establecimiento de ningún mecanismo de mercado de carbono o de “incentivos” que conlleve a la mercantilización de los bosques y selva.

5) Reconocimiento de los derechos de la Madre Tierra que comprende los bosques, la selva y todos sus componentes. Para restablecer la armonía con la Madre Tierra, el camino no es ponerle precio a la naturaleza sino reconocer que no sólo los seres humanos tenemos derecho a la vida y a reproducirnos, sino que también la naturaleza tiene derecho a la vida y a regenerarse, y que sin la Madre Tierra los seres humanos no podemos vivir.

Hermanos indígenas, junto a los hermanos campesinos y a los movimientos sociales del mundo, debemos movilizarnos para que las conclusiones de Cochabamba sean asumidas en Cancún y para impulsar un mecanismo de ACCIONES RELATIVAS A LOS BOSQUES basado en estos cinco principios, manteniendo siempre en alto la unidad de los pueblos indígenas y los principios de respeto a la Madre Tierra que por siglos hemos preservado y heredado de nuestros antepasados

* Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia.

 


@twewwter

November 2020
S M T W T F S
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930  

Join 727 other followers

Archivo